ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO

Cuba sin Castro
estuviera mucho mejor
A raíz del intercambio epistolar con el señor que se
firmaba Che C..., y que hemos llevado a cuatro partes
de una Estampa de Cuba titulada «Lo que defienden lo
indefendible», salió en su ayuda un amigo que se
identificó con un nombre propio y apellido, afirmando
que era un cubano exiliado que le interesaba la
problemática socio política de nuestra patria como a mi.

Empezó señalándome que teníamos la primera
discrepancia en el tema, porque yo al escribirle al Che
C… y querer mostrar el fracaso económico de la
revolución le saqué datos ubicada en 1959, por eso él
me preguntaba si yo creía fervientemente que Cuba sin
Castro estaría mejor que hoy.

No voy a exponerles la carta completa porque sería
demasiado para este espacio, pero sí les traeré parte de
mi contesta y así se darán cuenta la vuelta que pretendió
darme este otro defensor de lo indefendible y de qué
nuevas tretas se valió para tratar de confundir. El
pretendía que yo no basara mi respuesta ubicándome en
las estadísticas de lo que habíamos logrado hasta 1959,
sino que hiciera una comparación con los países
latinoamericanos que «han marchado con la historia»,
argumentando que «el problema no se trata de un
hombre sino de un pueblo que va contra la corriente
mundial».

Le dije -más por educación que por convicción-, que
respetaba su criterio, pero los puntos que me ofrece no
me convencen. Primero, porque está manifestando
grandes mentiras y eso no me da ningún tipo de
credibilidad y mucho menos confianza en su persona. Es
que me dice que recuerda cosas que nunca se vieron en
nuestro país, como que el negro se tenía que sentar en el
último asiento de la guagua. O bien tiene los recuerdos
confundidos o la retórica marxista le ha trabajado mucho
más de lo que se da cuenta. ¿Qué puede recordar un
niño antes de haber cumplido los tres años de edad que
era lo que tenía, según me dijo, cuando triunfó la
revolución? Estoy segura que ni se acuerda de los
programas infantiles ni de los cómicos Garrido y Piñeiro
y Pototo y Filomeno, como es mi caso que iba a cumplir
los cuatro años, así que muy poco se podría percatar de
los problemas de los adultos, para afirmar
categóricamente que se acuerda «como la mujer era
discriminada» y «los trabajos que pasaban algunos para
conseguir empleos con salarios decorosos».

Yo no niego ni he negado jamás que en nuestro país
existieron muchos problemas, que con tan buena suerte
con el advenimiento de la república se iban superando
aceleradamente, (ya vieron las estadísticas que este
sujeto no quiere que les exponga). Y eso que hubo
políticos corruptos, y los Estados Unidos intervinieron, y
se vivieron dos procesos dictatoriales de derecha, y
había terroristas haciendo sabotajes «revolucionarios» y
guerrilleros en la sierra, pero gracias a nuestra situación
geográfica y la bendición de nuestro suelo, junto a la
idiosincrasia del pueblo cubano tan trabajador, se
avanzaba en todos los aspectos mientras hubo un
sistema capitalista de mercado libre que permitía la
empresa privada.

Este señor me afirma que «con Castro socialmente el
cubano ha ganado». A lo que yo pacientemente le
respondí que en el aspecto social antes de C. siempre
fuimos de los más adelantados del continente, con leyes
de protección al ciudadano superiores hasta a la de
Estados Unidos, eso hacía que la discriminación racial
fuera menos marcada. Porque es una barbaridad
asegurar que se acordaba de que el negro en nuestro
país se tuvo que sentar en el último asiento de un
ómnibus, ya que eso nunca sucedió. ¿Qué
discriminación racial había en un país que llegó a elegir
constitucionalmente un alcalde negro en Santiago de
Cuba en la década de 1940, y una Reina de Carnaval de
la raza negra en 1954 (a la Srta. Caridad Gómez
Valdivia, hija de padres humildes, estudiante de la
escuela Normal de Maestros, que recibió por premio un
viaje por los Estados Unidos con los gastos pagos,
donde nuestra reina vio que Cuba era un paraíso donde
todos tenían posibilidades que en esos mismos años se le
negaban a sus iguales de raza en la mayor potencia del
mundo).

¿Qué país donde se practique la discriminación entre
razas ha podido tener un senador como Ramón
Vasconselos y elegía constitucionalmente un presidente
descendiente de la raza negra? No se puede olvidar que
los cubanos eligieron para el mandato de 1940-44 al
mulato Fulgencio Batista, y es muy cierto que algunos
sectores de la alta sociedad lo llamaban despectivamente
«El Negro», pero como tenía poder y medios
económicos lo dejaban entrar en sus sociedades
exclusivas, como a cualquier otro negro con dinero,
pero también es cierto que esos lugares eran para una
minoría elitista que iba disminuyendo junto a las
injusticias, ya sean sociales o raciales. Alegar sobre estas
arbitrariedades no es para aplaudir el genocidio castrista.
¿Han contado los negros o mulatos que han formado
parte de la cúpula comunista en estos 45 años?.

En Cuba desde principio de siglo se redactó una ley que
prohibía los partidos políticos basados en razas, y eso lo
preparó un senador negro llamado Martín Morúa
Delgado junto a Juan Gualberto Gómez, que fue nuestro
presidente de la República en Armas, considerado uno
de los hombres más cultos de Cuba, hijo de negros
esclavos. Él no permitió crear en la República escuelas
públicas que separaran al blanco del negro, como había
solicitado el gobierno interventor, y trabajó arduamente
junto a Máximo Gómez para que no se creara en el
Ejército de la República escuadrones de blancos y
escuadrones de negros. Ya lo dijo Martí «No hay odio de
razas, porque no hay razas». Es que una nación que
contó con la negra Mariana Grajales como la madre de
todos los cubanos y a la mulata Cecilia Valdés como el
prototipo de la mujer cubana, no puede haber obligado
jamás al negro a ir al fondo de la guagua, porque
estamos racialmente muy integrados. Lo que sí acepto
que se diga es que hubo prejuicio racial más personal
que global y jamás apoyado por el gobierno de turno.
Porque es como dice Pepito Sánchez Boudy «Cuba tiene
un alma afrocubana», porque fue independiente «por la
obra grandiosa de blancos y negros».

