Hace varios años, creo que desde 1997, me escribió un
lector de California, que quería saber el origen por el cual a
nuestro país le nombran
“La Perla de las Antillas”. Me
sentí bastante frustrada porque no pude complacer a mi
amable lector, pero jamás olvidé su petición ni su nombre.

En mi búsqueda constante aprendí mucho sobre las
diferentes maneras que han llamado a nuestro país. Los
aborígenes la denominaron "Cuba" supuestamente derivado
de "Ciba" que significa montaña. El primero en mencionarla
en el viejo mundo fue
Cristóbal Colón mientras todavía se
encontraba en el archipiélago de las Bahamas en la isla
Guanahaní, que él llamó San Salvador y que se conoce en la
actualidad por Watling. El Almirante escucha hablar de Cuba
pero entiende “Colba” de ahí que escriba en su diario el
domingo 21 de octubre de 1492:
“Yo quería hinchir (llenar)
aquí toda la vasija de los navíos de agua (...) y después
partir para otra isla grande mucho, que creo debe ser
Cipango, según las señas que me dan estos indios que yo
traigo, a la cual ellos llaman Colba.”

Fue Cristóbal Colón el creador de la primera expresión que
mayor publicidad nos daría al constatar en su diario el 27 de
octubre de 1492
“Esta es la tierra más hermosa que ojos
humanos han visto”
. Unos días antes había bautizado la
primera isla encontrada el 12 de octubre, que por salvarles
la vida se la dedicó al Salvador, y las otras, una en honor de
la Virgen Santa María de Concepción, y otras dos que para
halagar a los monarcas les llamó Fernandina e Isabel; por
eso, al llegar a Cuba le da por llamarla
“Juana” en nombre
del príncipe Don Juan hijo de los Reyes Católicos Isabel y
Fernando. Pero cuando el rey se da cuenta que su nombre
se lo dieron a una isla muy pequeña de las Bahamas, ordena
al conquistador Don Diego Velázquez por Real Cédula en el
año 1515, que a Cuba se nombrara Fernandina.

Aparentemente fue
José Martín Félix de Arrate, el primer
historiador de Cuba el que la llamó
“Llave del Nuevo
Mundo Ante Mural de las Indias Occidentales"
, al
dedicarle su libro bajo el mismo título en el siglo XVIII en el
que anotó:
“Es casi toda la orilla y ribera de este puerto tan
hondable que pueden dar fondo cerca de tierra navíos de
primera línea o alto bordo, lo que hace menos costosa su
descarga y facilita usarla y se experimenta uno y otro así
por las Escuadras del Rey como por bajeles sueltos y
mercantiles que andan en las carreras de Indias y demoran
en este puerto, como tránsito casi indispensable de sus
viajes a Europa y a otras partes, logrando además de los
citados beneficios refrescar las aguadas y bastimentos,
curar y convalecer sus tripulaciones y pasajeros con mayor
facilidad y felicidad que en otras partes de estos dominios;
de suerte que si acaso faltase como añade del mismo este
asilo, se haría muy difícil y trabajosa, cuando no imposible,
la navegación”.
Porque la posición geográfica de Cuba se
consideraba envidiable, muy específicamente la bahía de La
Habana, lo que produjo que las flotas españolas la
escogieran como punto de reunión y partida para enviar las
riquezas del Nuevo Mundo a España.

Ha sido tan importante que hasta nuestro escudo es
representado con una llave dentro del mar entre dos
porciones de tierras. Es que Cuba está situada en el centro
del denominado Mediterráneo Americano, a la entrada del
Golfo de México, separando al Mar Caribe, y a muy poca
distancia de las tres América y del Canal de Panamá que une
los océanos Atlántico y Pacífico, siendo además de las
naciones más próximas a Europa, y esto le ha dado
considerables ventajas estratégicas y comerciales, también
por desgracia ha despertado la avaricia de los imperios y
tiranos.

