La etimología de Guajiro
Por María Argelia Vizcaino
www.mariaargeliavizcaino.com

El vocablo «Guajiro»  es usado en Cuba para llamar a los campesinos, de la misma forma que en Puerto Rico le
dicen «Jíbaro» y en México he oído le nombran «Serrano» porque viven en la sierra.

La etimología u origen de la palabra ha sido motivo de polémica, especialmente porque se ha popularizado una
versión muy bien hilvanada pero muy alejada de la realidad. La vi publicada por primera vez en el periódico Libre
que dirige Demetrio Pérez Jr., en la ciudad de Miami y en la publicación La Voz Libre que dirige Angel Prada en el
condado de Los Angeles, California, en el primer trimestre del año 2001. Lamentablemente con el auge de la
internet ha seguido corriendo por la misma, aún en el año 2003. Para colmo hasta en la famosa exposición anual  
que se lleva a efecto en la capital del exilio llamada Cuba Nostalalgia (2005), también se levantó un gran poster
narrando el tremendo disparate.

Quien la inventó es un genio jugando con las palabras pero nunca hemos sabido su nombre, ni creo que jamás
pensó el daño que causaría a la historia, tergiversándola a su antojo. Adjunto les retransmito lo publicado en tan
prestigiosos semanarios donde tengo el orgullo de colaborar:

«¿Los guajiros héroes de la guerra? ¡Seguro que sí!»

Dato curioso: ¿Por qué los cubanos le llaman a los campesinos “GUAJIROS”?.

Durante la guerra de independencia de 1895 en Cuba el campesinado cubano se unió a las tropas libertadoras
que comandaba el Generalísimo Máximo Gómez, nacido en la bella isla de Quisqueya y ejecutada por el Apóstol de
la libertad de Cuba José Martí y Pérez.

La guerra del 95, como la llaman los cubanos a la guerra de la independencia, ya casi estaba ganada por los
mambises. (Cual palabra era derogatoria de los españoles hacia las tropas cubanas). En los últimos meses de la
referida guerra de independencia explotó en La Habana, hoy capital de Cuba, el acorazado barco de guerra
Maine. Y eso precipitó como todos saben, que los Estados Unidos interviniera en la guerra en Cuba.

Cuando las tropas norteamericanas desembarcaron en Cuba, le llamaban a los combatientes cubanos War
Heroes. Que para el oído de los campesinos y otros cubanos al comando de lsa tropas sonaba Guajiro. Y por esta
razón que el único campesino en toda nuestra América es referido como “guajiro”.

Hasta aquí la famosa versión que le está dando la vuelta al mundo sin tener en cuenta para nada la verdadera
historia de esta intervención norteamericana, donde se trató de minimizar la participación de los valientes mambises
para creer ahora que se reconoció a los mismos, mucho menos a los campesinos como héroes, así que sólo voy a
recomendar que lean al respecto los libros de historiadores renombrados y prestigiosos como
Herminio Portell
Vilá, Octavio R. Costa, Ramiro Guerra, Marquez Sterling
, etc., es la mejor forma de refrescar o aprender como
fue esta historia.

Además, es totalmente improbable esta versión del origen de la palabra «guajiro» para definir a nuestro
campesino, porque desde mucho antes era utilizada en nuestro territorio. El sustantivo ha quedado inmortalizado
en la obra del poeta
Juan Cristóbal Nápoles Fajardo «El Cucalambé», que nació el 1ro. de julio de 1829 en
Victoria de las Tunas y desapareció misteriosamente a los 32 años. Vemos que ya aparece como tal en «Rumores
del Hórmigo» su único libro publicado en 1856 en la décima «El amante rendido» que dice:

«Por la orilla floreciente /
que baña el río de Yara /
donde dulce, fresca y clara /
se desliza la corriente, /
donde brilla el sol ardiente /
de nuestra abrasada zona /
y un cielo hermoso corona /
la selva, el monte y el prado, /
iba un guajiro montado /
sobre una yegua trotona.»

