ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO

Descubrimiento de la Tierra
más Hermosa
Parte I de II - Llegada

Un buen trabajo que nos brinda detalles de gran importancia sobre el
descubrimiento de Cuba es el realizado por el catedrático de la
universidad de La Habana
Julio Morales Coello titulado «Visión
geográfica de Cuba» recogido en el libro «Presencia de España en
Cuba» y que comienza diciendo:
«Es bien conocido de todos que
Cristóbal Colón, después de muchas visitas, desengaños, trabajos y
fatigas, en Portugal y España, al fin consiguió el apoyo de aquella
gran Reina Isabel la Católica, y así pudo comenzar la preparación
de su ARMADA con las tres históricas carabelas: Pinta, Niña y
Santa María y llegar después de fatigoso viaje a descubrir
AMERICA.»

La expedición que alcanzaría la inmortalidad salió del Puerto de
Palos el 3 de agosto de 1492 rumbo a Islas Canarias y de allí zarpó
el 6 de septiembre, sin imaginar que serían muchos más días de
navegación que los previstos, que la mayoría de la tripulación —casi
todos expresidiarios— intentarían amotinarse y lo más inaudito, que
no llegarían a Cipango (Japón) como creyó Colón, sino a las costas
de las Lucayas (Bahamas).

El día 12 de octubre de ese año el marinero
Rodrigo de Triana dio
el ansiado grito de «¡TIERRA!» a las 2 de la madrugada. Era la isla
de Guanahaní del archipiélago Las Lucayas, que Colón llamó San
Salvador en honor a Cristo y los historiadores la catalogaron
posteriormente como la isla Watling, de las Bahamas (se conoce en
la actualidad por los dos nombres), donde estuvo pocos días.
Descubrió después tres islas más del mismo grupo a las que nombra
Santa María de la Concepción, Isabela y Fernandina, para honrar a
la Virgen y a los soberanos de España, Don Fernando y Doña
Isabel, los renombrados reyes católicos.

Los nativos de Bahamas le dicen a Colón por señas (o él interpretó)
que más al sur encontraría un territorio grande y lleno de oro, por
eso decidieron salir en su busca.

Ese 24 de octubre escribió en su diario:
«Esta noche, a media
noche, levanté anclas de la Isla Isabela, del Cabo del Isleo, que es
la parte norte a donde yo estaba posado para ir a la isla de Colba»
.
Así pareció entender el Almirante en vez de "Cuba" según se aprecia
posteriormente.

El viernes 26 llegaron a las islas Arenas y el 27
«antes de la noche
vieron tierra de Cuba, manteniéndose toda la noche al reparo, con
mucha lluvia.»
(Morales Coello). Desembarcaron la mañana del
domingo 28 para dejar constancia en su diario la frase que más
enorgullece a los cubanos y que algunos dominicanos dicen fue
dedicada a La Hispaniola descubierta cinco semanas después:
«Nunca tan fermosa cosa vir, lleno de árboles todo cercado el río,
fermosos y verdes y diversos de los nuestros, con flores y con sus
frutos, cada uno de su manera.»

Morales Coello detalló que al desembarcar el Almirante encontró
«dos casas que creyó de pescadores y que con temor se huyeron, en
una de ellas halló un perro que no ladró y en ambas casas, redes de
hilo de palma, etc., etc.»
Agregando después: «AQUELLA
TIERRA ES LA MÁS FERMOSA QUE OJOS HUMANOS
HAYAN VISTO.
(...) en ella hay buenos puertos y ríos hondos y la
mar, que parecía que nunca se debía alzar, porque la yerba de la
playa, llegaba hasta cuasi el agua, la cual no suele llegar, donde la
mar es brava.»