Decía el maestro
Leví Marrero en su Geografía de Cuba
que por su posición larga y estrecha ha sido comparada con
un caimán, un arado, la lengua de un pájaro, o un tiburón de
cabeza de martillo. Hablaba el periodista Héctor Peraza
Linares, de la agencia Habana Press, BPCI en su artículo
"Irse o no Irse: He ahí la cuestión
"que nuestro país a través
de distintas épocas fue bautizado con muchos nombres y le
propinaron merecidos elogios, además de los que les he
nombrado menciona: "La tierra Prometida; Isla Estival del
Edén; Jardín de Occidente y Reina de las Antillas (...) Hoy
sería justificado llamarla La Bella Emigrante. Dos millones
de sus hijos confirman la frase."

Algunos de esos nombres no sabemos ni por qué ni cuando
se lo acreditaron, en sí no han sido tan famosos como el de
"La Perla de las Antillas". Hasta en El Nuevo Tesoro de
la Juventud Tomo XIV se afirma que
"La belleza de sus
paisajes, la fertilidad de su rico suelo y la gran abundancia
de frutos la han hecho acreedora con justicia al título de
Perla de las Antillas."
Y ese será el motivo pero no el
origen de la expresión que finalmente encontré de donde
provino. Se trata de una colección del gran artista
Walter
Goodman
, una extraordinaria serie de pinturas y artículos
de su vida en nuestro país.

El artista londinense nacido el 11 de mayo de 1838, después
de estudiar bajo L. M. Leigh en la Academia Royal, marchó
en 1864 junto a su colega español Joaquín Cuadras, a las
indias Occidentales, residiendo 5 años en Santiago de Cuba.
Además de pintar, escribía para un periódico local de New
York, pero en 1869, cuando los mambises cubanos estaban
luchando valientemente por su independencia en lo que se
conoció por La Guerra de los Diez Años (1868-1878) fue
arrestado y llevado a prisión en el Castillo del Morro
santiaguero, por la sospecha de estar colaborando con los
independentistas cubanos, siendo obligado a salir de la isla.
Después de permanecer un año en Estados Unidos retornó a
su país. Siguió escribiendo y dibujando periódicamente. Una
serie de escenificaciones de su vida en Cuba fueron
publicadas en "All the Year Round" y fue recopilada en un
libro bajo el título de "The Pearl of the Antille or an Artist in
Cuba"
(La Perla de las Antillas o un Artista en Cuba).

Dedico este trabajo en homenaje póstumo al Sr. William
Fountain
, un gran cubano, un memorable martiano,
apreciable colaborador de la página
www.josemarti.org ,
que tanto amó a nuestra patria y quiso que se conociera
siempre su verdadera historia y cultura.

Por lectores como él vale la pena de sacrificar un poco de
sueño y unas horas libres al descanso, para dejar organizada
estas ideas. Gracias a su inquietud hoy serán muchos los
que sabrán el origen de esta frase tan célebre:
"Cuba es la
Perla de las Antillas"
. En paz descanse Sr. Fountain, otro
cubano que fallece en el exilio añorando el regreso a la patria
libre.-

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***Fri, 7 Oct 2005 19:37:04 EDT

Quisiera decirle que el famoso novelista colombiano
Jose Maria Vargas Villa la llamo en su libro “El canto
de las sirenas en los mares de la Historia”: ”LA
ESMERALDA FULGIDA DE LOS MARES DE
OCCIDENTE”.
RRPLACERES
ESTAMPAS DE CUBA POR
María Argelia Vizcaino