Por si fuera poco, ya desde 1840 nuestra
Mercedes Santa Cruz Condesa de Merlin en sus famosas Cartas
desde La Habana, precisamente en la número XIX, cuando le escribe a la señora Sofía Gay le hace una detallada
descripción de los «guajiros» cuando al principio de la misma le dice
«...¿no se sentiría usted feliz de poder
conversar con un guajiro, producto singular de España y de la vida en el campo?»
. Y después le aclara: «Los
guajiros y montoneros no se parecen en nada a los campesinos de ninguna parte».

Por mediación de mi amiguita la Ingeniera Olga V. Cordero me llegó el aporte de su talentoso amigo Jorge
Torralba
que encontró que la voz «guajiro» ya figuraba en el «Diccionario Provincial Casi Razonado de Voces
Cubanas» de
Esteban Pichardo, que vio la luz por primera vez en 1836, «allí se mencionaba que en Yucatán
guajiro significa SEÑOR»

Ahora bien, suponiendo que la expresión «guajiro» sea un anglicismo formado de «war heroe» (que se pronuncia
guar-jiro), no puede asegurarse que fue desde 1898, pues como vemos, por los años que ya se estaba usando en
Cuba, debe haber sido de cuando menos desde la toma de La Habana por los ingleses en 1762, pero queda la
interrogante de por qué se le empezó a llamar así. En todo caso serían nombrado héroes de guerra los campesinos
de Guanabacoa que fueron los que junto a Pepe Antonio trataron de detener el avance del invasor inglés; pero...
¿por qué se generalizó por toda la isla sí solo fue una región muy pequeña la que estuvo en jaque por un período
de tiempo muy corto?.

Creo de suma importancia para este trabajo acordarnos de la procedencia de todas las etnias que fueron a
trabajar la tierra en nuestro país, desde los naturales, los africanos, los chinos culíes, los gallegos, los canarios
llamados isleños, y los yucatecos que secuestraban primero en el siglo XVI y se confundían con nuestros
aborígenes y que posteriormente a partir de 1849 entran bajo las mismas condiciones de braceros que los chinos.-

Dejamos claro que el vocablo «guajiro» es de antes de 1836, por lo que no puede ser originario de la expresión
«war heroe» que supuestamente nació cuando la primera intervención norteamericana en Cuba de 1898.

Hay otras dos versiones menos populares pero más aceptables, aunque sin muchos detalles necesarios. La que da
la Real Academia de la Lengua: «1.- Del yucateco guajiro, señor. 2.- Natural de la Guajira, perteneciente a este
Departamento de Colombia»; y la que ofrece
Tony Evora en su libro «Orígenes de la música cubana: los amores
de las cuerdas y el tambor» de la Alianza Editorial, Madrid, 1997, que en su página 45 relata:
«Vale aclarar que la
voz guajiro, que denomina al campesino cubano, proviene del siglo XVI en que se importaron de Venezuela indios
esclavizados de dicha tribu justo antes de comenzar en grande el negocio de la trata negrera».

Respecto a esta última, que consulté con mi amiga la cantante, compositora y escritora Hilda Luisa Díaz Perera
que también es antropóloga especialista en folklore latinoamericano, ella me hace un importante señalamiento:
«Me parece (y aquí hablo sin conocer, más bien usando la forma popular en que la gente adopta palabras, y por
eso me gustaría saber qué encuentras), que si los trajeron de Venezuela para labrar la tierra y se llamaban
guajiros, el referirse a ellos con esta palabra poco a poco pudo haberse diseminado o ampliado para abarcar todo
aquel que ocupara su tiempo con este trabajo, no importa la raza, y que gradualmente se haya perdido la conexión
con los indígenas originales. ¿Sabes cómo llaman a los campesinos entre los yucatecos? A los indios yucatecos
también se les llama guajiros aparte de que el vocablo significara "Señor"?. En Cuba muchas veces la palabra
"guajiro" adopta un giro casi peyorativo».

