Copyright 2010 by María Argelia
Vizcaíno
www.mariaargeliavizcaino.com
mariaargelia@hotmail.com
Son y Sazón (cubano)

Invitamos a todos los talentos artísticos y literarios que deseen participar en el próximo tomo de Son y
Sazón, sin importar su nacionalidad, a que se comuniquen con la autora escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com siempre teniendo en cuenta que este libro es además de un rescate cultural de
la auténtica cocina cubana, una denuncia contra el sistema totalitario castrista que bloquea a los talentos
que han salido a residir al exterior o que disienten de su gobierno.
Son y sazón cubano, un
derroche de cultura
Un nuevo libro que hace historia
Entrevista de Rosana Lopez-Cubas
Directora Lima en Escena
Magazine Online del Lima/Perú
www.limaenescena.com
Directora
Miami en Escena
Magazine Online del Sur de Florida
http://miamienescena.blogspot.com
Pedro Pablo Pérez Santiesteban
Publicada el 20-12-2010
http://globedia.com/sazon-cubano-derroche-cultura
El pasado fin de semana se presentó en Miami el libro Son y sazón
cubano, de la guanabacoense
María Argelia Vizcaíno, un volumen
que tiene como objetivo fundamental compilar la tradicional culinaria
cubana, a través de las voces de cantantes, escritores y artistas en
general, oriundos de la bella isla de Cuba. Para ello se resume en sus
páginas la participación de 140 personalidades de la cultura.

En cuanto tuve la primera oportunidad, me robé a la autora del libro
hacia un rinconcito de la sala en donde se presentó el libro, con el
objetivo de realizar una breve entrevista, que nos diera a conocer un
poco más sobre esta obra.

Cuéntame sobre algunos de los nombres de las personalidades que
nos cuentan sus recetas en este libro
Son más de un centenar de personalidades que han tenido la
gentileza de participar, por lo que mencionar a algunos sería un
poco injusto dejando otros fuera, pero todos pueden dar un vistazo
a mi página www.mariaargelivizcaino.com y ver sus fotos y darse
cuenta que hay muchos dedicados al arte musical, al plástico, al
baile, a la literatura, a los medios de comunicación en general y
además tenemos los platos preferidos de algunas personalidades que
ya han fallecido (Celia Cruz, Orlando Contreras, José Martí,
Gertrudis Gómez de Avellaneda, Bola de Nieve, el General
Menocal), y hasta dos platos de los favoritos de deidades de los
cultos sincréticos cubanos. Y además, el libro cuenta con una
sección humorística y con una reseña estadística de la producción
alimenticia cubana de antes de 1959 y del año 2000.

¿Por qué consideras que este es un libro que el público debe
comprar?
No solo es un libro que deben comprar, si no que no deben prestar.
Porque es un libro de consultas, que no se debe perder nunca, que
no se tira cuando se lee, sino que se guarda para cuando
necesitemos saber cómo se hace determinado plato de comida, o
verificar una fecha de nacimiento o conocer sobre los logros de
alguna personalidad determinada.

¿Te sientes satisfecha al haber hecho esta compilación de recetas
y famosos para el libro?
Me siento contenta de poder dejar constancia de algo que en nuestro
país está extinguido como es nuestra verdadera cocina y sobre todo,
mencionar nombres y breves historias de esos, los mejores
representantes de nuestra cultura que en Cuba no se nombran
porque se fueron a residir a otros lugares. Sinceramente, satisfecha
estaría si veo que el público desea conocer esta obra, de comprarla,
que no le falte en su biblioteca personal, y especialmente que en mi
país se pueda leer libremente.

María Argelia es sin lugar a dudas una de esas personas que llevan
a su isla con todos sus colores y sabores en su andar diario, y su
trabajo en pos de trasmitir un legado cultural a las nuevas
generaciones es de todos conocidos, así como su lucha desde su
tribuna, por una Cuba libre.

Por último, decido preguntarle a María Argelia, cuánto hay de
Son y cuanto de Sazón en ella.
Es graciosa tu pregunta y me hace pensar retrospectivamente
cuando a mí no me gustaba la comida y prefería que inventaran una
pastilla para no tener que comer. Tuve la suerte de crecer entre
grandes cocineras, mis abuelas, mi madre, su mejor amiga Juanita
Macías, mi cuñada María, su mamá, mis tías. Por lo que me
preocupaba solamente del son, y por supuesto el baile, que después
de estudiar varios tipos me dediqué a enseñar bailes populares y
hasta creé un grupo de bailes folklóricos cubanos en California y en
West Palm Beach. Pero que por el desgaste de mi rodilla izquierda
tuve que abandonar, y eso coincide con que ya no tenía a mi
alrededor esas grandes cocineras (y especialmente mi madre que se
dedicó a una huelga de brazos caídos). Y tuve que aprender a
cocinar, imagínate, después de haber bailado hasta el cansancio. Por
lo que contestando tu pregunta, me identifico con los dos, con el
son y con el sazón, cada cual en una etapa de mi vida diferente.

