Nunca pensé que iba a poder leer el libro “La Odisea del Mariel” de
Mari Lauret. Desde que lo publicó la Editorial Betania en el año
2005 por el XXV aniversario de los acontecimientos de la Embajada
de Perú en La Habana y la salida de más de 100, 000 personas vía
Mariel-Cayo Hueso, había escuchado y leído muy buenos
comentarios sobre el mismo, pero no me sentía todavía con valor
para enfrentármele.

Muchos de mis lectores saben que llegué a Estados Unidos a través
de esta flotilla junto a mis padres, mi esposo y nuestra hija de solo 3
años y medio, gracias a que mi hermano nos fue a buscar. Los que
me conocen íntimamente pueden confirmar que me marcó tanto que
jamás he vuelto a subir a ningún tipo de embarcación, y que
tampoco he tenido fuerzas para escribir nuestra historia personal, ni
leer nada más al respecto. Pero fue la misma autora del libro “La
Odisea del Mariel” la que me puso un ejemplar en mis manos
haciéndome prometerle de que lo iba a leer.

Mari Lauret es muy talentosa y preparada. Terminó sus estudios de
música en el conservatorio Amadeo Roldán y tocaba el violonchelo
en la Orquesta de Ballet y Ópera de La Habana, además fue la
vocalista principal del grupo Géminis creado por ella y su esposo el
también afamado guitarrista Arturo Fuerte. Posteriormente participó
como cantante en los coros de famosos artistas como Julio Iglesias,
Camilo Sesto y el Puma, pero quizás Mari Lauret es más reconocida
por sus composiciones que han interpretado destacados cantantes
como Oscar D’León (Que me quiten lo bailao); La India (Sola); Jerry
Rivera (“Loco de Amor”; “Si tú me faltas”); Luis Enrique (Qué sería
de la vida); Pancho Céspedes (Te soñé lluvia de abril); Jailene
Cintrón (Sólo una mujer); Puppy Santiago (Amarrado a tu falda) y
muchos más. Es una mujer sencilla y tenaz, que sabe cumplir todos
los roles de la vida a la perfección, como el de madre, esposa (de
un gran músico como ella), hija, hermana, amiga, cantante,
compositora excepcional, escritora con fibra y que le gustan los
retos, ya que recientemente está dirigiendo y conduciendo junto a
su esposo Arturo Fuerte su propio programa de TV por el canal
Telemiami los domingos de 10 a 11 p.m. titulado “Dando la Nota”
(www.telemiami.com).

En su libro "La Odisea del Mariel" nos narra su experiencia personal
desde su asilo en la Embajada de Perú en La Habana donde
convivieron semanas hacinados junto a miles de personas en la
más ínfima condición humana, torturados física y sicológicamente,
bajo la mayor incertidumbre. Cuando finalmente creyeron que había
pasado la pesadilla, que salieron para su hogar bajo la promesa del
gobierno que nada les pasaría, lo peor estaba por venir al tenerse
que enfrentar diariamente a las hordas castristas que les gritaban
afuera de su casa los mayores improperios, y los agredían
físicamente con piedras, huevos, palos, lo que encontraran, por el
solo delito de querer irse del país. Y eso que las fuentes oficiales
del gobierno castrista decían que los que se iban del país eran la
verdadera escoria de la sociedad.

No les voy a contar todo lo que tuvieron que sufrir para que ustedes
traten de leer el libro también. Me limito a decirles que leyéndolo
encontrarán información documentada y necesaria que la autora
nos brinda sin caer en discursos trillados. A pesar de ser un
testimonio personal, la escritora no se muestra indolente con su
entorno, todo lo contrario, porque esas vivencias la compartieron
con miles de personas de una forma similar, aunque cada caso sea
específico, Mari nos desliza cuidadosamente por aquellos días que
conmovieron a Cuba, al Perú y al mundo, y nos pone de frente a
una terrible verdad sin buscar notoriedad ni “pretensiones
literarias”, como ella misma ha declarado alguna vez. Además,
utiliza un lenguaje coloquial que puede llegar a todos los niveles sin
adornar innecesariamente los pasajes vividos que suele distraer de
la temática, envolviendo al lector en la historia totalmente real que
necesitará acabar de leer cuanto antes. Por eso recomiendo que lo
lean cuando tengan más tiempo, porque una vez que lo empiecen
no podrán cerrarlo sin terminar.

El libro puede adquirirlo a través de la página cibernética www.
marilauret.com , y para los que no tienen acceso al internet pueden
preguntar en su librería más cercana.