Agrego a esto último que pienso que el sustantivo debe haber nacido en el interior del país, por eso quizás a todo
el cubano que no residía en la capital  le decían que eran guajiros, como dice el
Dr. Dario Espina Pérez en su
Diccionario de cubanismos:
«aplícase al cubano que no es de La Habana».

A lo asegurado por Tony Evora, puede que tenga razón aunque hay que tener en cuenta que la emigración de
nativos de la península de la Guajira tiene que haber sido mínima y su impacto casi nulo en nuestro país porque no
hay libros ni historiadores que le hayan dado importancia y la mayoría la omite en sus reseñas sin embargo, no así
la emigración de indios de Yucatán que fue mayor y casi continua.

El eminente historiador
Ramiro Guerra en Manual de Historia de Cuba ha escrito que los primeros yucatecos
llegaron a Cuba alrededor de 1513 por la escasez de mano de obra, porque el colonizador exterminó muy rápido a
nuestros aborígenes, por eso comenzó la práctica de «ranchear» o sea, secuestrar a los indios de las tierras
vecinas para someterlos como esclavos. La historia ya recoge yucatecos en la región central de Cuba cuando se
reportaron sublevaciones en 1533, 1538 y 1616, en Sancti Spíritus y Trinidad, que fue apoyada por negros libres y
cimarrones igualmente por indios yucatecos radicados en la zona. De la misma forma Ramiro Guerra apunta que
entre los años 1820 a 1830 se llevaron esclavos procedentes de Yucatán a la zona de Madruga, Aguacate y las
lomas del Grollo, bajo contratos engañosos como le hacían a los chinos.

En la obra «Apuntes de Camagûey» Tomo I de
Jorge Juárez y Cano publicada en 1929, tiene una nota sobre el
lugar que habla que «para 1544 la situación se había deteriorado tanto que, aunque había muchos esclavos
negros e indios de Yucatán, los siboneyes habían desaparecido, y sólo quedaban 14 familias españolas».

En el libro de «Historias de las familias cubanas» de
Francisco Xavier de Santa Cruz y Mallén, Tomo III,
publicado en 1942, vemos que dice que «en 1601, la iglesia de Las Mercedes fue inaugurada en otra ermita. Los
curas párrocos empezaron a llevar libros especiales en los que anotaban los bautizos, matrimonios y muertes de
los indios, muchos de los cuales eran yucatecos».

Cuenta el italiano
Carlo Nobili en su artículo Yucatecos publicado en su documentada página http://carlo260.
supereva.it/ que
«en la historia del cimarronaje de los cubanos encontramos la de los “apalencados yucatecos” del
siglo de XVIII, como el caso del indio Pablo, que vivía en un palenque en la zona de Jaruco».
Aportando además
que
«no mucho se ha investigado este elemento de la amalgama cubana, y las actividades intensas más
importantes del mexicano contratado como seguramente el clásico de Carlo Menéndez (Historia del infame y
vergonzoso comercio de indios vendidos a los esclavistas de Cuba por los políticos yucatecos desde 1848 hasta
1861, Mérida, Talleres de la Compañía Tipográfica Yucateca 1923 y Las memorias de D. Buenaventura Vivó y la
venta de indios yucatecos en Cuba, Mérida, Talleres de la Compañía Tipográfica Yucateca, 1932.) y de Javier
Rodríguez Piña (1987-1988 “Guerra de castas y azúcar: comercio de indígenas mayas con Cuba: (1848-1861)”, en
Anales del Caribe, La Habana, Casa de las Américas, 7-8: 28-93, 1987-1988).»  

En Guerra de Castas de Yucatán, 1821-1910 http://www.uady.mx/sitios/sociales/coleccion/libros/L1986_03.html
encontramos:
«La historia del comercio de indios se halla enlazada a la sublevación de 1847. La pauta inicial surgió
a raíz de un decreto de noviembre de 1848, en el que el gobernador Miguel Barbachano, disponía que todo indio
hecho prisionero con las armas en la mano se le podía desarraigar de su domicilio y aun expulsarlo de Yucatán. A
partir de esa disposición surgieron proyectos para desterrar a los indígenas, y en marzo de 1849 se exportó la
primera partida de 140 prisioneros a Cuba».