«Para falsear la realidad no es imprescindible
específicamente decir mentira. A menudo basta con
ocultar o disimular la verdad». HUGO J: BYRNE, La
mentira maldita.


A ese cubano que vino en auxilio del Che C... («Lo que
defienden lo indefendible»), que me preguntaba si yo
creía que Cuba sin Castro estuviera mejor que hoy, tuve
que advertirle que si deseaba intercambiar opiniones
conmigo sobre «la problemática socio política de nuestra
patria», era mejor que no usara los discursos que repiten
a diario en el Granma porque yo no nací en la luna ni me
crié escuchando a Más Canosa ni a Pérez Roura como él
insinuaba, así que el único que ha «explotado mis
pasiones» ha sido Fidel Castro.

Nunca he negado que en nuestro país antes del
totalitarismo se cometieran muchos errores y cargara
con problemas, algunos bastante serios, lo único que
alego es que eran mucho menos que los que generó el
castrismo y que el mismo basa su fracaso en mentiras y
acusaciones injustas. Como eso que me reflejó este
nuevo defensor de lo indefendible de que el 90% de la
población campesina no tenía servicios de electricidad. Y
eso que no quería que yo usara las estadísticas serias de
las Naciones Unidas para fundamentar mi respuesta
porque para él era haberme paralizado en 1959 pero sin
embargo, él si podía usar estadísticas, para colmo
adulteradas. No obstante, le contesté, que si en aquellos
años eran los campesinos los que no tenían electricidad,
ahora es toda una población la que la carece, o ¿es que
no sabe de los apagones que le dicen “alumbrones” por
la cantidad de horas que les falta el fluido eléctrico
durante días?. Y en Cuba hay apagones desde la década
de 1960, y en el 70 y en los 80.

Respecto a «las casas decentes que le faltaban a los
campesinos», que es verdad, hay que aclarar que
muchos no la tuvieron por ser excesivamente
ahorrativos (para no decir tacaños como sugiere mi
amiga Olguita) y por guardar el dinero en una guaca; eso
lo conozco muy bien porque mi familia era en gran parte
del campo y antes de C. vivían en modestos bohíos,
pero cuando vieron que en los primeros años del
fidelismo iban a efectuar un cambio de moneda, de la
noche a la mañana todos comenzaron a fabricar sus
casitas de mampostería y placa para no perder lo que
tenían ahorrado. De todas formas, la crisis de la vivienda
con el castrismo es de las peores en todos los sectores y
épocas, así que le dije a este señor que es mejor no
toque esa gaveta que tiene cucarachas.

Respondiendo a su afirmación de las escuelas que les
faltaban a los del campo, también es una falsedad
inventada por el sistema castrista, para no darle el
crédito a Batista que tantas escuelas rurales fue
fundando bajo su «dictadura» y no eran para explotar a
la niñez poniéndola a realizar las duras faenas del campo.
Y sobre el trabajo, y el socorrido mito del tiempo muerto
que duraba tres meses, no sé como se atrevió a
mencionarlo, estando peores en la era actual por una
industria azucarera destruida, con doce meses sin poder
trabajar. Así que con Castro el único trabajo que asegura
llevar a la casa dinero que sirva (US$), es la prostitución
con los turistas, (¡qué horror!).

En otro de los datos que me ofreció «de como morían
los hijos de los campesinos, etc., por falta de atención
médica», yo le pregunté que suponiendo que fuera cierto
¿es muy distinto a lo que ocurre en la actualidad cuando
si no hay dólares y bastantes, no hay medicina, y lo que
se devenga en nuestra patria es en pesos cubanos?
¿Supo si alguna vez se le negó asistencia a un cubano en
una Casa de Socorros por no ser simpatizante del
gobierno como ha ocurrido en la era castrista infinidad
de veces? Le recordé el caso más famoso y reciente de
los disidentes Oscar Espinosa Chepe y Martha Beatriz
Roque.

Le mencioné lo que una vez preguntaba el gran escritor
Manuel Vázquez Portall en “Cumbres para caerse”: “¿Es
que solo de médicos y maestros vive el cubano? No hay
mejor medicina que la alimentación, ni hay mejor
educación que la libertad de un pueblo para expresar y
defender su pensamiento”.

Es que Castro no tenía que suprimir todas nuestras
libertades, sólo hacer los cambios políticos prometidos.
Por eso sin él, que nos limitó en todos los sentidos,
hubiéramos estado mucho mejor, al menos de burdel de
las Américas (como han dicho que fuimos) no
hubiéramos llegado a ser con el castrismo el burdel del
mundo, y nuestro humilde pueblo no estuviera sufriendo
de apartheid.

Siento que no podemos compararnos con ningún otro
país a la hora de elaborar este análisis que este supuesto
compatriota exiliado pretende, para no culpar a Castro
del fracaso económico y político de nuestra nación,
porque cada país tiene su base formativa y el cubano es
único en su clase, como lo es el argentino en la de él, o
el chileno, etc.