Siempre les he dicho que no soy una crítica literaria ni la más
indicada para clasificar una obra, pero como lectora libre puedo
ejercer mi opinión, y más como una lectora difícil de complacer.
Puedo asegurar que este libro bien puede servir como guión
cinematográfico, y es un reto que lanzo a los cineastas con
ambiciones de lograr un gran filme histórico que sirva como sistema
didáctico para ayudar a estudiantes y amantes de lo verídico. Si
Hollywood no fuera tan izquierdista también tuviera un tema para
conmover al público que le sigue.

En lo personal, como les dije en un inicio, el libro me asustaba.
Primero lo acaricié como a un gatico desconocido, esperando que
me arañara, pero su contacto me magnetizó porque encontré el
alma de la autora y vi que su verdad se parecía mucho a la mía y a
la de miles de cubanos que hemos sufrido por culpa del castrismo.

A medida que pasaba las páginas, se encendía el fuego del
recuerdo y me quemaban diferentes emociones. Volví a revivir la
amarga tragedia que hemos padecido por tantos años en nuestra
patria y que a nosotros nos tocó con tristeza e impotencia
presenciar hasta 1980. Me imagino que a los que no conocieron
esa parte de la historia de Cuba les costará creer que los gobiernos
despóticos vuelvan monstruos a muchos de sus habitantes que no
les importa causar heridas a sus semejantes, sean mujeres,
ancianos o niños, a tal extremo que sean capaces de poner en una
enfermería agujas despuntadas para inyectar hasta niños enfermos
indefensos que sus gritos desconsolaba al más fuerte por el dolor
que eso produce, y hasta se le enquistaban las inyecciones.
Inocentes que nada tenían que ver con la decisión de sus padres
de querer abandonar al país, como si eso fuera un delito grave.

Agradezco a Mari Lauret su libro La Odisea del Mariel y la bendita
idea de que me hiciera prometerle que lo iba leer, porque leyéndolo
me di cuenta que nuestra travesía en barco desde el Mariel no fue
lo que más me traumatizó de nuestro viaje de salida, sino aquel
torbellino de seres sin sentido que ciegos a un mandato cruel
ultrajaban con gesto inhumano sin piedad a sus propios hermanos.
Todavía no le encuentro explicación a esas salvajadas que ha
propiciado el gobierno totalitarista de nuestro país y mucho menos
que contara con la anuencia del mundo, que una vez más cerraron
sus ojos y oídos para no saber, ni publicar esta otra barbarie de
sistema tiránico de Castro.

Por eso es necesario que cada persona amante de la libertad y el
respeto a los derechos humanos conozca esta historia, ahora
tienen la posibilidad de leerla en el libro “La Odisea del Mariel”,
estoy segura que no se arrepentirán.
Opiniones sobre este trabajo pueden ser
enviadas escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
Para ingresar a la página de
Cultura y Tradiciones Cubanas
Ha manifestado con sabiduría el excelente escritor
cubano Luis de la Paz (Diario Las Américas «Los Cuentos
de Carlos Victoria» 23 de noviembre de 1997) que «en la
literatura cubana exiliada se ha hecho casi habitual que
los autores sondeen de alguna manera el regreso a
Cuba», y la novela Labios Sellados de Carmen Alea Paz
no es la excepción aunque sí está fuera de la regla
común, por la habilidad con que se mueve su creadora
en un mar tan difícil de navegar como es la narrativa.

La novela transcurre en el año 1969, en la recién
encaminada diáspora cubana en el condado Los
Ángeles, California; en la misma, la autora cruza con
ingenio la línea entre la verdad y lo irreal. Nos sumerge
en una atmósfera que reconocemos, pero que ella ha
creado con complejos materiales que no sabríamos dividir
entre lo histórico y lo imaginario.

El Dr. Carmelo Gariano, profesor emérito CSUN escribió
en el dorso de la portada que es «interesante, misteriosa
y sorpresiva en su desenlace». También manifestó lo que
dijo el crítico literario Dr. Manuel Gómez-Reinoso: «es una
novela importante, seria y compleja por varias
implicaciones culturales que presenta. Es un universo de
vivencias inmerso en momentos de fantasía y tragedia; la
vida con sus crueldades o ilusiones». Creo además que
es una llamada de alerta, para mantener un estrecho y
vigoroso contacto con esta parte de nuestra historia
sobre el exilio cubano, que muy pocos quieren recordar y
sin embargo, no se puede esconder por ser una madeja
más de lo que le ha tocado vivir al sufrido pueblo cubano.