Origen de algunas banderas similares
ESTAMPAS DE CUBA POR
María Argelia Vizcaíno


La Perla de las Antillas
Parte I de II

   Desde hace décadas se está discutiendo innecesariamente, sobre quien
copió a quien a la hora de crear su bandera. Nos referimos específicamente al
parecido entre las banderas de Cuba y Puerto Rico y la similitud de la bandera
de Chile con la bandera de Yara, que fue la que enarboló nuestro Padre de la
Patria Carlos Manuel de Céspedes el día que decidieron lanzarse a la lucha
contra el colonialismo español.
   Aparentemente en los foros de discusión cibernética salen a relucir estos
temas, producto del afán de algunos de quitar méritos a los cubanos sobre las
creaciones de tantos ritmos musicales que se han internacionalizado más otros
famosos logros educacionales y deportivos, y la ofuscación de algunos cubanos
cuando ven tanta maldad o ignorancia, que para defender lo nuestro se ponen
a ofender, usando vocablos fuera de tono. No creo que sea un asunto de
pelear ni de injuriar, pero sí de enseñar y aprender la historia.
   La insignia nacional cubana según tomamos la información de la excelente
página
www.elguije.com exactamente de www.guije.
com/cosas/cuba/bandera.htm
que ha copiado el Ensayo del ejemplar “Así es
Cuba” por Alberto Boix Comas
, relata que “Tiene su génesis en 1849 y flameó por
vez primera en la Isla, buscando una patria donde asentarse el día 19 de mayo de
1850, cuando enarbolándola el general Narciso López hizo su desembarco, en misión
noble y redentora en la ciudad de Cárdenas, sita en el centro Norte de las costas
atlánticas.
  “En aquella ocasión el general llevaba en sus manos la enseña que habiendo sido
producto de su inspiración y de su amor a la causa de liberación cubana, en el de
cursar del tiempo tremolaría airosa y soberana a los vientos todos, surcando mares y
remontándose por los espacios presidiendo los viajes de nuestras aeronaves.
   “La Bandera Tricolor de la Re
pública de Cuba surgió de esta manera: El año
1849 había iniciado su vida cuando congregó en una casa de la calle Warren
de Ne
w York a los emigrados cubanos que estaban planeando una expedición a la ya
citada ciudad de las costas norteñas de Cuba, hoy mundialmente famosa por su playa
de Varadero: Cárdenas.        
  “Era aquélla la residencia del poeta de la Perla de las Antillas Miguel Teurbe Tolón y
al propio tiempo lugar donde se daban cita los patriotas cubanos. Rodeando al general
Narciso López estaban además de Teurbe, Cirilo Villaverde, Manuel Hernández y otros
varios, discutiendo planes cuando al llegar al tema de la bandera bajo cuyos pliegues
debían militar, alzó la voz el general y expuso: “La Bandera constará de tres franjas
azules alternando con dos blancas, a todo lo largo siendo todas ellas de igual ancho;
presidirá un triángulo equilátero de color rojo, en cuyo centro y destacándose en color
blanco brillará una estrella solitaria de cinco puntas”. Acto seguido el poeta que a su
numen añadía el arte de saber pintar, trazó un diseño de aquella bandera que al ser
aceptada por los patriotas, sin pensarlo la consagraban para la Patria Cubana que más
tarde la adoptaría como la sagrada enseña de sus libertades y de sus fueros.
   “Ni sus colores ni su forma eran producto de la improvisación; todo en ella tenía
sentido, todo en ella tenía significación. Las tres franjas azules representaban cada
uno de los tres Departamentos en que en aquel entonces estaba dividida la Isla,
conocidos con los nombres de: Oriental, Centro y Occidental. El color blanco de las
franjas alternas era el emblema de la pureza de intenciones que anidaba en el corazón
y en la mente de todos los cubanos que deseaban vivir en una atmósfera azul de paz,
serenidad y libertad. El triángulo equilátero, según expresión del doctor Ramiro
Guerra, eminente historiador de Cuba, es “figura geométrica más fuerte y significativa
que el cuadrado o cuadrilongo” y en él se concentra la entereza, la fuerza y la pujanza
de las decisiones de los libertadores que, aunque apartándose un poco de la heráldica,
para dar más énfasis al simbolismo lo pintaron de rojo, color de alta significación de
esfuerzos y sacrificios. Y como culminación de todo, surge la esplendorosa y
triunfante estrella solitaria, ubicada en el mismo corazón del triángulo destacándose
por su color blanco y por encontrarse sola, viene a destacar una virtud muy cubana: la
libertad y la soberanía.
   “La Constitución de la República la consagra definitivamente cuando en su Artículo