De todas formas le aclaré, si deseaba comparar, era
preciso que viera que no hay un país latinoamericano
“afectado por la crisis mundial” que le niegue la salida
del territorio a sus ciudadanos, ni mucho menos los
persiga y los aprese por ese sagrado derecho. Ninguno
los ha aniquilado en el intento, ya sea masivamente como
las matanzas del río Canimar o la del Remolcador 13 de
Marzo, que no se apiadaron ni de los niños que tenían
adentro. Más de 150,000 cubanos han perecido
solamente en el Estrecho de la Florida tratando de huir, y
eso nunca se había visto antes. ¿Qué pueblo de este
hemisferio ha tratado de salir a costa de su propia vida
para vivir en cualquier otra parte con libertad?. Tampoco
en el continente se han fusilado a tantos miles sin
ofrecerles un juicio justo, ni mucho menos se les quita la
vida por el hecho de querer abandonar el país. ¿Qué país
de América exige a sus nativos tantos requisitos para
entrar o salir del mismo?. Desde luego, este tipo de
comparación no les conviene a los defensores de lo
indefendible. El hablaba de los «pocos hospitales» que
existían en Cuba y a mi me gustaría que él me hubiera
dicho ¿cuántos ha construido en 45 años el castrismo?.
También me pide que olvide el pasado porque esos
«datos positivos» que yo le expuse al Che C... son de
1959, «eso pasó, no existen... regrese a hoy y
comprenda que el problema no es Castro, el problema es
el mundo, las crisis económicas, los grandes consorcios
petroleros, las presiones económicas. María eso es el
hoy en la que se tienen que ubicar».

En todo momento he escrito de cosas presentes, sólo
que para saber si estamos mejor o peor hay que
compararla con el pasado ¿o no?. Bueno, él sólo quiere
que nos comparemos con la América Latina actual.

«...Y ahora a Cuba, solo le queda el consuelo de estar
mejor que Honduras, los cubanos se van por millones
aunque sea para Haití». www.elveraz.com (La Gran
Mentira Del Siglo XX)

Decía que este nuevo defensor de lo indefendible quería
que no hablara más de antes de 1959 para que aprobara
su tesis de que Cuba sin Castro no estuviera mejor que
hoy, sino que hiciera la comparación con América
Latina. Eso me recordó algo que leí en una excelente
página cibernética que les recomiendo que se llama
www.elveraz.com, bajo el título de Cuba, La Gran
Mentira Del Siglo XX: «Todavía los turistas que van a la
isla y ven lo que queda de lo que fue otrora, una de las
urbes más bellas del mundo, se preguntan, adónde
hubiera llegado Cuba si no hubiera sucedido la desgracia
de la revolución, porque si Cuba era así en el 59, como
hubiera sido en la actualidad si la revolución no hubiera
interrumpido, un desarrollo en espiral, que la había
convertido en la quinta economía de América y que
había ocupado el lugar 22 a nivel mundial. Según he
leído, en el 1958, existían en la embajada de Cuba en
Italia, 12,000 solicitudes de ciudadanos italianos para
emigrar definitivamente a Cuba. Y ahora a Cuba, solo le
queda el consuelo de estar mejor que Honduras, los
cubanos se van por millones aunque sea para Haití».

Es que el mayor incentivo que tiene el ser humano en el
mundo libre para tratar de progresar es obtener un
trabajo por cuenta propia, y la dirección centralizada del
estado convierte a nuestro pueblo en el esclavo que
jamás puede satisfacer al amo. El despojo de todas la
propiedades, el control absoluto de los medios de
difusión para propagar lo que el gobierno ordena,
incluyendo a los radioaficionados, la prensa radial,
televisada y escrita, no existe en ningún otro país
latinoamericano actual, de ahí que sean un medio
absoluto al servicio del gobierno para deformar las
estadísticas y la historia, alegando logros como
instrumento publicitario sin otro medio autorizado que
pueda informar la verdad. ¿Sabrán los latinoamericanos,
los europeos socialistoides, los norteamericanos
izquierdistas, que con Castro se perdió el sagrado
derecho a disentir, lo mismo escrito que verbal, y que
expresar una opinión contraria a la del gobierno es
penado con largos años de cárcel?.

Es más, si Castro no hubiera obtenido el poder, todos
los países del orbe estuvieran mucho mejor, porque
ninguno de sus gobiernos hubieran tenido que gastar de
su presupuesto en armamentos para defenderse contra la
guerra de guerrillas que se ha exportado desde Cuba. Se
sabe que Castro ha entrenado a terroristas vascos de la
ETA; irlandeses de IRA; peruanos de Sendero
Luminoso; argentinos del Ejército Revolucionario del
Pueblo; los Tupamaros de Uruguay; miembros del
Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El
Salvador; los del M-19 de Colombia; de las Brigadas
Rojas de Italia; los integrantes de las Fuerzas Armadas
de Liberación Nacional (FALN) de Puerto Rico, los tan
conocidos Macheteros del Ejército Popular Boricua
(EPL) que operaban lo mismo en la Isla del Encanto que
en Estados Unidos. Y dentro del territorio
norteamericano recibían también auxilio de todo tipo
desde la Perla de Las Antillas, el Ejército Negro de
Liberación, Las Panteras Negras, los Weatherman y la
Brigada Venceremos que además era la encargada de
promover disturbios y desinformar para obtener apoyo
para la tiranía de Castro y sus aliados. Incluso, el
renombrado terrorista venezolano Ilich Ramírez
Sánchez, alias El Chacal, con solo 17 años, en 1966, fue
a Cuba a recibir su entrenamiento previo antes de partir
para la URSS y le encomendaran su misión asesina.

Vimos por años a los chilenos comunistas protestando
porque Pinochet no dejó entrar a unos cuatrocientos de
ellos que se sabían iban a desestabilizar la democracia
que estaba por nacer con un país que dejó la dictadura
derechista de 17 años sin deudas externas. ¿Cuantos
millones de cubanos no tenemos derecho a regresar a
vivir en una patria libre? El castrismo ha convertido
nuestra deuda externa en $3,000 por habitante, muy por
encima de México con $1,584 y de Brasil con $1,503,
de ahí que nadie le fíe a la hora de comprar y estén
desesperados por el levantamiento del embargo para
comprar a crédito en EEUU.