Teniendo en cuenta que existe más información de la presencia yucateca en Cuba y casi ninguna de los oriundos
de la Goajira o Guajira, descarto la hipótesis de Tony Evora del origen de la palabra «Guajiro».-

Hasta el momento de este modesto análisis llego a la conclusión, que el origen del vocablo «guajiro»
definitivamente no viene de la hipotética frase que nació del inglés «war heroe» de cuando la intervención
norteamericana a Cuba en 1898, ni tampoco por la supuesta presencia en nuestro país de indígenas de la
península la Goajira o Guajira, situada al extremo nordeste de Colombia, con una pequeña faja que pertenece a
Venezuela. Prefiero la creencia que es influenciado del yucateco, que así llamaban al «señor» donde estaban
obligados a servir, por la presencia de estos por todo nuestro territorio desde el siglo XVI.

Fueron tantos los mayas procedentes de Yucatán, que existió en La Habana un barrio llamado «Campeche»,
compuesto por el triángulo que conforman las calles Muralla, San Ignacio y el Puerto. De la Enciclopedia de Cuba
Tomo IV anoto que ese barrio Campeche se formó cuando al eliminar las encomiendas, los indígenas libres que no
siguieron al servicio de los españoles como criados domésticos, para que no vagaran fueron reconcentrados en
algunos suburbios como en el Caney y Jiguaní en la provincia de Oriente, y en La Habana los agruparon en
Guanabacoa y Campeche
«porque en el mismo la mayoría de los que vivían eran naturales de la región mexicana
de ese nombre».

Según el enciclopédico libro Cuba, Arquitectura y Urbanismo editado por Felipe J. Préstamo, ahí se encontraba
«la Ermita del Humilladero y el Portezuelo de Bazago. Estaba este núcleo formado por las viviendas de pescadores
y carpinteros de ribera que convivían con indios mejicanos traídos de aquella región para auxiliar a los Castellanos
en sus faenas industriales.»
Se refiere el autor a fines del siglo XVI cuando la Villa de La Habana era un caserío
formado por viviendas de tabla y guano.

El gran maestro
Fernando Ortiz en su trabajo del «Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar» destaca el gran
aporte que hicieron los yucatecos a nuestra cultura introduciendo el henequén que aún se cultiva en nuestras
tierras y la especie de tabaco «Nicotiana Rústica» que en Cuba se arraigó como en ninguna otra parte desde 1535,
igualmente aportaron palabras como aguacate, chayote, chapapote (que no es voz Caribe como dice la Real
Academia).

Agradezco al estudioso investigador cubano
Jorge Torralba que me haya enviado a través de mi amiga la
ingeniera
Olga V. Cordero la etimología que está en el diccionario de Alfredo Zayas (el ex presidente de Cuba)
llamado «Lexicografía Antillana», apuntando que «refiere Zayas cómo se daba ese tratamiento en tierra firme
(Colombia, Venezuela, península de la Guajira) de “guajiro” al Señor Principal, mencionando a Oviedo, el tratadista
español». Pero nos aclara a la vez que «la mejor referencia que hace Zayas es: Las Casas (ca.1500) que
escribiendo “guaoxerí” “dice que era el tratamiento de menor categoría que en Haití se daba a los nitaínos o nobles.
En un despacho que envía a los indios pidiéndoles libertaran varios españoles presos, se dirige a los “caciques,
guajiros y nitaínos” lo que, dado el orden, tal vez haría a los guajiros más importantes en jerarquía. ¿Y por qué
entonces se aplica al campesino? Porque los indios dedicados a las labores de agricultura o minería se referían así
al encomendero español que era su “guaoxerí” o Señor. De “guaoxerí” a guaxerí y de allí a guajiro va muy poco,
pues todo lo que hay que cambiar es la “o” intercalada y ponerla al final. Anotemos que en español antiguo se
confundía la “x” y la “j” en la escritura y que guaoxerí bien podría sonar guaojerí. (por eso se escribe México). En
español el diptongo “ao” tiende a transmutarse y guajerí o guajiro es palabra fácil de pronunciar mientras que
guaojerí no lo es. Y así surgen los cambios.
Y los llamados guajerís acabaron llamándose a sí mismos
“guajiros”
como sucede tan a menudo con los que reciben un nombre genérico puesto por otros. Según Zayas, la
palabra aparece en la frase más larga que se ha conservado de la lengua indígena:
“ocama guaxerí guarinquen
caona yari” que se traduce “oye, señor, mira el joyel de oro”.»