El admirado Márquez Sterling escribió en Historia de la Isla de
Cuba, que al día siguiente del descubrimiento de Cuba, Colón
«fondeó un río de la costa norte al que dio el nombre de San
Salvador»
y aclara, que según los estudios llevados a efecto en los
años 1930 y 40 se llegó a la conclusión que era el puerto de Bariay.
Unas 24 horas después que el Almirante llegara a este sitio por
considerarlo con poca seguridad
«zarpó hacia el oeste, y el 31
llegó, a poco de navegar, a la desembocadura del un río más ancho
y caudaloso, al que bautizó con el sonoro nombre de Río de Mares
que se supone sea el puerto de Nuevitas o más bien la entrada de la
Bahía de Sabinal, formada por la península de este nombre y la
isla Guajaba, hoy Boca de las Carabelas.»
Así que Colón por dos
veces creyó entrar en algún río confundido por la configuración de
nuestras bahías.

Según el Nuevo Tesoro de la Juventud el nombre de Cuba dado por
los aborígenes de nuestra tierra es una voz derivada del vocablo
CIBA, que significa montaña, pero los españoles le dieron varios
nombres entre ellos los de Juana, Fernandina, Lengua de Pájaro y
Grande Antilla.

El
Dr. Ramiro Guerra escribió: «Al pisar Colón tierra de Cuba e
incorporarla a la Corona de Castilla, le dio el nombre de Juana en
honor del príncipe Juan»
(hijo de los monarcas españoles Isabel y
Fernando).
José I. Lasaga aclara en Vidas Cubanas, que unos años
después el soberano Fernando se sintió insatisfecho con que
«sea
una pequeña isla en las Bahamas la que llevara su nombre»
y se
antojó de un lugar más grande por eso ordenó a Diego Velázquez en
1515 a que se le empezara llamar «Fernandina» a nuestra patria,
pero tampoco duró mucho prevaleciendo
«el vocablo aborigen»,
algo increíble si tenemos en cuenta que en Cuba quedó exterminado
rápidamente este grupo étnico, por lo que somos uno de los pocos
países del continente americano que sin tener indios conserva su
nombre original.


Parte II de II - Conclusión

Del día 2 al 5 de noviembre, Colón envió a Rodrigo de Jerez y al
judío convertido en católico Luis de Torres, junto a dos nativos para
que sirvieran de intérprete, (uno de ellos traído de Guanahaní), que
serían como embajadores con carta de presentación en busca del
reino mongol Kublai-Kan —que Gerardo Sánchez Ballate en el
Huevo de Colón dice que ya había desaparecido años antes— para
encontrar solamente algodón, tabaco y unas pequeñas muestras de
oro.

Por lo relatado en sus Cartas desde La Habana la Condesa de Merlín
en 1840 escribió, que en el reporte del Almirante Colón a la corte de
España sobre el reciente descubrimiento, relató que había enviado a
los hombres de su tripulación a explorar el país y
«encontraron en
su caminar a muchos indios de los dos sexos que tenían en la boca
un pequeño tizón encendido del cual aspiraban humo»
.

Documentó Márquez Sterling en la Historia de la Isla de Cuba que
los exploradores de Colón le
«informaron que esta tierra NO era
rica»
como él había creído, «quien más tarde escribió que ésa era
la Tierra más hermosa que ojos humanos vieron.»

Por su parte Raúl M. Shelton en Cuba y su Cultura nos cuenta que
Colón ancló en Puerto Gibara donde permanecieron doce días y de
allí fue que envió una
«expedición a buscar a Cubanacán con cartas
de presentación para el emperador chino que seguramente residía
en ese lugar. Lo único que encontró la partida fue una aldea de
rústicos bohíos, lidereada por un cacique, llena de indios desnudos
que fumaban tabaco.»

El 12 de noviembre de ese mismo año 1492, los nuevos
descubridores se dirigieron hacia el oeste de Cuba en busca del
codiciado oro. Cuenta Morales Coello que
«reconoció Cabo
Lucrecia, visitando Sagua de Tánamo y Baracoa».
En Baracoa
descansaron 8 días y antes de zarpar plantó una cruz de madera que
se conoce como Cruz de Parra y dicen es la misma que se conserva
aún en la iglesia católica. El 5 de diciembre llegaron a lo que es hoy
la Punta de Maisí en el extremo oriental de Cuba, bautizándola como
Alfa y Omega por creer que era la continuación del continente.