Concluí enfática y poniendo el dedo en la verdad que
más duele: Definitivamente sin Castro Cuba estuviera
mucho mejor que lo que está. Sólo un vistazo a la ciudad
que más cubanos tiene fuera de Cuba, donde llegaron sin
un centavo y apenas con la ropa que tenían puesta. ¿Qué
era Miami antes de 1959, qué es Miami cuarenta años
después que hasta el poder político de los cubanos le dio
la posibilidad de ganar las elecciones al presidente Bush
en el 2000? Miami con sus defectos, con sus políticos
corruptos pero un portento de adelantos en todos lo
sentidos, donde si las leyes no te gustan te dan la
posibilidad de cambiarlas o de protestar pacíficamente
por lo que sea, para colmo puedes tener tu propio
programa radial o tu publicación para arremeter la
propaganda del enemigo como hace Aruca.

Eso es el capitalismo con democracia, el sistema más
favorable para la libertad en general. Y en Cuba sin
Castro y sin socialismo, sabiendo que los cubanos hasta
en suelo ajeno progresamos con esa libertad que nos han
negado en el suelo propio, hubiéramos obrado
maravillas, con el doble de suerte que ha tenido Miami,
que les ha tocado siempre el aguijón de los
desestabilizadores de la democracia exportados por
Castro, esa llamada quinta columna de parásitos, ¿quién
los iba a mantener si el castrismo no existiera? Personas
como yo ahora no tendría que perder el maravilloso
tiempo en mostrar las verdades que ellos niegan, y ese
tiempo se emplearía para crear cosas importantes dentro
de la patria y mejorarla.

Y recalcándole lo que no quiere escuchar le aseguré:
Fidel no ha hecho nada bueno. Siempre mintiendo, a
personas como usted, a su amigo con el alias del Che
C..., y a muchos que no teniendo una opción de
escuchar una opinión diferente le han creído, pero ya
ustedes tienen otra versión de los hechos muy distinta a
la que le hicieron creer, si son seres que pueden pensar
con cerebro propio indaguen más, lean la prensa
disidente, vean por qué no se permite organizarse ni
reunirse libremente y hasta el opinar diferente son en
Cuba apresados y saquen sus propias conclusiones. El
mundo tiene crisis, pero donde las libertades reinan se
sale airosamente o se trabaja por tratar de obtener un
cambio pacífico. No olvidemos que en nuestra Cuba con
Castro solo se malvive si se sobrevive.

Aparentemente, mi contesta a ese compatriota tan
mentiroso como el régimen que defiende, lo dejó  mudo.-
Opiniones sobre este trabajo pueden ser
enviadas escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
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Cultura y Tradiciones Cubanas
ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO

Lo que defienden lo
indefendible
Parte I de IV

La internet es un medio maravilloso para la comunicación. La misma
nos permite conocer infinidad de tópicos, pero principalmente lo que
se propaga sobre nuestro país y lo que en el mundo se opina sobre el
gobierno, por algo el totalitarismo castrista no permite al pueblo que
tenga acceso libre a la misma.

Los que gozamos esta oportunidad con libertad tenemos la obligación
de utilizarla por el bien de la humanidad y muy especialmente el
cubano exiliado debe dedicar un poco de tiempo a contar la verdad de
lo que ha ocurrido en nuestro país, porque son muchos los
asalariados que se emplean para distorsionar la historia y otro tanto
de monigotes que la repiten.

Recientemente por aquello del proverbio persa de que
«una imagen
tiene la fuerza de mil palabras»
, pasé un grupo de fotos de lo que en
Cuba se le llama
«La Maldición de Mao Tsé-Tung», que son las
bicicletas chinas y los inventos que ha tenido que recurrir nuestra
población, en la que se veían lo que allá llaman: La bici-taxi; el bici-
parqueo; el bici-mecánico; la bici-guagua, que es un ómnibus sin
asientos para que crucen los ciclistas el túnel de La Habana; la bici-
grua, para cargar un auto roto; la bici-limosina, para transportar una
pareja recién casada; la bici-blindada, que es una bicicleta
estacionada en un lugar llena de seguros o candados por todas
partes para evitar que se la lleven a pedazos; y la bici-mutilada, donde
vemos que si no le ponen en todos los lados un candado, se la
desarman y solo le dejan la parte asegurada.

Más rápido de lo que suponía me llegó una carta de un señor que en
letras minúsculas me decía:

«No sé pero por cosas de la vida me ha llegado  un email  que fue  
hecho por usted  en el cual usted hace una burla sobre la  isla de
Cuba, su revolución  y su gente. Permítame decirle que  si Cuba está
así no es culpa de Mao ni de nadie más que no sea el imperialismo
yanqui con sus bloqueos y embargos asesinos. Es lamentable que el
mismo exilio cubano  se ha empeñado  en  joder la misión de la
revolución en Cuba, pero  hasta ahora no  han podido hacer nada más
que  mucho daño a su propio pueblo. Ojalá y esto le sirva para que  
usted deje de hacer burlas sobre Cuba y su revolución. Hasta
siempre: Che C....»