Ya con el libro en las manos, me doy cuenta cuán certeras son las
palabras que Rodolfo Pérez Valero, prologuista de este libro,
afirma al final de su prólogo:

«Por eso, es un libro “rico”, en sus dos acepciones: riqueza y
ricura: la riqueza de su información y la ricura del sabor de los
platos que propone.
No resultará insólito que, por tanto, cuando le pregunten luego
si le gustó el libro, usted responderá con toda certeza:
― Sí. Está apetitoso.
Y terminará chupándose los dedos. Pero no lo digo como una
metáfora por el disfrute de la lectura, sino porque no le será
posible leer sin aventurarse a probar algunas de las deleitosas
propuestas de la cocina cubana que aparecen en estas páginas.
Este libro de María Argelia Vizcaíno tiene sabor cubano, y sin
dudas le ayudará a saciar el hambre de conocimientos, y de la
otra.
Entonces, a saborearlo. Sírvase usted.»

Son y sazón cubano está disponible para la venta, a través
de la página personal de su autora: www.
mariaargelivizcaino.com y también por la página de María
Argelia en el sitio web de la Editorial Voces de Hoy, casa
editora que tuvo el gusto y privilegio de la publicación de
este histórico libro.
María Argelia nos habla de Son y Sazón
“El libro rescata la cultural cubana”

Comunicadora e investigadora cubana de amplia trayectoria, María
Argelia Vizcaíno es una de las figuras de opinión obligada del Sur de la
Florida. Además de escribir y publicar artículos y libros concernientes a
la cultura cubana ha realizado una serie de investigaciones sobre la
misma. Hace unos días presentó su nuevo libro Son y sazón cubano,
entrega que tiene como objetivo destacar la tradicional culinaria
cubana, a través de las voces de cantantes, escritores y artistas en
general. Precisamente sobre el contenido del mismo Miami en Escena
fue en su busca. Allí va.

-¿Qué la motivo a publicar Son y Sazón?
La necesidad de que no se perdiera la cultura cubana. Es que en la
Cuba actual tanto nuestra cocina tradicional como los artistas y
personalidades cubanas que decidieron vivir en el exilio son
desconocidos, por lo que están en peligro de extinción. Así que este
libro es un rescate cultural y de la memoria histórica.

-¿La culinaria está unida a la música?
No sólo la culinaria está unida a la música cubana, también a nuestra
vida, porque los cubanos tenemos muchas expresiones que así lo
manifiestan. Por ejemplo, cuando un hombre ve una muchacha bonita
dice: “Está para comérsela”. Y si las mujeres encuentran un hombre
“apetitoso” dirían “es un mango”, y algunas le agregan “es un mango
bizcochuelo”, un tipo de mango muy dulce muy abundante en el
poblado El Caney. Pero también tenemos muchas canciones que
hablan de comida como el son tradicional “Échale salsita” que
menciona las butifarras que vendía un moreno llamado El Congo en el
poblado Catalina de Güines; o el son “El guanajo relleno” de Ignacio
Piñeiro y guanajo es el pavo para los cubanos; otro ‘son’ que tiene un
estribillo de doble sentido que dice “quimbombó que resbala con la
yuca seca”, de Lilí Martínez que interpretaba Chapotín y su orquesta; y el
famoso cieguito maravilloso Arsenio Rodríguez decía algo más fuerte:
“Dile a Catalina que se compre un guayo, que la yuca se me está
pasando”, entre otros.

