ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO
Origen de La Guantanamera
                                   – Parte I de IV –
                       Observaciones sobre su origen
-        
«Para el cubano la Guantanamera había nacido en la radio habanera de 1930.» NATALIO GALAN

SIEMPRE me habían dicho que la Guantanamera, la más internacional del cancionero cubano, (después de
Siboney y El Manisero) era creación de Joseíto Fernández, pero al hacer las investigaciones necesarias para
escribir su historia... ¡Dios mío qué complicación!, me encuentro un enredo más grande que los que pasé
cuando escribí sobre el Mambo y el Bolero cubano. Entre los posibles creadores de tan conocida canción
además de Joseíto, están nuestro Apóstol José Martí, Julián Orbón, Héctor Angulo, Peter Seegers, Herminio
‘Diablo’ Wilson y Ramón Espígul.
A continuación, y para ilustrar lo que les digo, les voy a escribir fragmentos de las distintas fuentes estudiadas,
para que compartan mi confusión; posteriormente trataremos de analizar cada una para poder desenredar
esta madeja.
José Pardo Llada, en su Diccionario de Nostalgias Cubanas escribió: «La Guantanamera no tiene autor
conocido. Nació de la inspiración de algún trovador popular posiblemente de la provincia de Oriente, al cantar
en homenaje a una guajira de Guantánamo» (...) «En 1961 un guitarrista, Leo Browder  cantó la Guantanamera
con versos sencillos de José Martí y así se popularizó mundialmente.»
En realidad se refiere al magnífico
guitarrista  cubano Leo Brouwer, nacido en La Habana el 1ro. de marzo de 1939, nieto de Ernestina Lecuona la
hermana mayor de nada menos que el Maestro Ernesto Lecuona, la que le enseñó sus primeras lecciones.
El
Dr.Cristóbal Díaz Ayala en su formidable y bastante exacto libro Del Areyto a la Nueva Trova argumenta: «En
1966 Peter Seegers toma una vieja tonada guajira cubana, la Guantanamera, le pone versos sencillos de Martí
traducidos al inglés, y en poco tiempo esta melodía se oye en el mundo entero; con los medios de difusión
modernos hizo en días lo que en su época le llevó años a la Habanera Tú, a Siboney o al Manisero.»
No dice
que Joseíto es el autor, tampoco Espígul, y menos Orbón del que menciona que vivía en Estados Unidos y se
dedicó a la enseñanza.
Sin embargo, el laureado escritor
Guillermo Cabrera Infante afirma que era 1963 cuando Seegers grabó la
canción con el grupo Sandpippers, ofreciendo como autores Seegers-Angulo, por esto Julián Orbón entabló un
pleito
«por el robo de la propiedad intelectual, que sólo ganó a medias.»  Esto apareció en el Diario La Opinión
a raíz de la publicación del libro Cuba y sus sones de Natalio Galán, el cual Cabrera Infante escribió el prólogo.
También las herederas de Joseíto Fernández estaban reclamando los derechos de autor, por la
Guantabamera — alegando que nunca se lo pagaron a su padre— argumentando que el 30 de septiembre de
1985 (Joseíto murió en 1979) la S.G.A.E. (Sociedad General de Autores de España) reconoció el traspaso de
los derechos de la Guantanamera a los herederos de Joseíto.
Se hace  necesario argumentar antes de continuar que
Héctor Angulo, según nos dice Helio Orovio en su
Diccionario de la Música Cubana, es un compositor, nacido en Santa Clara, Cuba, el 3 de septiembre de 1932,

«en 1959 obtuvo una beca para estudiar en la Manhattan School of Music de New York. En 1964 regresó a
Cuba»
; lo más probable es que se encontró con Seeger  y le mostró las partituras que su maestro Julián
Orbón había confeccionado de la Guantanamera con los versos de Martí, y juntos decidieron grabarla,
adjudicándose la autoría.
Es importante aclarar que
Alejo Carpentier escribió en 1946 La Música de Cuba, y dijo de Julián Orbón
«heredero cubano de la tradición española, no ha tratado aún —fuera del pregón— de escribir una partitura de
neto acento criollo»
, por lo que entiendo que la tonada de la Guantanamera, ya famosa en la década de 1930
en la voz de Joseíto por el programa radial escrito por el productor José Rodríguez Díaz y llamado «El Suceso
del Día», no se la reconoce como de la autoría de Orbón en ese tiempo. También hace mención del supuesto
origen español de la Guantanamera en el fragmento:
«Hace poco, una emisora radial habanera obtuvo un
gran éxito de popularidad con una canción de buen corte campesino titulada La Guantanamera, que había sido
traída a la capital por auténticos cantadores. Sobre su melodía eran narrados (...) los últimos acontecimientos
de la actualidad. Pues bien: la música que correspondía a los dos primeros incisos de la Guantanamera no era
otra  que la del muy antiguo romance de Gerineldo, en su versión extremeña».
Rosendo Rosell nos dice en su excelente libro Vida y Milagros de la Farándula de Cuba III, (y es la parte que
me confundió más por considerar verídico todo lo que ha escrito)
«...la Guantanamera cuya autoría pertenece a
Ramón Espígul, pero algunos desconocedores se la achacaron al intérprete Joseíto Fernández» (...)
«confirmado por Israel López (Cachao)». Hasta ahora, —disculpen mi ignorancia,— yo sólo sabía que Espígul
era un cómico cubano del teatro bufo, que conoció su gloria en el Alhambra, famoso por su papel de negrito al
lado de Enrique Arredondo y Leopoldo Fernández. También Rosell según dice, coincide con la Dra. Elena
Pérez Sanjurjo, pero la Dra. en su documentado libro Historia de la Música Cubana, no incluye en su listado de
«Formas bailables y del cancionero cubano»
a nuestra Guantanamera, así que me quedé sin confirmar el
dato. Desconozco la tesis de la doctora, igualmente el por qué lo confirma Cachao, tampoco los detalles de
cómo Rosell tuvo acceso al informe, pero estoy segura que hay un mal entendido en todo esto, como veremos
más adelante.
Lo más insólito fueron los versos que aparecieron en 1979 en Cuba escritos por el matancero Juan Pablo
Santana, que reclamaba como verdadero autor de la Guantanamera a
Herminio ‘El Diablo’ Wilson, pero el
historiador de entonces de la ciudad de Guantánamo José Sánchez Guerra, despejó la confusión al declarar a
Juventud Rebelde:
«Será muy difícil probar la paternidad del Diablo Wilson a estas alturas, pues no existe
ningún documento oficial o elemento documental que lo pruebe, pese a que algunos músicos cercanos a él,
atestiguaron, incluso, la forma en que fue compuesta la canción, dedicada a la mujer.» Acentuando después
que tampoco dos de los musicólogos, compositores de la época, Rafael Inciarte y Jesús Morlote, que
acompañaron a Fernando Ortiz «en su empeño investigativo con ese fin»
no pudieron encontrar nada al
respecto. Este Herminio Wilson fue un cantante de Guantánamo del que no se ha escrito mucho, por lo tanto
no puedo ofrecer más datos sobre él.
Todas estas son observaciones de personas muy inteligentes y preparadas, pero que analizándolas, pude
sacar mis propias conclusiones con relación al verdadero origen de la Guantanamera, que les expondré en la
tercera parte, de este breve ciclo, pues en la segunda, conoceremos cómo la Guantanamera fue un Noticiero
Radial y la etimología de su nombre.