La Sra. Carmen Alea Paz, licenciada en lengua y
literatura española, nació en La Habana, Cuba y emigró
hacia los Estados Unidos en enero de 1962, para radicar
hasta este momento (feb/2002) en California. Por los
datos que publican en su libro sabemos de sus
antecedentes literarios en los principales diarios y
revistas del país desde antes de 1959, como El Mundo,
Diario de la Marina, El País, Vanidades, Romances,
Bazar, Coloramas, entre otras. En el exilio ha colaborado
para el Diario Las Américas, La Voz Libre, La Opinión,
Revista Contacto, Círculo de Cultura y Círculo Poético,
Gaceta Literaria, Pensamiento, etc. Es además una
autora premiada en el certamen internacional de cuento
Enrique Labrador Ruíz, 1993, y en el concurso
internacional de novela inédita Dr. Alberto Gutiérrez de la
Solana, 1999, ganado con esta obra que ahora nos
ocupa. Ambos patrocinado por el Círculo de Cultura
Panamericano de New Jersey.

He leído además de la autora su libro de poemas «El
Caracol y el Tiempo», editado en 1992 y el libro de
cuentos «El Veranito de María Isabel y Cuentos para
insomnes rebeldes» . En todas sus obras encontramos a
una auténtica poeta con la gran virtud de dominar un
lenguaje simple, desechando cursilerías y caminos
demasiado trillados por otros. Así que jamás
imaginaremos cuál será el final de su relato, por su
originalidad, ni tendremos a cada instante que
molestarnos en rebuscar en el diccionario. Con su novela
al igual que con sus cuentos «toma Carmen --como
escribió el siempre recordado Luis Cruz Ramírez en su
Silueta publicada en La Voz Libre del 27 de junio de
1997-- el hecho cotidiano, familiar, callejero, barriotero,
popular, costumbrista y lo transforma en el más bello
poema en prosa». Nadie como Cruz Ramírez para
describir como Alea Paz maneja la narrativa al decir: «El
esteriotipo adquiere en sus manos raudales de
exquisiteces tales que acabamos por convivir con esos
personajes tan fielmente arrancados a la vida, con el
tacto finísimo de la autora, como seres con los que
convivimos alguna vez y cuyas figuras no se desdibujan,
pese a la distancia que nos separa de los
acontecimientos sorpresivos que van hilvanándose como
el sutil tejido que sabiamente maneja una artística mano
creadora».

Labios Sellados me atrapó desde que comencé a leer el
primer capítulo --de ahí este comentario-- eso me recordó
aquellas primeras novelas que leí en mi adolescencia
«Cumbres Borrascosas» de Emely Bronté; «Odessa» de
Frederick Forsyth (el escritor de Chacal), «El país de las
sombras largas» de Hans Ruesch, «Moll Flander» de
Robert Louis Stevenson, de donde me llegó la pasión por
la lectura, y a las que agradezco a Dios tanta bendición.

No soy un crítico literario ni pretendo competir con ellos,
tampoco me considero escritora, solo una lectora que
trasmite lo que encuentra, ni siquiera una lectora voraz,
pero sí una amante de la buena lectura. Por eso
recomiendo Labios Sellados.

Quizás para algunos podrá parecer por momentos
controversial por las implicaciones de las acciones de los
personajes basados en la vida real, hechos inevitables
que ha tenido que pasar por suerte o por desgracia, el
anticastrista exiliado en sus primeros diez años. Porque
Alea Paz cuenta las diferentes realidades de aquella
década que le tocó vivir, con un realismo poco usual, sin
miedo a los retrógrados y sin caer en el erotismo
chabacano que se ha popularizado últimamente y que por
el abuso termina asqueando.

La novela Labios Sellados es como decía el admirado
escritor Reynaldo Arenas «algo más que una trama
interesante» que el lector actual debía exigir de una
novela.

¡Adquiéralo y déjese llevar! Y si después le apetece,
analice sin apasionamiento y mucho menos fanatismo el
mensaje que nos envía su autora.

El libro está a la venta en la Librería Universal, La
Moderna Poesía, y Librería Impacto, de la ciudad de
Miami; en Los Ángeles lo tienen: Librería Buenos Aires, El
Quijote, Lib. San Fernando, y Alamar. El precio del libro
son $15.00, más $1.50 por envío. También pueden
solicitarla a su autora Carmen Alea Paz, 18669 Mayall
Street, Northridge, California, 91324.-
ESTAMPAS DE CUBA POR
María Argelia Vizcaino


Mari Lauret y
La Odisea del Mariel
ESTAMPAS DE CUBA POR
María Argelia Vizcaíno


Carmen Alea Paz y sus
Labios Sellados
La Odisea del Mariel
LIBRO

Mary Lauret

www.marilauret.com
Casino azul
LIBRO

Dra. Carmen Alea Paz
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
Copyright © 2009 María Argelia Vizcaíno