-En cuanto a importancia cultural ¿le da el mismo valor a la culinaria
y la música cubana?
Por supuesto, sin comida no se puede vivir y sin música tampoco, y si
es música cubana, pues mucho mejor, ya sabes que los cubanos
desde tiempos remotos han puesto a bailar al mundo entero, que Cuba
fue el primer país de América que exportó música que en el extranjero
bautizaron como “Habaneras”, creando un nacionalismo musical que
influenció a otros países del nuevo continente, y de las mismas
nacieron otros ritmos como el tango, la danza, el danzón, el danzonete,
el mambo, el chachachá, etc. Lo que la música cubana tuvo más suerte
para sobrevivir que la comida, porque como la música no es algo físico
el castrismo no lo pudo controlar, porque el aire nadie lo puede agarrar,
y lo mismo que en Cuba escuchábamos a escondidas la música
prohibida, logramos continuar expandiendo nuestra música aunque el
mundo ya no la reconozca como nuestra y le llamen con otros nombres.
Pero como la comida no es un instrumento musical que uno lo carga y
se lo lleva y toca donde quiera, la comida requiere del terreno y el clima
propicio para seguir produciéndose, por eso no pudo sobrevivir de la
misma manera en el exterior, y dentro de Cuba mucho menos, el
bloqueo que ha impuesto la tiranía a su pueblo no les da acceso ni a
sus productos nacionales.

-¿Qué destaca de la culinaria cubana?
Que es la gran desconocida del pueblo cubano. Por vivir desde 1959
bajo un régimen represivo y totalitario los cubanos han perdido sus
valores culturales y ni siquiera saben cuáles han sido sus platos
típicos, los confunden como llamar al ajiaco criollo “caldosa” o al
“moros con cristianos” decirle “congrís”. Tampoco saben de carne de
res, que después de la implantación de la libreta de racionamiento es
la gran desconocida, hasta llegar al colmo que en Cuba se castiga con
más años de prisión a una persona que agarren matando una res, que
al que mate a un ser humano.

- Perdone la pregunta cliché ¿por qué Son y Sazón?
Porque son es una de las formas básicas de la música cubana, y
además la que más representa a los cubanos desde tiempos que
éramos colonia española, es la base de lo que desde la década de
1970 el mundo le llama “salsa”, es la música que más se baila en
Cuba y la que más hemos internacionalizado, y al mismo tiempo la que
más nos han plagiado. Es defender un poco más lo verdaderamente
nuestro, nuestro “son”. Y “sazón” es el gusto, es el condimento, el
sabor de los alimentos, o como dice la RAE (Real Academia Española):
“Punto o madurez de las cosas, o estado de perfección en su línea”. O
sea, este es el tiempo oportuno, la ocasión que tenemos para
demostrar que la cocina cubana es muy variada, y de no ser por la
escasez que el gobierno tiránico de los Castro impuso a su pueblo,
desde hace décadas no fuera tan limitada y desconocida.

- ¿Por qué el son cubano es uno de los géneros musicales más
importantes dentro de la cultura cubana?
Tremenda pregunta, que no se puede responder con pocas palabras.
El son es como el emblema de la nacionalidad cubana porque es
además de mestizo el que tiene casi todos los componentes que
forman al cubano. Cuenta con letra y melodía heredada de los
europeos especialmente los españoles y la percusión que nos
inculcaron los esclavos africanos, que al sufrir un proceso de
transculturación, se recrea con los instrumentos más nacionales para
tocarlo, igualmente la forma de interpretarlo es muy criolla. Lo más
significante que a pesar de los años, sigue transformándose con
nuevos elementos, con instrumentos electrónicos, con influencias de
muchas partes del mundo, y le salen variantes compartiendo formas
musicales como son-motuno; bolero-son (que en la década de 1980 le
llamaron salsa romántica); son-ranchero; son-cha; mozanchá; changüí;
bachata oriental; guajira-son; pregón-son, son-guaguancó; afro-son;
son-balada; etc., pero sigue siendo son y tan cubano en sus orígenes,
aunque lo interpreten en Japón o en la Siberia, y le cambien el nombre.
Además, ha sido añadido a otros ritmos cubanos como el danzón,
danzonete, sucusucu, el bolero, la canción trovadoresca, el jazz cubano
(llamado jazz latino) entre otras, y se mezcló con la guaracha, al punto
que casi no se pueden diferenciar. Es el son el más longevo de
nuestros ritmos y el más firme y más cubano.

- ¿Cuál es el aporte de Son y Sazón a su cultura?
Este libro es una especie de recordatorio, el que lo posea siempre
tendrá a la mano una receta típica cubana, y conocerá un poco de la
historia de personalidades de nuestra cultura que ahí han reflejado
cuál es su plato favorito de nuestra cocina, aunque no sean cubanos,
como es el caso de Lucía Méndez, de México, Soraya Alcalá de
Venezuela, o el tuyo, entre otros. Todo el que lo lea se dará cuenta que  
los cubanos somos igual que nuestro son, melodiosos, alegres, con
mucho ritmo, adaptables a cada situación, aunque evolucionemos
seguimos aferrados a nuestra raíces, y aún residiendo muchos años
en el exterior conviviendo con chinos, árabes, o esquimales, de alguna
manera se nos nota la cubanía, cuando estamos orgullosos de ser
cubanos, y eso nos pasa a la mayoría. Por algo decía el son titulado
“Suavecito” de Ignacio Piñeiro: “El son es lo más sublime/ para el alma
divertir/ y se debiera de morir/ quien por bueno no lo estime...”. Por lo
que podemos parodiar la canción y decir: “Los cubanos somos lo más
sublime/ para a cualquiera divertir/ y se debiera de morir/ quien por
bueno no nos estime...”.