– Parte II de IV –
De Noticiero Radial a Canción Internacional

«En el año 1967 la Guantanamera triunfa de afuera hacia dentro.» DR. CRISTOBAL DIAZ AYALA

Guajira se le dice en Cuba a la mujer del campo, como guajiro es llamado el campesino. Guantanamera es el
gentilicio de las mujeres que han nacido en Guantánamo. Para los hombres es guantanamero. Guantánamo,
fue un municipio en la provincia de Oriente, que después de 1976 convirtieron en provincia agregándole 10
municipios, es donde está una base naval de Estados Unidos. Tiene además una de las mayores bahías de
Cuba.
Es un vocablo de origen taíno, que fueron nuestros aborígenes en esa zona. Supuestamente se llamó
Guantánabo (con b) que significa "el río de la tierra", al descomponer el vocablo "gua", que significa el; "tana",
equivalente a tierra; y abo a río. Colón la descubrió en su segundo viaje y la llamó Puerto Grande. Por lo que
Guajira Guantanamera quiere decir campesina de la región de Guantánamo.
En el Diccionario de la Música Cubana de
Helio Orovio no le dedica nada aparte a la Guantanamera, como hizo
con otros ritmos, tonadas, instrumentos musicales menos famosos de Cuba, sólo la menciona en la parte
asignada a Joseíto Fernández que escribió:
«La historia de esa guajira-son arranca de la noche que se le
ocurrió (a Joseíto) cerrar los programas de su orquesta con una melodía de ese tipo en sustitución de la
tradicional Rumba.»
Poco después de la creación de la radio es que obtiene un rotundo éxito, como nos relata Enrique C.
Betancourt en su libro «Apuntes para la historia». En 1932 nace la CMQ como una plantica radial de 250 watts,
localizada en la calle 25, No. 445, en el Vedado, La Habana, y muy pronto se convierte en la favorita de todos.
Entre los programas radiales que causaron mayor impacto a la población estaba «El Suceso del Día», que se
transmitía todas las tardes a las 3 p.m. Cualquier tragedia acaecida en el territorio nacional o internacional era
cantada por Joseíto Fernández, siempre elegante, con su guayabera impecable, que usando la tonada de la
Guantanamera, glosaba magistralmente en décimas el suceso trágico, casi siempre tomado de la «Crónica
Roja» del periódico, y se hacía la escenificación del hecho, interpretado por grandes artistas en vivo.
El éxito de la Guantanamera en «El Suceso del Día» fue instantáneo, llegando a ser uno de los programas
radiales que más años durara en la emisora y de mayor audiencia. Preocupando a los competidores como, la
Cadena RHC que tiene en la década de 1940 los niveles de sintonía más altos, sin embargo no pueden lograr
destronar al Suceso del Día de la CMQ, y tratan de sacar un programa con un estilo parecido al que llamaron
La Ranchuelera, pero esto tampoco le bastó.
Según cuenta
Enrique C. Betancourt en su magnífico libro, Joseíto le contó que él había cantado la tonada la
Guantanamera bajo cualquier nombre en otras emisoras,
«unas veces era guajira guantanamera; otras,
guajira vueltabajera, guajira holguinera o guajira camagüeyana; pero no la canté nunca como guajira
santiaguera.»
La decisión definitiva de ponerle el nombre de la mujer campesina de Guantánamo surgió
cuando se enamoró de una muchacha de allí, que era muy celosa y lo vio hablando con otra y se le fue, ese día
cantó como nunca la Guajira Guantanamera, y al público le gustó mucho y le escribieron y llamaron a la
estación de radio, para
«que siguiera cantando de esa manera (...) desde entonces canté a la guajira
guantanamera.»
Según me señala el apreciable profesor francés Laurent Valois que ha tenido la gentileza de revisar esta
investigación para enriquecerla, este punto que acabamos de leer es fundamental porque
«muestra que la
Guantanamera en sí no es una canción. Simplemente un estribillo y que se le puede meter cualquier letra. En
cambio, la mayoría de los sones tienen una letra propia. Pero parece que la Guantanamera primitiva no haya
tenido letra propia o fija»,
así que suponiendo que la música no sea de Joseíto también, el estribillo sí es de
su autoría. Lamentablemente nadie ha aportado las grabaciones de aquellos sucesos para escuchar a
Joseíto improvisando sus décimas, sólo existe las confirmaciones de los testigos de aquella época.
Esto nos hace meditar lo notado por el profesor Valois:
«Y si en efecto fue Joseíto quien le dio ese título e
introdujo la letra del estribillo, entonces es legítimo considerarle como el creador de la Guantanamera
moderna»
. Pero es que la Guantanamera que se vuelve internacional no es con décimas, sino cuartetas de
Martí, así que eso será valedero para la parte del estribillo y la melodía actual.
Después de la rotunda popularidad de este programa, el cubano utilizó la frase de «te van a cantar la
Guantanamera», para cuando ocurre una polémica advertirle al otro que lo van a regañar o echar una
descarga. La  expresión popular se usa cuando una persona tiene un problema que alguien le va a replicar. Mi
admirado Sánchez Boudy dice en su Diccionario de Cubanismos más Usuales, que también es sinónimo de
«Haber cantado el Manisero. Haber guardado el carro. Haberse puesto el chaquetón de pinotea», o sea
fallecer.
He leído en la prensa de Miami y España que las hijas de Joseíto Fernández, Juana y Josefina Fernández, han
estado reclamando el derecho de autor que nunca el gobierno de Fidel le pagó a su padre, aunque afirmaron
que en 1978 recibió un solo pago de 15,000 pesos cubanos, pero sin embargo, el gobierno totalitario ha
ganado millones de dólares vendiendo los derechos de la canción de su papá.
Por lo que he podido investigar la canción está inscrita dos veces, una por Joseíto Fernández ante la Sociedad
General de Autores de España (S.G.A.E.) y otra en Estados Unidos, por la Editorial Fall River Music, a nombre
de Héctor Angulo, el ex alumno de Orbón, que según dicen (en 1995) todavía vive en la Isla. Así que el Gobierno
comunista de La Habana cobra por todos lados.
A pesar de esto, el propio Seegers, que en 1963 se autonombró autor del tema junto a Angulo, ha reconocido
que fue Orbón (el que encontró las tres estrofas patrióticas del último libro de Martí en 1895) el que ajustó a los
Versos Sencillos la melodía de la Guantanamera. Ya lo dijo Cabrera Infante:
«el genio de Orbón fue armonizar
estos elementos dispares.»
Para confirmarlo escribió el poeta cubano Cintio Vitier en su libro Lo cubano en la poesía, de 1958, que era
una
«experiencia inolvidable oír a Orbón cantar los versos de Martí con la música de la Guantanamera.» (El
maestro
Julián Orbón nació en España en 1925 y llegó a Cuba en 1940. Pertenenció al Grupo Renovación
Musical de La Habana y se consideraba cubano, tal es así que desde el principio de la revolución de Castro
partió para Estados Unidos y sufría la lejanía y represión de la patria como un cubano exiliado más. Murió en
1991 sin poder regresar.)
Lo que resumiendo hasta el momento podemos decir, que
Joseíto hizo famosa la tonada con sus décimas y
el estribillo en el noticiero radial de la década de 1930, y que
Julián Orbón alrededor de 1958 ajustó los Versos
Sencillos de
Martí a la melodía, para que Angulo se la usurpara y la lanzara al mundo junto a Seegers. Aunque
nos queda lo de
Espígul por averiguar y además saber quién creó en realidad la música.