Esto coincide con el informe que me envió Andrés Martínez Coronel, residente de Campeche, México y estudioso
de la cultura cubana, que también le estoy muy agradecida por su importante colaboración con este trabajo. Entre
varias fuentes analizadas él me destaca la información extraída de La Primera Edición Del Diccionario Moderno
Taino “La Sabiduría Del Cemí, Nosotros Somos Taínos No Arahuacos” que Gua = pron: EL o La, usado con gente
de alto rango, ejemplo EL Rey o La Reina. Aquí Andrés observa que la raíz probable del vocablo «de acuerdo a la
información de Taino, muestra cierto parecido a lo que se conoce del yucateco, es decir: el respeto hacia algún
individuo con cierta jerarquía».
Pero en la actualidad en el diccionario maya-yucateco no encontré el
vocablo «guajiro». Ni siquiera, en la Relación Alfabética de las palabras de Maya-Español Más Usuales,
del autor Carlos Arcila Sosa, aparece la letra g.

No olvidemos tampoco que los indocubanos, aunque fueron totalmente aniquilados, nos legaron muchos términos
de lugares (
Guanabacoa, Guanabo, Guáinaro, bahía de Guacanaybo, cordillera de Guatiguanico), ríos
(
Cuyaguateje), plantas (guayaba, guanábana, güiro, guabán, guacalote), animales (caimán, jicotea, nigua, majá),
utensilios (
hamaca, canoa, guayo, jaba) y otras como bohío, cayo, catibía, casabe, guarapo y la popularísima
huracán llevada al inglés .

Conclusión. 1.- Desde principio del siglo XVI ya había presencia yucateca en la isla mezclándose con los autóctonos
y manteniéndose en nuestro territorio con relativa continuidad hasta mediados del siglo XIX, lo mismo su expansión
por toda la isla. 2.- Desde antes de 1836 se le llamó a los campesinos cubanos como «guajiros». 3.-
La fonética de
la voz guajiro se asemeja más a la lengua taína que a cualquier otra
. 4.- Es posible que la  Real Academia (que no
ha sido la primera vez que se equivoque) se la atribuya al yucateco y sea voz taína. Por lo que estoy casi segura
que fue el amo hispanocubano el que bautizó al campesino con esa locución que escuchó de los que labraban la
tierra probablemente primero los naturales taínos y después intercalados los yucatecos que se confundían entre
ellos, y como dice mi amiga
Hilda Luisa Díaz Perera, «poco a poco pudo haberse diseminado o ampliado para
abarcar todo aquel que ocupara su tiempo con este trabajo, no importa la raza, y que gradualmente se haya
perdido la conexión con los indígenas originales».-
Reafirmando esta teoría recibimos carta de la amiga Georgina López que encontró en el Diccionario
Taíno el vocablo:
Guajiro.-El vocablo pasó de Costa Firme a Cuba. Hoy se aplica a los campesinos cubanos. En Venezuela
habia la nacion goalira; y aun per-dura el nombre en la peninsula goajira, donde viven sus
descendientes -Debemos al presbitero Celedón el padre nuestro en lengua goajira.
Bibliografía: DICTIONARY — TAINO INDIGENOUS PEOPLES OF THE CARIBBEAN
http://www.taino-tribe.org/terms1.htm
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