Como tenía un poco de tiempo se lo dediqué, aún sabiendo de lo que
se trataba y le contesté de esta forma:

 «Señor ?: Siento mucho que no se identifique como yo, que no tengo
nada que ocultar y sí puedo ofrecer mucha información real sobre la
historia de Cuba.
En ningún momento con ese gráfico pretendo burlarme de mi país,
mucho menos de nuestra gente, por el contrario, me llena de pena
que el pueblo tenga que sufrir tanto y que en el exterior tergiversen
nuestra historia.
Quizás usted no sepa que nuestro pueblo siempre está dispuesto al
choteo, así que nos reímos de nuestra propia desgracia, por eso
jocosamente le llamamos a las bicicletas chinas "La Maldición de
Mao", porque nunca antes nos vimos obligados a usarlas como
transporte sino como objeto deportivo o de diversión, ya que Cuba en
1957 contaba con 33 vehículos por 1,000 habitantes, y en automóviles
particulares tocaba a uno por cada 40 habitantes, ocupando el tercer
lugar en América Latina, después de Venezuela y Puerto Rico.
Como usted no conoció la Cuba de antes de 1959 y no ha formado
parte de su pueblo, desconoce la realidad, por eso le recomiendo lea
al menos las cifras que anotó la CEPAL en 1957 sobre mi país donde
se producía más del 75 % de los alimentos que se consumía y gracias
a las grandes exportaciones de azúcar se podía importar los víveres
que nos faltaba. Al conocer estas cifras el sentido común le hará ver
que un "bloqueo" que permite a Castro comprar donde quiera no
existe como tal, y ni el embargo comercial que incluso, si se paga en
efectivo puede comerciar con el propio Estados Unidos, no es el
causante de que se racione para el pueblo lo que antes sobraba, y
que con Castro sólo hay para los extranjeros y no para los nacionales.
¿O es que ese bloqueo es selectivo que permite que el extranjero
tenga alimentos al por mayor y el pueblo no? ¿Es también el bloqueo
el causante de que a los cubanos no los dejen entrar a sus playas
públicas, a sus centros turísticos, a la internet, que no exista el
pluripartidismo, mucho menos opositores, ni se pueda emigrar
libremente? Sabiendo lo que significa el vocablo "bloqueo", y
conociendo las limitaciones que se le impone al pueblo cubano usted
podrá darse cuenta quién es el que verdaderamente bloquea a la
nación.
También debía saber que Cuba fue antes de 1959 el primer
exportador de caña de azúcar del mundo y pasó a ser un importador,
que Castro le vende azúcar al pueblo limitada por la libreta de
racionamiento. ¿Es el bloqueo el que no le permite producir el primer
producto nacional como se hacía hace más de 44 años?
Veo que no sabe mucho de mi país, porque esos datos son
fundamentales para no repetir que "el imperialismo yanqui" es el único
culpable de nuestra desgracia, pero si le interesa aprender sobre
nosotros lo puedo ayudar, recomendándole trabajos excelentes de
escritores nacionales que sí han vivido esta tragedia y la viven aún a
diario, o le comunico mi experiencia personal. Mi tiempo es limitado
pero si usted no es un fanático parcializado, haría un gran esfuerzo
para hacer un intercambio en una atmósfera de respeto mutuo, como
he logrado establecer con otros hermanos como usted que la
información les ha llegado por una sola vía y totalmente errada.
Después de conocer las dos partes, como buen juez usted podrá
hacer sus propias conclusiones, pero con mitos magistralmente
elaborados nunca logrará conocer el estado real de la revolución
castrista y cada vez que repita lo que ellos preparan para entorpecer a
las masas ignorantonas, quedará en ridículo o mostrará que es un
resentido social que son los únicos que apoyan la ignominia que se
comete en este sistema genocida que es el castro-comunismo.
Hasta siempre, como usted lo ha manifestado dejando abierta
nuestra comunicación si así lo desea. Con un saludo muy cubano
lleno de agradecimiento por todo aquel que desea sinceramente el
bien para mi país y para nuestro pueblo, queda de usted,
María Argelia Vizcaíno».

Este intercambio se extendió y como es algo bastante popular los
recursos de que se valió este señor, se los informo en otra parte.

Continúa.-

Parte II de IV

Como era de esperarse después que le contesté al Señor ofendido
por el envío de los gráficos con «La Maldición de Mao», con
demasiados datos para su mente atiborrada de mitos, me respondió
con letras mayúsculas como hacen los que gritan para ser mejor
escuchados.

«Mire señora yo estoy completamente seguro que usted sabe muy
poco o casi nada de la verdadera historia de la revolución, y de sus
logros, pero le dejo de tarea para que investigue o averigüe usted
sobre el nivel de analfabetos que había en Cuba antes del triunfo de
la revolución. Cuba antes era una víctima mas de la (democracia)
donde el rico tiene más y el pobre no tiene nada, donde el rico tiene
derecho a la medicina y a la educación y el pobre no, donde el
proletariado es como una mierda, donde el cupulismo y el elitismo son
los que a su antojo dicen lo que se hace o lo que no. Donde en
nombre de la (libertad) todo se roban, donde en nombre del progreso
se convierten en peón del veneno. Otra cosa. Los exiliados cubanos
que como usted piensan y actúan no son más que parásitos en el
cuerpo de cualquier nación. Y quiero que sepa usted que yo no me
escondo de nadie, yo siempre he dicho lo que siento y he sentido lo
que he dicho. De manera que usted de esto no tiene que enseñarme,
además no me interesa tu verdad estropeada por el radicalismo de tu
antagonismo.
Saludos Che C.... Hasta la Victoria Siempre».

Lo que respondí a esta misiva por la cantidad de datos ofrecidos no
cabe en este artículo, pero para no truncarla y se pierda la
documentación, continuaremos en la tercera parte, de igual forma he
usado más puntos y seguidos así ahorro espacio.