5 dice textualmente: “La Bandera de la República es la de Narciso López que se izó en
la Fortaleza del Morro de La Habana el día 20 de mayo de 1902, al transmitirse los
poderes públicos al Pueblo de Cuba... La República no reconocerá ni consagrará con
carácter nacional otra bandera...”
   La conocida por los cubanos como Bandera de Yara o de la Demajagua, fue
la usada por los independentistas cubanos el día de su alzamiento, 10 de
octubre de 1868. Pero antes los chilenos habían ya creado la suya que fue
legalizada el 18 de octubre de 1817, concebida por el Secretario de Guerra de
Bernardo O’Higgins, José Ignacio Zenteno, y diseñada por el militar español
Antonio Arcos, aunque algunos historiadores sostienen que fue Gregorio de
Andía y Varela quien la dibujó. La bandera de Chile se divide horizontalmente
en dos franjas: azul y blanco la superior, roja la inferior. El azul forma un
cuadrado cuyas dimensiones son un tercio del largo de la franja roja, o la
mitad de la franja blanca, y en el centro lleva una estrella de cinco puntas cuyo
diámetro es igual a la mitad del cuadro azul. Es tan linda que en el año 1907
ganó un concurso internacional sobre “la bandera patria más hermosa” en
Blankenberghe, Bélgica.
   Algunos conocedores se darán cuenta que
la bandera del estado de Texas
en Estados Unidos es muy parecida a la chilena, pero mucho más lo es la de
Yara,
que solo invierte los colores azul por el rojo, con la misma dimensión de
los cuadrantes. La texana fue diseñada y adoptada como bandera estatal en
1839, posterior a la de Chile y antes a la de Yara. Lo que muchos no saben es
que esta bandera que acompañó a los insurgentes cubanos en el comienzo de
la gran guerra llamada de los Diez Años, fue inspirada en los chilenos, por su
solidaridad en la lucha de sus hermanos americanos contra los españoles, que
siendo libres, bajo la presidencia de José Joaquín Pérez Mascayano (1861-
1871) y a un gran costo, en el año 1865, le declararon la guerra a las flotas de
España, lo que se conoce como Guerra del Pacífico. En gratitud por el apoyo de
Chile y por el respaldo del infatigable escritor Benjamín Vicuña Mackenna
(1831-1886), que desde su periódico La Voz de América en Nueva York
escribía a favor de la Sociedad Republicana de Cuba y la de Puerto Rico, es
que Céspedes decide que su bandera sea de esta forma.
    Fue confeccionada a la carrera por la joven Candelaria Acosta (Cambula),
hija del mayoral de la finca Demajagua, que posteriormente se casó con
Céspedes, y la estrella fue dibujada por Emilio Tamayo, la noche del 9 de
octubre de 1868.      
   Cuenta la leyenda que usaron para el blanco parte de las sábanas del
mismo Céspedes, y para el rojo una de las cortinas de la casa, y que faltando
el color azul, el mismo Céspedes se apresuró a rasgar el manto que cubría el
cuadro de su difunta primera esposa, que recién había fallecido en enero de
ese año.
   Fue esta bandera de Yara, la que ocasionó la primera discusión  por los
símbolos nacionales, en los seis meses que le siguieron a la sublevación
armada. Las tropas del Departamento Oriental la enarbolaron, mientras que la
bandera de Narciso López se utilizaba en las batallas de Camagüey y Las
Villas.      
   Al efectuarse la Asamblea Constituyente de Guáimaro, en abril de 1869, el
principal tema de debate fue esa bandera de Céspedes. Los jefes del centro
de la isla y de Camagüey como Ignacio Agramonte, Antonio Zambrana y
principalmente Salvador Cisneros Betancourt, -que decían eran anexionistas no
así los orientales- preferían la bandera de López contra la de Céspedes, que
estando en minoría, perdió el debate. En realidad prevaleció en primer lugar,
porque la de López fue la primera y en parte por las diferencias personales
entre Céspedes y Aguilera, que contagiaron después a Agramonte, para lograr
la destitución de Céspedes como Presidente de la República en Armas, lo que
sí nadie ha podido quitarle fue su categoría tan merecida de Padre de la Patria.
   Puerto Rico como Cuba ha tenido varias banderas. La bandera del Grito de
Lares, de 1868, es muy parecida a la de República Dominicana por ser el
primer país hispanoamericano de las Antillas Mayores en independizarse de
España y cuna de la familia paterna del Dr. Ramón Emeterio Betance, prócer
libertador puertorriqueño. La bandera que los representa en la actualidad es
igual a la cubana, lo que tiene los colores rojo y azul invertidos, igual que
hicieron los cubanos con su bandera de Yara inspirada en la de Chile.
   La historia de la bandera de Puerto Rico se la relatamos en la próxima
parte.
  