– Parte III de IV –
Su verdadero su origen
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«...La Guantanamera, cuya autoría pertenece a Ramón Espígul, pero algunos desconocedores se la achacan al intérprete Joseíto
Fernández.» ROSENDO ROSELL

ES tan importante en estos momentos la Guantanamera, que hasta la última película del realizador cubano
Tomás Gutiérrez Alea (recordemos Fresa y Chocolate nominada para el Oscar como mejor película extranjera)
llevó por título el nombre de esta tonada. Es un film lleno de humor, sumamente crítico al inepto sistema que
ha subyugado a los cubanos por tantas décadas, escrito por el hijo del poeta Eliseo Diego, el también poeta y
escritor Eliseo Alberto Diego (Lichy), exiliado posteriormente en México. Después de ser estrenado en un
festival de cine en La Habana se castigaron y destituyeron a algunos miembros del Partido Comunista
encargados de la cinematografía cubana, porque su gobernante autoritario no quería que se reflejaran sus
faltas, desaciertos y sobre todo el hostigamiento en nuestro país. Fue cuando Castro dio el discurso más
largo  e ininterrumpido de toda su historia que duró 7 horas y cuarto, el 28 de febrero de 1998, ante los
diputados de la nueva Asamblea Nacional (Parlamento Cubano), dejando fuera a Abel Prieto, Ministro de
Cultura, de la candidatura del Consejo de Estado. Además, a Alfredo Guevara, fundador y presidente del
Instituto Cubano de Cine, no lo incluyeron en este nuevo Comité Central del Partido Comunista ni siquiera
como diputado de la Asamblea Nacional..

Con la Guantanamera ha pasado como con el Mambo, la llamada Salsa y el Bolero Cubano, que se confunde
su paternidad, y es que los que escribimos de nuestra música muchas veces no nos detenemos a investigar a
fondo, la mayoría toma el camino fácil y repite como cotorra lo que dijeron otros papagayos (incluyéndome
muchas veces, aunque soy de las que salgo de la jaula a investigar lo mejor que puedo).

Natalio Galán —no me canso de repetir que ha sido uno de los investigadores musicales más confiables que
ha tenido nuestro país — nos dijo: «Para el cubano la Guantanamera había nacido en la radio habanera de
1930, sin juzgar —¡por cuanto!— como correspondía al Pasacallo del Bolero criollo de 1830, el cual a su vez
estaba copiando el Pasacalle español de 1730...». Lo que quiere decir que el Pasacallo había sido factor
componente del Bolero Cubano en 1830 y su técnica se usó en la Guantanamera cien años después.

Según Galán la Guantanamera es una «modalidad» que surgió del incomparable Son Oriental y muy
específicamente de la región de Guantánamo. La técnica utilizada llegó de España, (coincidiendo con
Carpentier) la «primera definición de su existencia está bajo el nombre Pasacallo en el diccionario de
Pichardo.» Pichardo define el término: «Pasacallo.- Por Pasacalle. En esta isla sólo se aplica este nombre al
tañido intermedio de la guitarra, y concluida la primera parte cantada del bolero para continuar después la
segunda: por lo regular consta de las tres armonías principales, tónica, subdominante y dominante, invirtiendo
cada una dos compases de tres por ocho. Tal vez convendría mejor la Voz corrompida, por ejecutarse cuando
calla el canto, y no por la calle como dice el Diccionario de la Academia»,  que le definió en 1737 como «cierto
tañido en la guitarra y otros instrumentos, mui sonoro. Díxose assi, porque es el que regularmente se toca
quando se vá en laguna música por la calle».

Vemos que para Galán existen en la música de la Guantanamera en primer lugar dos elementos básicos: el
Pasacallo (de 1830) que viene del Pasacalle español de 1730 «eco de la passacaglia que llenara el barroco
europeo», compartiendo desde 1650 junto al canario «las primeras sugerencias del Punto Cubano». Y en
segundo lugar: la Montuna, (y no el Montuno que significa otra cosa), que «fue en la provincia oriental tonada de
parco contoneo, estribando la diferencia con el Son en su tiempo moderado.» Agregando a esto que «la
Montuna abandona el municipio de Guantánamo y los habaneros la descubren por 1927 --entre son y son que
bailaban, pues sus vidas parecen haber seguido un fluir paralelo -- llamándola guajira guantanamera,
marcando con ello su cuna y fijándose la tonada que la caracteriza desde 1930».

La fusión de estos dos elementos, Pasacallo y Montuna precisa el nuevo estilo en contrastes «se realiza con la
más perfecta naturalidad, no lucen parches cuyos componentes no están dispuestos a la transculturación;
esto se observa cuando decimos bolero-son, criolla-bolero, significándose elementos dispares que sólo
contrastan pero no se funden»

Lo mismo pasó al Son Oriental que nace del Changüí y la Guaracha; el Danzonete, del Danzón y la Guaracha;
el Pasacallo más Montuna nos trae la Guantanamera.

A mi entender todo esto quiere decir que la tonada la Guantanamera no es de nuestro siglo, por tanto ni
Joseíto Fernández, ni Orbón, ni todos los demás mencionados fueron sus creadores, aunque sí sus
promotores, gracias a ellos se conoce en el mundo entero, y nos identifica. Aunque valiéndonos de la
acotación de Galán que la Guantanamera de Joseíto «en su diaria función adquiere consistencia, estilo, define
tanto su fórmula melódica y rítmica como su texto», deduzco que es Joseíto Fernández el mayor contribuyente
de dicha melodía tan popular en el siglo XX.

Como la mayoría ha notado del Pasacallo, Pasacalle y la Montuna muy poco se ha escrito, por lo que asi nadie
los ha oído mencionar. En el libro de Galán, Cuba y sus Sones hay una ilustración la No. 29 del Pasacalle de
Gaspar Sanz, que no sé si sirva de algo a los que quieran profundizar en el asunto. Como no soy músico, ni
literata, ni historiadora, ni tengo el tiempo para investigar más,  me tengo que conformar con salir de la jaula de
las catorras amaestradas, solamente un poco, y cantar lo que encuentro para que otros más capaces sigan el
posible camino que los lleve a la verdad.

En Conclusión: 1.- La melodía ya existía desde el siglo XIX pero no tan definida, era la evolución de la fusión
del Pasacallo más Montuna. 2.- Joseíto la tomó para su Noticiero cantado y le reafirmó su melodía constante. 3.
- Orbón le ajustó los versos de Martí. 4.- Primero, según Pardo Llada, la cantó en Cuba Leo Brauwer en 1961,
sobrino-nieto de Lecuona. 5.- Angulo, ex-alumno de Orbón, se la llevó a New York y se la mostró a Seeger, a la
sazón colega de Joan Baez y buscando canciones protestas. El resto, ya lo sabemos, es historia conocida. La
Guantanamera dio la vuelta al mundo, en un disco larga duración titulado «Spanish Album The Sandpipers»,
en la que aparecían como autores Martí-Angulo-Seeger. Donde quiera que se escuchó se hizo famosa, y es
hoy por hoy la canción que más identifica a los cubanos, destronando a «Siboney» del maestro Ernesto
Lecuona; «El Manisero», de Moisés Simons; y la Habanera «Tú» de Eduardo Sánchez de Fuentes, que en su
tiempo tan dignamente nos representaban.