«Señor ?: Sigue siendo usted una interrogante, porque aunque me
diga que no se esconde de nadie me demuestra todo lo contrario,
pues el que usa un nombre ficticio es porque quiere disimular su
identidad.
 Me satisface que le haya quedado claro quien es el que
verdaderamente bloquea al pueblo de Cuba, porque veo que es usted
una persona inteligente con quien se puede tener un intercambio
epistolar con respeto. Ya vio que es ilógico que alguien afirme que las
privaciones que sufre el pueblo cubano sea debido al embargo,
sabiendo que antes de 1959 alcanzaba y sobraba para todo un
pueblo y después del castrismo a la población se le niega lo mismo
que se le oferta a los turistas.
Usted asume que vivo en el exilio, porque conoce muy bien que el
pueblo cubano no puede manifestarse en contra del gobierno de
Castro y que mucho menos pueden escribir por internet, ya que se le
niega su uso. Al menos sabe algo de la realidad que dice conocer
mejor que yo, que sí he vivido en carne propia el dolor de esa
represión. No me explico la seguridad que tiene de que yo sepa muy
poco o casi nada de la verdadera historia de la revolución castrista, si
ahí estaba yo cuando ellos triunfaron y no usted, que solo repite lo que
enseña la propaganda muy lejos de la realidad. Yo soy parte de esa
historia que algunos pretenden borrar o cambiar engañando a
muchas personas como usted.
 Su lenguaje es anquilosado como el que se usaba en la guerra fría,
al catalogar a todos los exiliados como unos intransigentes que se han
“empeñado en joder la misión de la revolución en Cuba, pero hasta
ahora no han podido hacer nada más que mucho daño en su propio
pueblo”. Gracias a ese exilio cubano que usted trata de ofender sin
conocer, es que el pueblo de Cuba puede mejorar un poco el hambre
y las necesidades que padecen; el mismo tirano de Castro reconoció
la ayuda que le brindan en su último discurso en Argentina (26 de
mayo, 2003). Se estima conservadoramente una suma de 800
millones de dólares anuales, sin contar otros tipos de ayuda que les
llega a través de organizaciones como CARITAS. Por lo que tendrá
que reconocer que los que son capaces de vivir lejos de su patria y
mantener a su familia que quedó atrapada en ella, no pueden ser un
“parásito en el cuerpo de cualquier nación”. El dólar que se envía a
Cuba desde el exilio no es falso y no nace silvestre en los jardines de
ninguna casa,
así que cambie la retórica de que los exiliados
hacemos daño, porque somos los que más ayudamos a nuestro
pueblo.
Es obsoleto e inoperante a estas alturas la apología de los mitos
sobre los logros castristas en materia social, educacional y salud. En
una nación que no existe un estado de derecho, que todo lo controla el
estado, primordialmente la noticia e información que se publica,
donde se excluye la pluralidad de partidos u organizaciones
antigubernamentales, o sea, que no se permite oposición ni pacífica,
porque se niega la libertad de asociación, reunión y de pensamiento,
¿no le indica que las maravillas que se propagan son sospechosas?.
¿Es posible que haya en el mundo un país tan perfecto donde se
respeten los derechos humanos sin que exista una opinión
disonante?
La Cuba de antes de 1959 no puede ser comparada jamás con los
países subdesarrollados del continente, porque estaba en una escala
superior. Nosotros teníamos un sistema educacional al alcance de
todos y el pobre tenía atención médica de calidad y gratis. En cambio,
con el castrismo se retrocedió a tan bajo nivel negándosele lo que se
le ofrece a un extranjero, o bien porque tiene dólares o para que sirva
de propaganda afuera. ¿Sabe usted cuantos hospitales se han
construido después de 1959 cuando ha aumentado tanto la
población?. Seguro que no, como tampoco sabe que en nuestro país
se suministraba vacunas para las enfermedades contagiosas en todos
sus rincones gracias al aumento de las vías de comunicaciones y
había un plan de higienización que competía con los europeos, por lo
que se practicaba una medicina preventiva, que incluía alimentación
adecuada y elaborada bajo reglas de sanidad.
¿Puede decirse lo
mismo después de 1959 cuando faltan hasta lo más simples
utensilios de limpieza y desinfectantes, y sobre todo por la mala
distribución de agua con un acueducto antiguo que no ha sido
mejorado en 45 años, sin contar que no se recoge la basura, por
eso las ratas, cucarachas, moscas y mosquitos tienen su más alto
índice de crecimiento que desatan epidemias erradicadas antes del
castrismo?.

Continúa.-

Parte III de IV

Seguimos sin interrupción con la continuación de la segunda carta
que le envié a ese defensor de lo indefendible:

«Que no se le olvide, para que no vuelva a hacer el ridículo: Los
servicios hospitalarios antes de Castro eran gratis y con calidad en
diagnóstico y tratamientos, mejores que los que se brindan en los
Estados Unidos en la actualidad, mucho más los que da Castro. Pero
al que no le gustaba podía escoger a bajo costo cualquier otra clínica
o quinta de tipo mutualista que por $2.85 a $3.00 al mes le incluía la
consulta médica y de cualquier tipo de especialista, el uso del
laboratorio con toda clase de exámenes médicos, medicinas, cirugía,
habitación con cama para el enfermo y el acompañante con sus
correspondientes tres comidas diarias y meriendas para ambos. Todo
esto se perdió con el castrismo, incluyendo las tan necesarias
medicinas. Ahora nuestros enfermos tienen que esperar meses por
una cama para poder ingresar para una cirugía o un tratamiento, y
cuando le llega el turno tienen que llevar desde las sábanas, fundas,
agua, alimentos, hilo de suturar heridas, jabones, detergentes e
implementos de higiene, así como bombillas para iluminar la
habitación y para colmo hay que servir de vigilante para evitar que se
roben sus pertenencias.

Pasemos a las estadísticas: "Para 1953, en una escala mundial,
Cuba ocupaba el lugar 22 en cuanto a número de médicos y dentistas
por habitante (128.6/100,000) y para fines de esa década ocupaba el
tercer lugar en Latinoamérica en ese renglón. Consecuentemente,
Cuba tenía una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo (5.8
en contraste con 9.5 para Estados Unidos y 7.6 para Canadá) y poseía,
para fines de esa década, la más baja mortalidad infantil de
Latinoamérica (...) La isla también gozaba de una moderada tasa de
natalidad y no tenía por tanto un apremiante problema de crecimiento
demográfico, típico de los países  subdesarrollados",
sin necesidad de
promover el aborto como método anticonceptivo.