El Diario de Colón fue glosado por el Padre Bartolomé de las Casas,
el cual además de confirmar la frase famosa que el Almirante dijo al
llegar a Cuba, describe el descubrimiento del tabaco en nuestra
patria en el capítulo XLV de la Historia de las Indias.

He podido leer al respecto en Vidas Cubanas I, del eminente José I
Lasaga que
«en la anotación correspondiente al 28 de octubre el P.
Las Casas lee en el Diario estas palabras: ‘Dice el Almirante que
nunca tan hermosa cosa vido (vio) lleno de árboles, todo cercado el
río, hermoso y verdes y diversos de los nuestros (...)
Dice que es
aquella isla la más hermosa que ojos humanos hayan visto».

En la anotación del 29 de octubre vuelve a insistir en lo mismo:
«Porque aquella isla es tan grande, y tan hermosa que no se
hartaba de decir bien de ella.»
Y todavía el 14 de noviembre seguía
con exaltación escribiendo sobre su belleza.

Aclara después Lasaga:
«Con no menos afecto y admiración
hablará Colón más adelante en su Diario del país que llegó a ser el
gran amor de su vida: la isla Española»
(hoy Haití y Santo
Domingo) descubierta el 5 de diciembre de 1492, poco después que
salieran de la recién bautizada Alfa y Omega (Punta de Maisí).
Quizás por esto algunos dominicanos con cierto nivel cultural se
han confundido y hasta declaran que nosotros los cubanos estamos
equivocados respecto a la célebre frase del descubridor genovés.
Pero para esto tenemos el Diario de Colón donde escribe la
sentencia en conflicto con fecha anterior a su llegada a Quisqueya,
además de que el Padre de Las Casas cuando escribió la Historia de
las Indias lo reafirma, sin contar que hay una serie de cartas más o
menos iguales del intrépido marino, que escribió a su regreso a
España sobre las tierras descubiertas que lo atestiguan.

Como nos dice Lasaga que en
«una de ellas, que fue luego
publicada en Barcelona, es la que dirigió a Luis Sant’angel, un
cristiano de origen hebreo que le había conseguido la mayor parte
del dinero que se necesitó para el viaje. En esa carta el Almirante
repite algunas de las alabanzas del paisaje cubano que ya había
consignado en su diario.»

Nadie duda de la belleza de La Española, pero es injusto cambiar a
capricho la historia, cada cual tiene lo suyo. Así que sin temor ni
dudas todos los cubanos podemos seguir diciendo que somos de la
TIERRA MÁS HERMOSA QUE OJOS HUMANOS HAYAN
VISTO
, como dejó grabado con su letra el Almirante Cristóbal
Colón en su diario el día 28 de octubre de 1492.-
Opiniones sobre este
trabajo pueden ser
enviadas escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
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Cultura y Tradiciones Cubanas
ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO

¿A quién le interesa la
cultura cubana?
Estoy segura que a todas las personas que se le pregunte
que si le interesa la cultura, van a contestar
positivamente, porque sabiduría e instrucción es
importante para las apariencias, pero en realidad ¿qué
hacen para enriquecerse?.

La Real Academia Española recoge bajo el vocablo
"cultura", Fig. 3: «Conjunto de modos de vida y
costumbres, conocimientos y grado de desarrollo
artístico, científico, industrial, en una época o grupo
social, etc.» Y como cultura popular: «Conjunto de las
manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de
un pueblo». Entre sus derivados vemos: Culturizar:
«Civilizar, incluir en una cultura»; Culturización:
«Acción y efecto de culturizar»;  Culto: «Dotado de las
calidades que provienen de la cultura o instrucción».