Todo parece bien claro, pero no lo es, todavía nos queda un cable suelto por conectar: ¿y Espígul qué?. Tuve
que esperar por el propio Rosendo Rosell para aclarar esta versión. Y es que Rosendo, —al que admiro y
respeto mucho— además de ser muy simpático, poeta, músico, escritor, compositor, periodista, actor, locutor,
etc., es muy culto y sensato, y lo que escribe hay que tenerlo en cuenta. Definitivamente sobre Espígul sólo
Rosell y el Dr. Cristóbal Díaz Ayala podían socorrerme.
LAS AMARGURAS DE LA FAMA O LA HISTORIA
DE "LA GUANTANAMERA"
Eduardo Vázquez Pérez - La Habana

Una cosa es cierta. Sobre todos los argumentos posibles, queda en pie algo inobjetable: todo lo
que después se ha hecho sobre "La guajira guantanamera", desde Julián Orbón hasta Peter
Seeger, ha sido posible por la obra, que, el primero y durante décadas, realizó Joseíto Fernández.

Millares de personas en el mundo identifican a Cuba con una pieza musical: "La Guantanamera"
cantada con versos de José Martí. Quien primero la paseó por el mundo fue el norteamericano
Pete Seeger, cuando a partir de la década del sesenta la grabó y la cantó en más de treinticinco
países. Pero ya para aquel entonces esta guajira–son tenía unos cuarenta años de estarse
escuchando en Cuba y sus buenas dos décadas de haber sido grabada por primera vez por su autor,
el cubano Joseíto Fernández.

Conocido en Cuba como Joseíto Fernández, José Fernández nació el 5 de septiembre de 1908 en
el humilde barrio de Los Sitios y falleció en esta misma ciudad el 11 de octubre de 1979. En su
juventud se ganó la vida como zapatero y vendedor de periódicos, trabajos que compartía con su
afición por la música, hasta que finalmente se arriesgó por el camino del arte, tocando y donde y
cuando se podía y con quienes estuviesen dispuestos. Integró tríos, sextetos y orquestas hasta que
pudo formar su propia agrupación. Como compositor tiene una larga lista de temas y como
intérprete logró la distinción de un estilo propio. Sobre todo gustaban sus interpretaciones de
boleros, danzonetes y guajiras–son, imponiéndose como "el rey de la melodía".

Actuando ya con su orquesta, Joseíto logró un espacio en un programa de la emisora radial CMCO,
que radicaba en la calle Oficios, entre Paula y Merced, en lo que hoy se conoce como Habana
Vieja. Era época de gran competencia musical y cada orquesta tenía una tonada que la
identificaba y a él se le ocurrió utilizar para el cierre de sus actuaciones la música de una guajira–
son, que según declaró, había compuesto a fines de la década de los años veinte. Esta obra le
permitirá cambiar la letra, siempre que fuera en cuartetas o décimas, y en cada emisión del
programa improvisaba para complacer las peticiones que le llegaban.
En 1941, Joseíto con su Orquesta Típica, grabó para Discos Víctor su obra "Guardabarreras", en la
cual hablaba sobre los accidentes que se producían en los cruces de ferrocarril. Ese mismo año
inscribe la pieza "Mi biografía". En los dos casos, las composiciones tenían como subtítulo:
"Guajira guantanamera" y utiliza el estribillo que luego identificará a "La Guantanamera". Helio
Orovio ha señalado, que en el registro de autor de ambas piezas solo aparecen ocho compases del
montuno, lo que para este musicólogo se explica "por el hecho de que la tonada es de dominio
público, o sea pertenece al ámbito del folklore". Por aquellos años (1945), Alejo Carpentier se
refirió a la popularidad de "La Guantanamera" como la "reaparición de un romance, cuyo canto se
conservaba tierras adentro".

Pero lo cierto es que en 1941 quedó registrada esa música por Joseíto Fernández, aunque nunca
se cantó con versos de Martí.

La consagración nacional
La CMQ, la más poderosa de las emisoras radiales de la época, tenía un programa en horario
estelar de las doce meridiano llamado El suceso del día. Su patrocinador era una poderosa fábrica
de jabones y el espacio se dedicaba a dramatizar hechos de la crónica roja. Para finalizar el
programa cantaban unas décimas referidas al caso del día. En 1943 la emisora contrató a Joseíto
Fernández para que diariamente cantara su "Guantanamera" en unión de una famosa intérprete de
música campesina de la época conocida como La Calandria. Años después la voz femenina fue
asumida por Coralia Fernández, igualmente reconocida en el género. Las décimas las escribía
Chanito Isidrón.

Pero la emisora quería un nuevo arreglo de la obra y aquí entró en esta historia José Reyes,
Pepecito Reyes, pianista y orquestador, integrante de la orquesta de Joseíto. Según narró el propio
Pepecito para el documental La Isla de la música, su trabajo consistió en hacer una nueva
armonización y realizar cambios en la introducción, que le confirieron a "La Guajira
Guantanamera" los elementos finales con los cuales fue masivamente identificada. Otros han
planteado que fue Ramón Dorka, antiguo pianista de la orquesta, quien le agregó la clásica
introducción a la obra.

El programa El suceso del día, se mantuvo en el aire catorce años con un alto índice de
audiencia. "La Guantanamera" se escuchaba en toda Cuba, desde las más encumbradas
mansiones de la burguesía, hasta en los desamparados bohíos de los campesinos. El programa
consagró el número, pero en esos catorce años, Joseíto solo pudo cantar su famosa guajira en El
suceso del día, y en bailes, porque una cláusula del contrato le impedía hacerlo en ningún otro
espacio radial.
En la propia década del cuarenta "La Guantanamera" hace otra extraña incursión en el arte, ahora
lejos de la manipulación sórdida de sentimientos y emociones, que resultan los espacios de
crónica roja. Esta vez la obra estuvo vinculada a una pieza emblemática de la escena cubana:
Electra Garrigó. Virgilio Piñera había terminado esta obra en 1941, pero no se estrenó hasta siete
años después. La pieza, considerada como la iniciadora del teatro moderno en el país, traslada en
forma de parodia, el mito griego de Electra a la sociedad y época del autor. En los años de espera
por su estreno la guajira–son de Joseíto alcanza la enorme popularidad que hemos mencionado,
precisamente en función de comentario de la acción. A Virgilio le parece muy bien para el estilo
paródico de su obra, la que fue calificada: "como un escupitajo al Olimpo", y cuando el director
Francisco Morín la estrena en la sala Prometeo, aparece "La Guantanamera", sustituyendo las
funciones que cumplían el antiguo coro del teatro griego, ahora con décimas escritas por el propio
Virgilio Piñera.

Los versos de José Martí
El primero en utilizar los versos de Martí para integrarlos a la pieza de Joseíto Fernández fue el
músico Julián Orbón (1925 -1991). Nacido en Oviedo, España, de padre músico, el joven Orbón
llegó a Cuba con quince años y en la Isla fundó familia, residió y creó. Inició su formación musical
en su natal Oviedo, donde actualmente el Conservatorio de la ciudad lleva su nombre. Cuando
Alejo Carpentier escribe su libro La música en Cuba (1945) considera que: "Julián Orbón es la
figura más singular y prometedor de la joven escuela cubana." Por supuesto, se está refiriendo a la
música de concierto donde él se desarrolló.

Orbón, conocido como "el músico de Orígenes", formó parte del comité de colaboradores de esta
mítica revista cultural cubana, y en ella, su director, José Lezama Lima, le dedicó hermosas
páginas. Además de una sinfonía, sonatas, cuartetos y otras obras, Orbón compuso canciones de
concierto sobre poemas de Lorcay Fray Luis de León. Su espíritu de creador inquieto lo llevó a
indagar sobre diferentes espectros sonoros, desde el boogie–woogies hasta tonadas campesinas
cubanas, como hizo con su obra La Guantanamera.

Orbón acostumbraba a interpretar su versión de "La Guantanamera" con versos de Martí en
reuniones en su casa del barrio habanero de El Vedado. Cintio Vitier, en su novela De Peña Pobre,
rememora aquellas ocasiones como "prodigioso hallazgo del Músico, que fue como una revelación
de la patria en aquellas reuniones..."