Nuestro agradecimiento a ambos periodistas por esta entrevista y por su participación en el
libro Son y sazón con su receta favorita de la cocina cubana.

María Argelia Vizcaíno
Entrevista que efectuara a María Argelia
Vizcaíno su nieto de 13 años André José, para
un proyecto que tuvo que hacer en su escuela
Holy Name of Jesus, de West Palm Beach, en
el mes de octubre de 2010, con la que recibió
una alta calificación.
(Traducida por Dayami Vizcaino)

¿Dónde naciste y cuando?
Nací en el año 1955, en Guanabacoa, al Este de la capital de Cuba,
un poblado de los más antiguos de América, que fundaron los
españoles en 1554.

¿A qué escuela fuiste?
Fui primero a una escuelita pública cerca de mi casa antes de cumplir
los cuatro años, que era casualmente llamada la #4. Cuando cumplí
los cuatro años me inscribieron en una escuela privada para niñas
solamente, llamada La Milagrosa.

¿Qué clase de escuela era?
Era una escuela privada católica, que al llegar los comunistas al poder
expulsaron a mis maestras monjas, y pasaron todas las escuelas a ser
pública de enseñanza marxista.

Cuando eras niña ¿qué querías ser?
Primero quise ser maestra de bailes y deportista, pero cuando me
enfermé del corazón que no podía hacer ejercicios ni bailar, quise ser
periodista, porque me gustaba escribir e informar a todos lo que yo
aprendía.

¿Qué trabajo tenías en Cuba?
Como no pude estudiar periodismo, porque el gobierno tiránico me lo
prohibió, porque había que ser fiel al gobierno y yo quería irme para
vivir en libertad, trabajé en una oficina de asistente del contador, entre
otras posiciones siempre en oficina como estadísticas, nóminas, etc.

¿Qué edad tenías cuando viniste a los Estados Unidos?
Tenía 25 años.

¿Qué trabajos has tenido en los Estados Unidos?
Primero como casi todos los refugiados, limpié oficinas de médicos
mientras estudiaba cosmetología. Trabajé como ‘Cashier check’ una
temporada, también como ‘hostess’ en un restaurante, alternando mi
trabajo de cosmetóloga por 10 años hasta que por problemas de mis
pies tuve que dejarlo, y comencé a trabajar hace casi veinte años en
periódicos en español, me convertí en editora, escritora y periodista,
cumpliendo un viejo sueño.

¿Cuándo te casaste?
Me casé con mi primer novio en 1972, un mes antes de cumplir los 17
años.

¿Cuándo tuviste a tus hijos?
Nuestra primera hija nació en Cuba cuatro años después de casarnos,
y el hijo varón nació 8 años después en California.

¿Cuáles son las cosas que te gustan hacer?
Lo que más me gusta hacer es leer, escribir, hacer investigaciones
culturales, y compartir con mi familia, los buenos amigos,
especialmente pasear con mis nietos y que coman lo que les cocino.

¿Cuáles son las diferencias de tu cultura con la de aquí?
Llevo más años en USA que en mi país, y estoy muy adaptada,
aunque siento mucho amor por ambos países, sólo encuentro una
diferencia muy fuerte en el idioma, y que en mi país no hay la libertad
que me ha brindado USA, y por eso siempre le estaré agradecida y lo
defenderé de sus enemigos como pueda.
María Argelia Vizcaíno y su nieto de
13 años André José, el día de la
presentación del libro Son y sazón
en la sede de los Municipios de
Cuba en el Exilio (18/dic/2010).
Colabore con esta página
comprando en su tienda
virtual o un espacio para su
publicidad.
DONACIONES: Su compra puede
ser considerada como una
donación para mantener este
sitio cibernético dedicado a la
preservación cultural.
e-mail  -  
mariaargelia@hotmail.com
RECOMIENDA
DICCIONARIO DE TALENTOS ARTÍSTICOS CUBANOS EN EL EXILIO
Copyright © 2008 María Argelia Vizcaíno