 Continúa.-

Origen de algunas banderas parecidas
Parte II de II
www.mariaargeliavizcaino.com

   Los puertorriqueños como los cubanos fueron de los primeros en ser
colonizados y de los últimos en ser liberados. La metrópoli española defendía
sus pequeñas posesiones en el Caribe con ferocidad, no por esto sus hijos
dejaron de luchar por su independencia. Esto unió mucho a los cubanos con
ellos, ambos compartían sus esfuerzos emancipadores, especialmente en su
exilio en New York, donde emigró el joven Antonio Vélez Alvarado del Municipio
de Manatí, quien tanto había denunciado con sus escritos la explotación de los
colonialistas.
   Cuando José Martí, quien presidía el Comité Revolucionario Cubano, arriba
a dicha ciudad el 3 de enero de 1880, utiliza su imprenta para editar el
periódico Patria y donde el poeta hizo la composición de su famoso libro de
poemas Versos Sencillos. Es que Velez Alvarado, junto a sus viejos amigos
como Sotero Figueroa y Francisco Gonzalo Marín, funda el Club Borinquen el 20
de febrero de 1892, para organizar la lucha por la independencia de Puerto
Rico inspirado en Martí, Apóstol de la Independencia de Cuba. Pero antes,
según cuenta el propio Antonio Vélez Alvarado fue que concibió el diseño de la
bandera de Puerto Rico el día 11 de junio de 1891, cuando esa noche
observaba fijamente la bandera cubana y al mover la vista experimentó lo que
él llamó un fenómeno daltónico donde los colores rojo y azul de la bandera
cubana se invirtieron, tomando lo mismo como una revelación.  
   Existen otras versiones sobre el autor de la bandera. Juan M. De Terreforte,
uno de los sobrevivientes del Grito de Lares, atribuye el origen de la bandera a
Francisco González (Pachín) Marín, quien le escribió desde Jamaica sugiriendo
la idea de invertir los colores de la bandera cubana. Roberto H. Todd asegura
que fue Manuel Besosa, miembro de la directiva de la Sección Puerto Rico,
quien decida la bandera de Puerto Rico. Hasta en la confección no se ponen de
acuerdo, según Todd fue bordada por María Manuela “Mima” Besosa, y para
Velez Alvarado por Micaela Dalmau.
   El 22 de diciembre de 1895 un grupo de 59 puertorriqueños se reunieron en
el “Chimney Corner Hall” de la ciudad de Nueva York y organizaron la Sección
de Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, fundado por Martí, quien en
esa fecha ya había fallecido. En esa asamblea se escogió la bandera que sería
el símbolo de la lucha por la independencia de la Isla de manos de España.
Según consta en las actas, la bandera “es de la misma forma de la cubana,
con la diferencia de haber invertido los colores.”
   Al adoptarse la bandera puertorriqueña como es en la actualidad, fue
utilizada por primera vez en la Intentona de Yauco el 24 de marzo de 1897. En
los años 1916, 1922, 1927 y 1932 las cámaras legislativas trataron de
oficializar la misma sin éxito. El Partido Nacionalista la acogió como su
emblema en las elecciones de 1932. Blanca Canales proclamó la República de
Puerto Rico en Jayuya en 1950 utilizando esta bandera, y penosamente Lolita
Lebrón la desplegó durante el terrible ataque terrorista al Congreso en 1954.
   En nuestro continente americano vemos que las banderas de Ecuador y
Colombia también son muy parecidas en sus franjas y colores. En la franja de
arriba usan el color amarillo, la del medio azul y la de abajo de color rojo. Pero
no son iguales porque en la de Ecuador usan un escudo en la franja del medio,
y en la de Colombia no ponen nada. También la de Venezuela, tiene los
mismos colores aunque diferente tamaño de franjas y ponen unas estrellas al
centro. Eso se debe a que los tres países fueron en sus inicios entre 1822 a
1830, uno solo, llamado la Gran Colombia, como lo soñó Bolívar “El Libertador”.
   También las banderas de México e Italia son muy similares. La italiana