Para su trabajo, Orbón tomó las estrofas iniciales del libro Versos sencillos, comenzando con esa
tan popular que dice:
Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.
Aunque las cuartetas seleccionadas por Julián Orbón continúan siendo las más utilizadas cuando
se canta "La Guantanamera" con los versos de Martí, con el tiempo también se ha hecho con otros
poemas del libro.
José Martí publicó Versos Sencillos en 1891 en Nueva York y fue el segundo de sus dos únicos
libros publicados en vida. Lo integran cuarenta y seis poemas de una engañosa sencillez, pues la
lectura cuidadosa revela una asombrosa solidez poética. La gran poetiza chilena, Gabriela Mistral,
dijo, que esa era la labor poética más consumada y homogénea de Martí.

Los poemas de Versos Sencillos están impregnados de una musicalidad intrínseca, debido, en
parte, al uso del octosílabo, que es la métrica más utilizada en las tonadas populares de los países
de habla hispana. Por eso los poemas del libro resultan tan semejantes a las copias del campesino
cubano como del chileno o el venezolano. Son versos de gran oralidad, como ha apuntado tan
atinadamente Fina García Marruz, quien señala en ellos la "inspiración vocálica", o sea, la gran
cantidad de vocales por verso, que es propio del canto popular a través de su historia.

La versión que hizo Orbón de "La Guantanamera" no fue una obra que se conociera a nivel
popular, ninguna de las suyas lo era, pero sí conocían de su existencia la reducida minoría que
concurría a los ambientes culturales, y algunos músicos. Uno de esos músicos era Héctor Angulo.

Angulo (1932), también creador en el campo de la música de concierto, obtuvo una beca de
estudios en Estados Unidos. En 1962, durante su estancia en un campamento de verano, conoce al
cantante de folk music, Pete Seeger. El propio intérprete norteamericano contó lo sucedido
durante una estancia suya en Cuba en 1971: "Yo estaba de visita en un campamento de verano, al
norte, para niños de una extensa zona. Como es natural, llevé mis canciones, y algunos me
preguntaron: Pepe, ¿por qué no se aprende una canción que nos enseñó un instructor cubano que
tenemos aquí? Era Héctor Angulo, que se ganaba la vida trabajando durante las vacaciones para
poder proseguir sus estudios musicales, y fue idea suya, o de su maestro Julián Orbón, introducir
versos de Martí en la guajira de Joseíto Fernández, y así fue como la aprendí..."

Seeger la incorporó al repertorio de su grupo The Weavers y el 8 de junio de 1963, durante un
concierto en el Carnegie Hall de Nueva York, quedó grabada en un disco de larga duración. A
partir de ese momento comenzó la carrera internacional de "La Guantanamera", ahora teniendo
como letra los versos de José Martí.

Dos años después, la grabación del número por el Trío The Sandpipers le da el impulso final hacia
el mercado internacional: "La Guantanamera" se coloca entre los cinco discos más vendidos en
Estados Unidos e Inglaterra. Integró el repertorio de artistas de América y Europa y sus grabaciones
fueron numerosas. Fue adaptada a los más diversos formatos y orquestaciones. Lo mismo se
escuchaba por Pete Seeger o Joan Báez, que por Libertad Lamarque, Los cinco Latinos o Marco
Antonio Muñiz. La cantaba un francés como Joe Dassin, un italiano como Jimmy Fontana, un
checho como Karel Gott, y hasta en los Países Bajos la interpretaba Edjean Kluger.

"La Guantanamera" avanzó a toda velocidad hacia los más diversos mercados montada en
poderosos rieles, que impulsaban la ola de la canción folklórica y la canción protesta, que, a su vez
surgían, como expresión de movimientos sociales en diferentes partes del mundo. A través de "La
Guantanamera", los públicos de las más diversas latitudes identificaron a Cuba y a la revolución,
que en ella había triunfado en 1959. Pero paralela a la gloria marchaba el carro de la injusticia: el
nombre de Joseíto Fernández no aparecía ni en discos ni publicaciones realizadas fuera de Cuba.
Por citar solo un ejemplo, véase el larga duración de la norteamericana Joan Báez, Gracias a la
vida, AM records (sp3614), grabado en 1974, o sea, once años después de que Pete Seeger
grabara el número por primera vez. En los créditos que identifican a "La Guantanamera" en el
disco de Báez, se lee: "Words by José Martí, adaptation of music by Héctor Angulo and Pete
Seeger".

Ante los reclamos del autor, se produjeron algunas polémicas, que como casi todas las polémicas,
se extienden por años y que finalmente se extinguen por cansancio, más que por reparación de
injusticias. Algunos de los que cobraban los derechos fuera de Cuba argumentaban, que "La
Guantanamera" era una tonada folklórica y que, por tanto, no tenía autor reconocido. Según este
argumento, el mismo Joseíto lo que había hecho era "recoger" esa tonada del pueblo, tal como
podía hacer otro cualquiera.

Otros desplazaron el vórtice de la polémica a un oxidado debate entre "música culta" y "música
popular". Estos planteaban que lo que se había internacionalizado era la versión de Julián Orbón,
que pertenecía a la llamada "música culta". Pero dicho en justicia, tampoco Orbón aparecía en
los créditos internacionales.

Pero una polémica como esa solo puede sostenerse lejos de donde el sentido común pueda
deshacerla. Es como discutir sobre las estrellas sin haber mirado a través del telescopio, porque en
Cuba, hasta los perros sabían ladrar "La Guantanamera", y todos, los perros y los dueños de los
perros, la identificaban con el hombre que la estaba cantando desde los años treinta. Incluso, la
obra pasó a conformar una frase popular. Cuando una persona le había dicho a otra "todas las
verdades en su cara", se decía: "Le cantó una guantanamera" o "le armó una guantanamera".

Una cosa es cierta. Sobre todos los argumentos posibles, queda en pie algo inobjetable: todo lo
que después se ha hecho sobre "La guajira guantanamera", desde Julián Orbón hasta Peter
Seeger, ha sido posible por la obra, que, el primero y durante décadas, realizó Joseíto Fernández.
El cubano siempre identificó, de manera intrínseca y natural, a esa melodía con aquel hombre
extremadamente delgado, de lustrados zapatos de dos tonos e impoluta guayabera blanca, a quien
todos llamaban: "el rey de la melodía".

Fuentes consultadas:
Alejo Carpentier: La música en Cuba, La Habana, 1961.
Cintio Vitier: "Tres notas sobre Julián Orbón" en Unión. Año VII, no. 18, enero - marzo, 1995.
José Ardévol: Introducción a Cuba: La música. Instituto del Libro. La Habana, 1969.
Erena Hernández: La música en persona. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1986.
Helio Orovio: "La Guantanamera en tres tiempos". Unión, Año VI, no. 15, 1993.
Oscar Luis López: La radio en Cuba. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1998.
Bladimir Zamora. Entrevista con el autor.
Artículo relacionado publicado en Cuba en 2007

Oportuna aclaración del Dr. Cristóbal Díaz Ayala sobre el artículo LAS AMARGURAS DE LA FAMA O LA
HISTORIA DE "LA GUANTANAMERA" de Eduardo Vázquez Pérez - La Habana

En líneas generales, el artículo está bien, sobre todo para ser escrito en Cuba donde al principio se obviaba la participación de
Orbón; solo dos o tres observaciones: No estoy de acuerdo con Helio, la Guantanamera no está basada en una tonada guajira,
porque como bien señalara José Urfé en articulo que este caballero no cita, La Guantanamera es en realidad un son guajiro, o
montuno. Otra cosa, la primera grabación de Joseíto de La Guantanamera es "A mi madre", en 1940, después graba otros hasta
"Guardabarrera", que es de 1940, no 41. Cuando se habla de Orbón, se soslaya que antes que él, El Indio Naborí en un álbum de la
Panart, incluyó la Guantanamera, cantándola con los versos de la Niña de Guatemala, de Martí, creo Orbón fue inspirado por esto.