Claro que usted ha visto otras estadísticas, por ejemplo: En la clausura
del Primer Congreso del PPC el mismo tirano aseguró que la tasa de
mortalidad infantil era mayor de 60 por mil nacidos, contradiciendo lo
que ellos mismos publicaron en 1974 en el Anuario Estadístico de
Cuba editado por la Juceplan que decía que nuestra nación antes de
1958 contaba con una tasa de mortalidad de 33,4 por mil nacidos. Si
se fija es una exageración notable de la cifra que no tiene
comparación ni con la que teníamos en 1915 que era 13,53 por cada
1,000 habitantes. ¡Elemental Mr. Watson!, diría Holmes. ¿quién puede
creerle a los mentirosos?, sólo sus cómplices o los ingenuos.

Pasemos al punto de la educación. Nuestro país fue reconocido por la
UNESCO en 1960 como el único país latinoamericano que había
alcanzado desde 1940 que todos sus maestros poseyeran títulos
normales o universitarios, y también se recoge en el Anuario
Internacional de Educación de la UNESCO de ese mismo año,  que
Cuba ocupaba el cuarto lugar de todos los pueblos de América Latina.
Esta gloria educacional se logró gracias a la cantidad y calidad de los
Centros de Formación de Magisterio en Cuba antes de 1959, que
permitieron que a lo largo de 56 años todos los maestros en nuestro
país fueran diplomados, también  a que el presupuesto de la nación
dedicado a la educación era considerado de los más altos del
continente, y el número de estudiantes universitarios en relación al
número de población era aventajado solamente por Estados Unidos,
Argentina, Uruguay y Canadá. Por lo que Cuba, según el Anuario
Estadístico de las Naciones Unidas rebasaba la media de
Latinoamérica de 2.6 estudiantes universitarios por cada 1,000
habitantes, con 3.8 por 1,000. Además de esa alta calificación, el
magisterio cubano estaba protegido por una serie de medidas que
estimulaba su trabajo como el Retiro Escolar (desde el 25 de agosto
de 1919); sobresueldo por antigüedad; gratificación por residencia,
colegiatura obligatoria, etc. ¿Qué tienen ahora?

Y si el estado de salubridad de un país no se mide por la cantidad de
médicos que tengan, porque implica todos los demás factores que le
he expuesto, tampoco se puede evaluar el estado de alfabetización de
un país por la cantidad de maestros que posean de ahí que se analice
la cantidad de periódicos y revistas que se editan. Vimos que en
tiempos de bonanza soviética no llegaban a 10 en todo el país, con
tiradas limitadas y pocas páginas, para una población de 10 millones
de habitantes sin embargo, antes de 1959  Cuba ocupaba el rango 33
entre 112 países analizados por Ginsburg con una circulación diaria
de 101 ejemplares de periódicos por cada mil habitantes. El primer
lugar lo ocupaba el Reino Unido (570/1,000) y el sitio 110 la China
continental, con una copia de periódico por cada 10,000 habitantes.
En Latinoamérica solamente Uruguay (233/1,000), Argentina (154/1,
000) y Panamá (111/1,000) superaban a Cuba.
Es que la prensa
hace circular las ideas e instruye a quien no puede ir a la escuela,
pero el gobierno que centraliza todo, busca crear máquinas
atrasando el desarrollo y conocimientos de su pueblo tratando que
desconozcan los avances del mundo libre y todo lo positivo que en
éste sucede, por eso también se les niega a los cubanos el acceso
a la internet.

En un país que controla sus medios masivos de difusión, que nadie
tiene derecho a publicar sus puntos diferentes, ni leer tan siquiera lo
que se desea, donde se acosa a todo aquel que pretenda no respaldar
la política del régimen, ¿cómo poder creer ciegamente en su única
versión?. Manifestarse en favor de Castro, después de 45 años de
conocerlo, sólo lo hacen los demasiado ingenuos o los cómplices.
Preferiría que la cartilla que me repite fuera por el lavado de cerebro y
no por maldad de que apoya que el pueblo cubano viva segregado
dentro de su propio país que un gobierno opresor le niega derechos
que le ofrece a los turistas extranjeros.

Esta no es una historia que tuve que estudiar, esta historia la viví,
nadie me la contó, y que usted puede confirmar fácilmente si lo dejan,
ya sea su inteligencia o los que han manipulado su entendimiento.
“Pobre del que caiga en las garras de la piara que quiere ganarse los
favores del tirano”.
Esto lo escribió Manuel Vázquez Portal en un
artículo titulado “Del Tirano di más” en abril de 1999, y sin cometer un
acto terrorista ni delictivo igual que 75 compatriotas más, en este
momento languidecen en la cárcel cumpliendo una condena excesiva
bajo infrahumanas condiciones. Eso tampoco se vio en la Cuba pre
castrista. Fidel es el mayor ejemplo. Encontrado culpable del horrendo
crimen cuando el asalto al Cuartel Moncada, salió libre y pudo
organizar su revolución.

Señor ?, ya son muchos los discursos que he tenido que escuchar con
el mismo cuento que usted repite, pero todavía tengo también muchos
eufemismos que aclarar. ¿Cuál el próximo suyo?. Muy cordialmente,
María Argelia Vizcaíno».

Continúa.-

Parte IV de IV

Todos los que defienden fanáticamente lo indefendible, como este
señor que me escribió, sólo pueden repetir mentiras mal elaboradas,
que se las creen los que no tienen otra información a su alcance, o
los muy tontos e ignorantes, o los confabulados en esa maniobra.
Como no pueden rebatir con puntos sólidos los míos, se ofuscan y
rebuscan el lenguaje tratando de ofender. Si hubiera sido abogado
perdería el caso, porque no se puede llegar al juicio diciendo esto es
bueno o malo a capricho, hay que tener una base, pruebas bien
fundamentadas que definan lo que uno quiere sustentar. Salirse por
la tangente ofendiendo al oponente, en este caso al exilio, es escapar
por no tener respuesta adecuada a todo lo que yo le he expuesto.