El que mejor ha definido esta última cualidad ha sido
José Martí al publicar en La América de Nueva York en
junio de 1884 en su artículo titulado «La Escuela de
Artes y Oficios de Honduras Necesidad de Estaciones
Agrícolas y de Maestros Ambulantes» la frase «Ser culto
es el único modo de ser libre». Que razón ha tenido el
Apóstol de la Independencia de Cuba siempre, por eso el
tirano Fidel Castro ha bloqueado la cultura para poder
controlar a su pueblo. Lamentablemente en la isla los
adeptos al régimen y los que tienen su cerebro
programado se creen que son los más cultos del
universo, pero no es así, debido a la manipulación del
gobierno totalitario tienen grandes y marcadas
limitaciones, al no permitírseles conocer lo que se forja
en un país libre o lo que manifiesta un opositor. La mejor
prueba la tenemos en el exilio, la mayoría de los que
llegaron antes de 1980, lamentablemente ya viejos o
fallecidos, son casi los únicos cubanos que han tratado
de conservar nuestra cultura. Me atrevo a asegurar que
las nuevas generaciones, tanto en la isla como en el
exterior saben más de cualquier cosa que de tradiciones
de nuestra nación, o hagan la prueba, igual a la que
realicé antes de sentarme a escribir este tema, una
sencilla encuesta preguntándoles cosas básicas.

1. - ¿Cuál es el baile nacional de Cuba?; 2.- ¿Cuál es
plato más autóctono de la cocina cubana?; 3.- ¿Pudiera
describir con exactitud y sin equivocarse cómo es el
traje típico cubano?; 4.- ¿Cuál es la obra cumbre de la
literatura cubana?; 5.- ¿Cuál es el nombre de su autor?;
6.- ¿Quién escribió la zarzuela basada en esa obra?; 7.-
¿Cuáles son los principales grupos culturales en que se
dividen los cultos sincréticos cubanos?; 8.- ¿Cuál es el
Ave Nacional y por qué?; 9.- ¿Quién fue nombrado por
el Congreso de Cuba en 1955 El Poeta Nacional?; 10.-
¿Qué escribió Colón en su diario el día que encontró a
Cuba?; 11.- ¿De quién es el cuadro considerado por
muchos el más importante de la pintura cubana titulado
La Jungla?;  12.- ¿Cuántos instrumentos musicales
creados en Cuba son usados en orquestas típicas,
populares y clásicas? Mencione al menos cinco; 13.-
¿Qué hechos políticos han influido en la cultura cubana?;
14.- ¿Cuál fue el primer baile que se exportó en el
continente americano?; 15.- Mencione tres de los
principales cultores de la poesía mulata.

Algunos la responderán todas pero... ¿correctamente?, si
es así, lo felicito. Las respuestas las daré al final para su
personal evaluación. Otros me dirán que están fuera de
contexto, pues no son culturales, y  para esto les
recuerdo que el maestro Leví Marrero en el famoso libro
Geografía de Cuba, página 388, hace un análisis
específico en la sección de Cultura sobre el Lenguaje, la
Religión, el Sistema Educacional que incluye los órganos
de cultura en Cuba, basado en las enseñanzas de
Fernando Ortiz quien es en realidad el descubridor de
nuestro complejo étnico cultural. Este último manifestó
en 1934 en un recital sobre poesía mulata al hablar de los
esclavos africanos: «En la gran tragedia histórica de
todas las razas subyugadas (...) uno de los sufrimientos
más crueles ha tenido que ser el de tener con frecuencia
que negarse a sí mismos para poder pasar y sobre vivir,
el de esconder el alma en lo más recóndito de una
caverna de conducta hecha de forzadas hipocresías, de
defensivos mimetismos, de dolorosísimas
renunciaciones». Igual que esto lo pasó después nuestro
pueblo aplastado por la tiranía castrista, por eso han
perdido sus tradiciones ya sean religiosas, sociales,
cívicas, educacionales,  y desconocen la verdadera
historia del país, porque el castrismo la arregló a su
conveniencia.