Cristobal.
Sunday, February 11, 2007 12:17 AM
LA GUANTANAMERA

Spanish Album  The Sandpipers. A & M Records
SP 4159
Inscripta como de Martí, Angulo y Seeger ( Fall
River Music BMI 3:10 )

Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Mi verso es de un verde claro
Y de un carmín encendido:
Mi verso es un ciervo herido
Que busca en el monte amparo.


GUAJIRA GUANTANAMERA

Versión de Joseíto Fernández  con los versos de
José Martí desglosados por Julián Orbón.
Grabación de Manopla Records, MLP-1021, en
1973, el LP "Guantanamera, en la voz de su
creador Joseíto Fernández".

Estribillo:
Guantanamera,
guajira guantanamera
Guantanamera,
guajira guantanamera.

Con los pobres de la tierra
quiero yo mi suerte echar:
el arroyo de la sierra
me complace más que el mar.
Denle al vano el oro tierno
que arde y brilla en el crisol:
A mí denme el bosque eterno
cuando rompe en él el sol.

Estribillo

Yo quiero salir del mundo
por la puerta natural:
en un carro de hojas verdes
a morir me han de llevar.
No me pongan en lo oscuro
a morir como un traidor:
yo soy bueno y como bueno
moriré de cara al sol.

Estribillo

Tiene el leopardo un abrigo
en su monte seco y pardo:
yo tengo más que el leopardo
porque tengo un buen amigo.

Estribillo y fin.


Guajira Guantanamera
Del mismo LP por Joseíto Fernández con
difernte letra.

Estribillo:
Guantanamera,
guajira guantanamera
Guantanamera,
guajira guantanamera.

Vuelve mi voz lastimera
airosa a cantarle al mundo
Vuelve mi voz lastimera
airosa a cantarle al mundo
como homenaje fecundo
al chachachá que hoy impera,
tal vez como mensajera
de mis agudos dolores
pero aunque sufro rigores
infames de la vileza
con amor puro y nobleza
llega a mis admiradores
Yo quisiera poseer
de Dantes la inspiración
de Sócrates la instrucción
su poderoso saber
me afanaría en aprender
estudiaría con amor
estudiaría con fervor
si tuviera la certeza
de llegar a la grandeza, cubanos
de Darío Campoamor
De Aristóteles sagrado
discípulo del Maestro
Pintado a concepto escueto
discípulo aventajado
de Robinsón que encumbrado
mantiene en su jerarquía,
pero siendo la ironía
mi perenne compañera
tienen mi guantanamera
y al rey de la melodía.

Mi divina guantanamera,
guajira guantanamera,
guantanamera,
guajira guantamera.


Guantanamera
Versión Joseíto Fernández y Beny Moré

Grabación del LP Guamá 2010 sacada con toda
probabilidad de un programa radial, cantada
por Joseíto alternando con el Beny. Los dos
soneros son acompañados cada uno por su
propia orquesta : detrás del Beny suena la Banda
Gigante, luego Joseíto canta con
acompañamiento de su propio septeto, o con un
grupo reducido de los miembros de la orquesta
de Moré. Es una versión sin estribillo, solamente
Joseíto utiliza el estribillo al final, y lo canta
como solista. Según Díaz Ayala, esa grabación
se hizo en 1960 o 1961. El mismo autor indica la
publicación de un LP Egrem PRD 060 titulado
Joseíto Fernández, Homenaje póstumo hacia el
año 1980.

Moré:
Joseíto yo quisiera
Aunque no es de tu región
(bis)
Escucharte una opinión
Sobre mi tierra lajera
Sé por tu Guantanamera
Que eres un fruto oriental
Y espero que no halles mal
Que yo, como villareño
Te pida con todo empeño
Tu opinión muy personal.

Joseíto:
Beny, estás equivocado
Yo aquí en La Habana he nacido
Siempre en la misma he vivido
Fuera de ella en ningún lado
Amo a tu pueblo estimado
Porque ama nuestra bandera
Y si en mi Guantanamera
Siento orgullo de cubano
Me creo como un hermano
De la República entera.

Moré:
Pensé que eras oriental
Me decían que eras sagüero
(bis)
Y veo que eres habanero
Sin ese orgullo mortal
Mi Lajas vivió muy mal
Con la anterior situación
Pero hoy tengo la impresión
Que con la reforma agraria
Habrá de ser luminaria
De toda nuestra nación.

Joseíto:
La reforma agraria es
Beny, del pueblo un deseo
Y en este caso la veo
Buena como tú la ves
Por ella hay vivo interés
En la República entera
Y como de esta manera
Ya el guajiro no es un paria
¡Viva la reforma agraria
Y viva nuestra bandera!

Mi divina guajira
Guajira guantanamera
Guantanamera
Guajira guantanamera.-
NOTA FINAL: Además de Sandpipers y Joseíto Fernández han grabado la Guantanamera Celia Cruz, por supuesto y casi todos los
cantantes cubanos de música popular, entre los que se destacan Orquesta Aragón; Conjunto Rumbavana; Orlando Contreras, Roberto
Torres; Orquesta Original de Manzanillo; Miriam Bayard; Coralia Fernandez; Ramón Veloz; Beny Moré; Abelardo Barroso y la Orquesta
Sensación; Carmelina Barberi; Carlos Embale; Teresa García; Beniticio; Habana Son; Grupo Raisón; Típica Juventud; Grupo Edad de
Oro; Hermanos Bermudes; Conjunto Caney; Orquesta Cubana de Música Moderna; en el extranjero Hilda Luisa Díaz Perera y su Grupo
Cañaveral, Julio Iglesias, Albita con Andy García y muchos más. Vemos tres carátulas de discos en esta página de Richard
Clayderman; Dámaso Pérez Prado; y Emilio el Moro que grabaron la Guantanamera.

En el libro de Peter Seeger titulado Adónde han ido todas las flores, cuenta que este tema se ha cantado en más de cuarenta países
traduciendo los Versos Sencillos de Martí y respetando el estribillo de la Guajira Guantanamera. A Seeger se condecoró en abril de
1999 en Cuba por la universalización de la Guantanamera recibiendo la Orden Félix Varela.
SIEMPRE me habían dicho
que la Guantanamera, la
más internacional del
cancionero cubano,
(después de Siboney y El
Manisero) era creación de
Joseíto Fernández,
El maestro Julián Orbón fue
quien desglosó los versos
de José Martí en la tonada.
Los más insólito fueron los
versos que aparecieron en
1979 en Cuba escritos por
el matancero Juan Pablo
Santana, que reclamaba
como verdadero autor de la
Guantanamera a
Herminio
‘El Diablo’ Wilson
...el propio Seegers, que
en 1963 se autonombró
autor del tema junto a
Angulo, ha reconocido
que fue Orbón (el que
encontró las tres estrofas
patrióticas del último libro
de Martí en 1895) el que
ajustó a los Versos
Sencillos la melodía de la
Guantanamera
                                                                 – Parte IV de IV –
                                                                     Conclusión
-        
«Felicitaciones, amiga María Argelia Vizcaíno, por su interés y dedicación a esclarecer puntos importantutes de nuestra música folklórica.» ROSENDO
ROSELL

CUANDO empecé a escribir la historia de la Guantanamera —esa pegajosa canción que ha viajado por el mundo representando a los
cubanos como un himno— estuve unos días escudriñando como de costumbre, leyendo a los mejores investigadores de nuestra
música y a todo el que pudiera ofrecer datos confiables. A pesar de  creer descubrir muchos aspectos sobre su origen, salí bastante
confundida.