Después, ese señor adjudicándome sus propios defectos de repetir
"como un loro", con letras mayúsculas todas me escribió un poco más
de lo mismo:

«Señora, usted por lo visto sigue muy equivocada...
Juaaaaaaaaaaaaaaa, antes del triunfo de la revolución, en Cuba
había mucho, pero no para todos, sino que existía la conocida ley del
embudo, muy popular en América Latina. Yo digo y repito, los
exiliados cubanos que como usted piensan y actúan no son más que
meandros que se consumieron antes de llegar al estuario.................
Señora yo le sugiero que se documente un poco más, déjese de andar
como un loro repitiendo las mentiras del exilio cubano, pues siempre
fue así. Han inventado todas las mentiras para joder a la revolución,
pero no han podido ni podrán. Y la razón es muy simple. Es que el
pueblo de Cuba (libre de parásitos y de terratenientes) no quiere
saber nada de los exiliados, no por el hecho de ser exiliados, sino más
bien porque ustedes se han aprovechado de esa circunstancia, y
como siempre solo dicen lo que a ustedes les conviene, lo cual está
muy lejos de la verdad. Por favor documéntese mejor. Saludos: Che
C....»

Esta última nota coincidió con una complicación con mi tiempo (nada
raro), y la llegada de otra carta de un amigo de ese señor que tanto
me repite que tengo que documentarme, que investigue la historia
como si yo fuera como él que la ve románticamente desde la
distancia, siendo yo testigo de lo que se ha vivido bajo el sistema
castrista. Este aliado que salió al rescate de tan floja apología, decía
ser un cubano de 47 años que vivía en el exilio, y afirmaba que
recordaba sucesos que jamás se vieron en nuestro país, como que
las personas de la raza negra tenían que ir en el fondo de los
ómnibus. Muy pobre es la mentalidad de este sujeto que para
defender lo indefendible afirma que vio algo que nunca existió en
nuestra nación, pero peor está la de aquel que ciegamente se lo cree
sin molestarse ni siquiera en buscar una segunda opinión o una
prueba de semejante afirmación.

La teoría que me planteaba este nuevo apologista era
maravillosamente utópica. Me preguntó si yo creía fervientemente que
si Cuba sin Castro estaría mejor que hoy, pero no quería que basara
mi respuesta ubicándome en las estadísticas de lo que habíamos
logrado hasta 1959, sino que hiciera una comparación con los países
latinoamericanos que
«han marchado con la historia», porque para
este compatriota
«el problema no se trata de un hombre sino de un
pueblo que va contra la corriente mundial».
Como mis puntos fueron
extensos y muchos amigos a los que se lo he comentado les
interesa, lo he dejado para otra Estampa en dos partes que
titularemos
«¿Cuba sin Castro estuviera mejor que hoy?». Por
supuesto, este aliado del Che C... no me contestó lo que yo le reposté,
parece que se quedó mudo ante las pruebas que le ofrecí o le dio
vergüenza que yo descubriera su mala memoria o su mala intención.
El que sí no se quedó callado con esa respuesta de la que le mandé
una copia fue el Che C... que siguió arremetiendo, siempre con su
letra en mayúscula:

«Señora por favorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr........ Usted está muy mal
informada carajooooooooooo. Solamente una persona como usted
puede decir esas cosas uffffffffff. El triunfo de la revolución en Cuba
hizo milagrosssssssssssssssss. En todos los terrenos, vuelvo y le digo
que investigue más a fondo las cosas de la revolución. Lamento
mucho no poder seguir discutiendo con usted sobre estos temas, pues
se nota a leguas que usted (ahí se quedó inconcluso) Saludos: Che.»

Como verán este Che no me dio un ejemplo viviente para poder
convencerme de su teoría. Yo en cambio le ofrecí los míos y traté lo
más calmada posible de corregir sus equivocaciones. Sinceramente
siento pena por los ignorantes que se les engaña y convierten en
seres serviles, por eso, como decía Martí, es preciso estar instruido
para ser libres. También la instrucción nos libera de los
malintencionados, pero si tenemos la desdicha de no estar
capacitados, nos queda la inteligencia nata para poder razonar y no
hay ser diabólico que nos pueda engañar más de dos veces.

Los defensores de lo indefendible pululan en la internet, porque
muchos tienen la suerte de que les paguen para repetir falacias, pero
podemos encontrarlos en cualquier parte, recordemos lo que escribió
en La Voz Libre de los Angeles la
Dra. Asela Gutiérrez Kann, (quizás
la mujer intelectual más importante de Cuba en la segunda mitad el
siglo XX):
 «El marxismo y sus muchas caras se basan en una colosal
y sostenida mentira».

No es solo decirla, sino repetirla hasta el cansancio, por eso se valen
de cualquier mala maña sobre todo, estafando a las personas de
buenos sentimientos de las sociedades libres, vendiéndole
información fraudulenta porque con la verdad no captarían adeptos a
su causa. Somos nosotros los que sabemos las mentiras que tejen,
los que no podemos seguir callados y donde quiera que se atraviesen
hay que salirle al paso, si total, es muy fácil, sólo es hablar con
honestidad la realidad. Lo que hay que estar alertas y con disposición.

El que se sienta cubano anticomunista, que ame a nuestra patria libre
no pude callarse ante los infames mitos que crea la ideología
marxista-terrorista, porque desde ese instante seremos sus
cómplices, y la complicidad genera aliados para el enemigo.-
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
Copyright © 2009 María Argelia Vizcaíno