Ese esclavo africano perdió «la patria, la familia y la
conciencia de su pasado histórico», y se fue reajustando
a la nueva vida, a la nueva tierra y sintiendo el amor de
una nueva patria. Pero eso no ocurre por racismo o
discriminación como planteó Don Fernando, eso pasó
porque hubo un dominador con dominados, y el infeliz,
es el que tiene que perder la cultura y todos sus nexos
con los antepasados. Si no, ¿cómo se explica que un
cubano ya libre, lejos de la patria, se mantenga al tanto
de sus tradiciones, más que los que viven en ella?.
¿Cómo se entiende que los mejores poetas, literatos,
pintores, y artistas en general, la mayoría vivan en el
exterior alejados del país que lo vio nacer? Porque los
que permanecen en ella bajo un sistema de represión no
se les permite la iniciativa privada, así que no pueden
crear libremente, se les exige repetir dogmas en que no
creen, se les hostiga constantemente hasta que los más
débiles llegan a corromperse y perder su propia
identidad. Sólo los que se sienten libres porque no han
podido doblegar su pensamiento, pueden disponer de
creatividad (Ej: Dulce María Loynaz, Manuel Vázquez
Portal, etc.).

El exiliado al igual que aquel pobre esclavo ha tenido que
aprender otras lenguas, conocer diferentes religiones,
costumbres, a veces muy contrarias a nuestras ideas,
entrar en un sistema económico y trabajos radicalmente
distintos a los que teníamos en nuestra tierra,
evolucionar de acuerdo a lo que vamos asimilando,
vernos muchas veces considerados ridículos cuando
pronunciamos con dificultad el nuevo idioma,
censurados  por una cultura diferente, y al igual que el
esclavo en los inicios, fuimos  ridiculizados por
considerarse nuestro arte vulgar y nuestra música una
bulla. Algunos exiliados se han desculturizados (se
quedaron sin cultura), otros transculturizados (la
cambiaron), porque por complejos no quisieron saber
nada más de sus orígenes, y se creyeron lo que
pensaban sus anfitriones. Esos son los menos, los que
por infortunio en vez de tratar de conocer sus raíces las
abandonaron y son los que llamamos "cubanitos
arrepentidos", pero la mayoría se afianzó a sus
tradiciones y hasta las exageró, al mismo tiempo
aculturizándose (integrándose a la nueva cultura sin
perder la propia) y amando al país adoptivo igual que el
propio.

La libertad es la que nutre la cultura, por eso nació en el
condado Palm Beach la Asociación de Arte y Cultura
Cubana, fundada el 16 de julio, 2005, por cubanas
exiliadas que la que menos tiempo lleva lejos de la patria
soy yo, y ya suman 25 años. Todas tenemos el mismo
sueño, mantener vivas nuestras raíces, y por supuesto
promover el patrimonio que heredamos. Que razón tenía
Martí, como siempre, pero creo que no solo hay que ser
cultos para ser libres, también hay que tener en cuenta
que la libertad  de ideales es la única que nos permite ser
cultos.

RESPUESTAS:
1. - El danzón; 2. - El Ajiaco Cubano; 3. - Por favor lean
mi investigación al respecto o visiten mi portal
www.mariaargeliavizcaino.com y encontrarán en la
sección Cultura Cubana la misma, que ya ha sido
publicada con anterioridad en la prensa de papel; 4. -
Cecilia Valdés; 5. - Cirilo Villaverde; 6. - Gonzalo Roig;
7. - Culturas: Yoruba, Conga, Arará y Carabalí; 8. - El
Tocororo, respeusta completa en mi portal cibernético;
9. - Agustín Acosta; 10. - Esta es la tierra más hermosa
que ojos humanos vieron; 11. - Wilfredo Lam, que para
más característica siempre ha pintado arrodillado con el
lienzo en el suelo; 12. - Bongó, Claves, Pailas o timbales,
Tumbadoras, Congas, Cencerro, Güiro; 13. -
Información en mi artículo "La Cultura de la política" en
la misma página cibernética pero en la sección
"Estampas de Cuba" 14. - La habanera 15. - Nicolás
Guillén, Félix B. Cagnet, Pepito Sánchez Boudy, Emilio
Ballagas, Alfoso Camín (por si acaso les aclaro que Luis
Carbonell es declamador, no poeta). -
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
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