Ya había llegado a la conclusión como han podido leer de que la melodía existía desde el siglo XIX, aunque no definida, que provenía
de la fusión del Pasacallo más Montuna, que Joseíto Fernández la tomó para su Noticiero cantado (1932) y le reafirmó su melodía y el
estribillo y después Julián Orbón (1958) le ajustó los Versos Sencillos de José Martí, para que su ex-alumno Héctor Angulo se la
llevara a New York y se la diera a Peter Seegers, para grabar el primer álbum que la hizo famosa internacionalmente (1966), pero al
buscar, como siempre, la opinión de Rosendo Rosell en sus libros «Vida y Milagros de la Farándula en Cuba», encontré que él
hablaba de la Guantanamera de Ramón Espígul. Yo no podía entenderlo, pero ya lo he dicho en muchas ocasiones que la obra de
Rosell es consulta obligada para todo el que desee saber la verdad sobre la historia de nuestra farándula y cultura, y hay que creerle
cuando afirma algo categóricamente.

Terminando mi trabajo en tres partes tuve que dejarlo inconcluso esperando la explicación del único dotado para hacerlo, y así fue. El
día 11 de junio de 1995 en el excelente Diario de Las Américas apareció la columna esperada con detalles al respecto. Después
quedó impreso en su libro de Vida y Milagros de la Farándula en Cuba Tomo IV, editado por Ediciones Universal, en el que también
encontramos algunos alegatos sobre la paternidad de la Guantanamera recayendo solamente en Espígul, pero Rosell muestra en la
página 58 la letra de esta última que le envió el
Dr. Cristóbal Díaz Ayala, que no está desglosada con los versos de Martí, ni con las
décimas de Joseíto, aclarando que ni la música es igual.

Además de despejarme la duda, Rosendo tuvo palabras que me llenaron de emoción, porque nunca pude imaginar que una
personalidad como él, al que tanto he admirado por todo lo que es, pudiera elogiar mi trabajo, eso representa mucho para mí como
aspirante a escritora y como ser humano.

Según nos cuenta Rosell, que es una enciclopedia viviente y única de nuestro mundo artístico, la Guantanamera en cuestión de
Ramón Espígul nació mucho antes de la que popularizara su amigo Joseíto Fernández «aunque no fuera igual el estribillo ni las notas
en el pentagrama». Y añade: «debe haber una tercera inscripción de dicho título a nombre de Espígul, en el Registro de la Propiedad
Intelectual de Cuba Republicana, así como la afiliación del mismo con la Peer International que, según comentarios de atalaya (no muy
religiosos) ha cobrado los derechos durante muuuchos años....»

Por lo que vemos, antes que la de Joseíto existieron algunas "guantanameras", pero fue Joseíto el que le dio su forma definitiva a la
que se hizo internacional. Esta incognita la soluciona  definitivamente Cristóbal Díaz Ayala al ofrecer la letra de la "Guantanamera" de
Espígul que fue grabada por éste en 1930 para la RCA Víctor, y que Rosendo publica en su libro:

Letra de la guaracha de Ramón Espígul.

Voz y Coro: «Guantanamera, guajira guantanamera, guantanamera, etc....»
Guía: «El canto será mi muerte, tal vez la felicidad y yo de conformidad, espero cualquier suerte. Así que mi cuerpo inerte, lo llevan al
Campo Santo. Allí no yo quiero llanto, quiero para mí ventura.»    Coro.
«Siendo tan larga mi vista, yo vi una cosa extraña a un gato pelando caña, a un ratón motorista. A una vieja oculista, de dependiente un
ternero. A un conejo cocinero, que a lo lejos se reía.»     Coro.
«Me paso la vida entera, cantándole a las muchachas y ojalá que yo pudiera, nombrar en esta guaracha el nombre de una montuna, de
las doce que yo tengo. Que aunque yo no las mantengo, no me dejan ver ninguna.»   Coro y final.

Aparentemente el estribillo al que se refiere Rosell que no es igual a la de Joseíto debe ser por la melodía y el ritmo y no a la letra,
porque ambas repiten: «Guantanamera, guajira guantanamera». Por eso la confusión respecto al autor. Aquí vemos lo mismo que
pasó con las canciones La Bayamesa que son todas diferentes con igual nombre, como La Bayamesa de Fornaris-Céspedes-Moreno,
La Bayamesa de Perucho Figueredo que es nuestro Himno Nacional, La Bayamesa de Sindo Garay y La Bayamesa del trovador
bayamés Olimpo La O “Pimpo”, que  descubrí su existencia después del año 2000. Así apreciamos que existen dos Guantanameras
con el mismo nombre y completamente distintas una de otra. La primera  es guaracha, la de Espígul y otra Guajira-Son, la de Joseíto-
Orbón, aunque este último sólo le desglosó los versos de Martí, pero fue la que se internacionalizó.

Joseíto grabó la Guantanamera en 1940, pero sin titularla  como "Guajira guantanamera", siendo las más antiguas versiones
grabadas el 12 de septiembre de 1940 con los títulos "A mi madre" y "Mi biografía”, acompañado por una orquesta dirigida por Alberto
Beque. Entre los temas grabados ese mismo día, también "La mujer cubana" es una "Guajira guantanamera", y posiblemente "Mi
orquesta". El "Guarda barreras" grabado al otro día también es una versión de la Guajira guantanamera. Durante esa misma década
de los 40, Joseíto grabó al menos dos versiones más: "La amistad" del 10 de octubre 1945, y "El canto de mi sinsonte" del 11 de mayo
1946. Esos temas se encuentran reeditados en el CD Paulina Alvarez Y Joseito Fernandez: La Dama Y El Caballero (Cubanacan 1709,
1998) (no poseo ese CD).

Sobre la Guantanamera de aquellos años,
Cristóbal Díaz Ayala escribe lo siguiente:
"La Guajira Guantanamera fue muy popular en la década del '40, y en forma abreviada, empezó a denominársele simplemente La
Guantanamera. En la forma en que la cantaba Joseíto, después de una introducción con la melodía y dupleta que solamente dice
Guantanamera / guajira Guantanamera, Joseíto cantaba sin solución de continuidad tres décimas espinelas completas, generalmente
contando el suceso del día, hacía una breve pausa, y después en una décima final hacía consideraciones filosóficas y morales sobre lo
sucedido, en una especie de resumen".

Pero indica que el éxito no fue permanente:

"Otros artistas la grabaron, pero para la década del '50 estaba bastante olvidada".

Después, hace falta esperar hasta el 1973 para volver a encontrar huellas de grabaciones de la Guantanamera por su autor oficial. Sin
embargo, hay alguna utilidad en citar lo que aclara Díaz Ayala de lo sucedido entretanto:

"A fines de esa década (de los 50), sin embargo, un importante cultor de la música guajira cubana, El Indio Naborí, la graba como parte
de un LP dedicado a esta música, pero en vez de usar décimas improvisadas, usa los versos del poema "La Niña de Guatemala" de
José Martí. Quizás inspirado en esto, un gran compositor de música clásica de Cuba, Julián Orbón, como simple entretenimiento y
entre amigos, comienza a cantar los versos sencillos de José Martí, acomodándolos a la melodía de la Guantanamera. Como se trata
de cuartetas, y la Guajira Guantanamera original está cantada sobre décimas de diez estrofas, obviamente Orbón tuvo que hacer una
adaptación de la melodía para adaptarla a una letra más corta. Así la escuchó Héctor Angulo, un arquitecto cubano discípulo de Orbón,
y a su vez, a él se la escuchaba un folklorista norteamericano Peter Seeger, en 1962, y la incorpora a su repertorio poniéndose
tranquilamente de autor, conjuntamente con Angulo, y desapareciendo los verdaderos autores, el original, Joseíto Fernández, y el de la
versión modificada, Julián Orbón. En 1965 la graba un grupo pop norteamericano, los Sand Pipers, y se convierte en un éxito
internacional, primero, y después en un standard de la música popular internacional, que se seguirá escuchando por los siglos de los
siglos".

De todo esto, me señala el profesor Valois “me parece que lo más importante es recordar siempre que las primeras utilizaciones de la
‘Guajira guantanamera’ para cantar versos de Martí no fueron iniciativas del mismo.”

Aparece pues en 1973 el LP Guamá 2010: Guajira Guantanamera por Joseíto Fernández con Rigoberto Moya y su combo. Contiene
dos versiones de la Guantanamera tituladas "Cuento mi vida" y "Mi biografía", colocadas al final del lado A y comienzo del lado B,
mientras que el primer número del disco es una versión más, titulada "Guajira guantanamera" y con versos de Martí. Y aclara el profesor
Valois al respecto: “Aunque esta versión sea presentada en la carátula como la ‘versión original’, obviamente no es la primera
Guantanamera grabada por Joseíto: hemos visto que las primeras grabaciones que Joseíto hiciera de la Guantanamera son las
versiones del 12 de septiembre de 1940. La mención ‘versión original’ ha de entenderse pensando en las versiones con versos de Martí
con las que se popularizó la Guantanamera a partir de 1962, y "versión original" significa solamente ‘versión de lo que es ahora la
Guantanamera, en la voz del mismo creador’ de la Guantanamera".

Mi agradecimiento eterno al Profesor Laurent Valois, porque sin ser cubano ama nuestra cultura y me prestó una ayuda incalculable
para tratar de aclarar más esta investigación.

Muchas gracias a Rosell porque fue quien me brindó la primera y bien oportuna aclaración. Si no fuera por este gran polifacético
cubano y algunos otros de extraordinario talento que siempre les nombro en mis Estampas, no hubiera una historia musical ni artística
de Cuba digna de fiar, porque han sido muy pocos los que se han dedicado a tan difícil tarea. Claro que hay muchos que escriben
incongruencias, porque toman un camino fácil de repetir lo que mal escribió quien no se esforzó en averiguar, o quien no deseó dar el
verdadero crédito a quien lo tenía, así hemos visto como se confunde la historia del tango, del bolero, del mambo, de la salsa, etc., y se
pierden nuestros logros musicales, usurpando nuestros méritos. Lo mismo pasa con toda nuestra historia política, religiosa y cultural.

A veces, desgraciadamente, quien tiene la verdad no tiene el poder económico para editar un libro, o la influencia para que saquen sus
artículos en el diario más leído de la nación, y no le dan la publicidad merecida de ahí que se pierdan datos históricos de gran
importancia.

Gracias a Dios contamos con verdaderos cubanos, honrados, cultos, reconocidos, como Rosendo Rosell, Natalio Galán, Cristóbal
Díaz Ayala, etc., y no cubanos  como el profesor Valois, que podemos seguir con la confianza de que no nos mienten, igualmente
amigos en todo el orbe que aman nuestra música tanto o más que algunos de los nuestros, y que como nos ven desde afuera se dan
cuenta sin chauvinismo del valor de los creadores cubanos, de ahí que se pueda elaborar una historia lo más objetiva posible.

En conclusión, nos dice el profesor Valois: “Si tengo que concluir algo, es que la "Guantanamera" es bien de Joseíto. Por supuesto, no
la creó a partir de nada, y tuvo antecedentes. No se inventó la base rítmica, pero ningún sonero que componga un son se vuelve a
inventar la base rítmica del son. Seguramente existían líneas melódicas muy parecidas a la melodía de la "Guantanamera", pero toda
composición musical tiene semejanzas, más o menos evidentes, con composiciones anteriores. Es posible que el "Gerineldo" tenga
elementos de la "Guantanamera" evaluables por los musicólogos, sin embargo el "Gerineldo" extremeño no es la "Guantanamera", o
mejor dicho la "Guantanamera" no es el "Gerineldo" con otra letra. Joseíto se inventó el estribillo, le puso el título, y cuando la
interpretaba ponía sus letras personales; por otra parte, todas las versiones hechas por otros se hicieron a partir del patrón musical
que plasmó Joseíto, y no a partir de los reales pero enigmáticos antecedentes del mismo. Todo eso me es suficiente para yo aceptar a
Joseíto como AUTOR de la canción conocida como "Guajira guantanamera".

Y al
Dr. Cristóbal Díaz Ayala le dejamos la última palabra:
"Quizás quien mejor haya analizado musicalmente la Guantanamera, es el maestro cubano Odilio Urfé; la Guajira Guantanamera de
Joseíto, conocida ahora y simplemente como La Guantanamera, "no tiene estructura de punto cubano, ni Joseíto fue un cultivador de
ese género; no es tampoco una guajira, género que creara el maestro Jorge Anckermann y que corre a un tiempo de 6/8; en realidad la
Guajira Guantanamera es una guajira-son, género creado por el compositor Ignacio Piñeiro", y agrega el maestro Urfé: "la posible
presencia de giros, modos, cadencias y expresiones rítmicas características del punto en la Guajira Guantanamera sólo demuestra los
elementos de recreación e integración que se expresan en una guajira son".

Enlazado este último eslabón podemos finalizar la historia de tan conocida canción, que hasta la mayoría de los que la interpretan no
saben su verdadero origen, algo que siempre recomiendo a los jóvenes cantantes y maestros de bailes: no sólo debemos saber de
memoria las letras que se van a interpretar o los pasos que se van a bailar, también hay que conocer su historia, su etimología (origen
del nombre) y hasta un poco de antropología cultural, ¿por qué no?.-
Además de Sandpipers y
Joseíto Fernández han
grabado la
Guantanamera Celia
Cruz, por supuesto y casi
todos los cantantes
cubanos de música
popular, entre los que se
destacan Orquesta
Aragón; Conjunto
Rumbavana; Orlando
Contreras, Roberto
Torres; Orquesta Original
de Manzanillo; Miriam
Bayard; Coralia
Fernandez; Ramón
Veloz; Beny Moré;
Abelardo Barroso y la
Orquesta Sensación;
Carmelina Barberi; Carlos
Embale; Teresa García;
Beniticio; Habana Son;
Grupo Raisón; Típica
Juventud; Grupo Edad
de Oro; Hermanos
Bermudes; Conjunto
Caney; Orquesta Cubana
de Música Moderna; en
el extranjero Hilda Luisa
Díaz Perera y su Grupo
Cañaveral, Julio Iglesias,
Albita con Andy García y
muchos más. Vemos tres
carátulas de discos en
esta página de Richard
Clayderman; Dámaso
Pérez Prado; y Emilio el
Moro, que grabaron la
Guanatanamera.
Continuación

1.- Formas para interpretar la Guantanamera
2.- Otros artículos relacionados
3.- Cartas de los lectores
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
Copyright © 2009 María Argelia Vizcaíno