tiene su origen en un estandarte con esos mismos colores verde, blanca y rojo,
entregado por Napoleón en noviembre de 1796 a un cuerpo de voluntarios de
la Legión Lombarda que se incorporaron al ejército francés. Para los aztecas
representan las "Tres Garantías", Independencia, Religión y Unidad, que en el
plan de Iguala de febrero de 1821 acordaron apoyar Vicente Guerrero y Agustín
de Iturbide. Aparentemente no tiene mucho que ver con la dominación
francesa desde que estalló la guerra en 1861 por parte de Francia, España y
Gran Bretaña, ya que ondeó años antes.
   En el Medio Oriente hay otras banderas también muy parecidas como las de
Egipto, Siria, Sudán y Yemén. Sus colores son los mismos: rojo, blanco y
negro, basándose en la liberación arábica, pero la bandera de Egipto tiene en
el centro un águila dorada, la de Siria tiene dos estrellas sin escritos, la de
Sudán le sale un medio rombo verde del lado izquierdo, y la de Yemén no
tiene estrellas.
   Los que sí tienen una bandera bastante iguales son los centroamericanos.
Se dice que la bandera de Argentina es la que da origen a las
centroamericanas. Las banderas de Nicaragua, Argentina, Honduras y El
Salvador son de tres franjas horizontales dos azules a los extremos y una
blanca al centro aunque en la actualidad los colores de azules de la bandera
de El Salvador y de la Argentina son más claros. Costa Rica desde 1824 (año
en el que se adhirió a las Provincias Unidas de centro América), hasta 1848
usó la bandera de las Provincias Unidas de Centro América y después de su
separación continuó usando banderas similares hasta definirse en su sexta y
actual bandera la que cambió esta estructura.
   Si mostramos las banderas de las colonias inglesas casi todas tienen un
detalle de la bandera del Reino Unido, pero las que más se parecen son las de
Australia y Nueva Zelanda.
   Las que sí son casi idénticas son las Rumania, Chad, Moldavia y Andorra
con tres franjas verticales de color azul, la más cercana al asta, amarillo al
centro, y rojo al extremo.
   Espero que quede claro, que no son las únicas banderas parecidas las de
Cuba y Puerto Rico, que no importa que unos hayan copiado a otros a la hora
de decidir su insignia nacional. Ya vimos como los cubanos en admiración con
los chilenos que apoyaban nuestra libertad, crearon la bandera de Yara
invirtiendo solamente los colores, pues lo mismo han hecho los
puertorriqueños con su bandera, primero en la de Lares por la admiración a los
dominicanos y en su insignia patria, por el apoyo de los cubanos para lograr su
independencia.
   No hay razón para discutir sobre un tema como éste, o como el origen de lo
que llaman Salsa, sólo los ignorantes se ofuscan en pleitos innecesarios por
no conocer su historia y su cultura. Es preciso, seguir ilustrando a todas las
personas que podamos, con conocimientos verídicos, pero sin necesidad en
caer en gritos y mucho menos palabras vulgares u ofensivas. Ofreciendo con
sinceridad y sin malas intenciones lo que bien conocemos, al que de veras
quiera aprender.
   Por suerte la historia no se puede esconder toda la vida, siempre sale al
frente resplandeciente, y muy especialmente en estos momentos que tenemos
la oportunidad de disfrutar del mundo cibernético, que no hay que esperar por
los censuradores de la noticia y manipuladores. Sólo países estrictamente
controlados, con un gobierno totalitario carecen de esta maravilla, pero
inexplicablemente de alguna manera se filtran las informaciones y llegan a los
sedientos de alfabetizarse. Lo triste es ver como los que tienen todo a su
alcance se limiten, autocensurándose para no ver lo que no les conviene, y
otros que aprovechándose de la libertad cibernética manifiestan erróneamente
sus versiones, por intereses mezquinos. Es aquí como la inteligencia de cada
uno se pondrá a prueba, para escoger lo que es digno y necesario, y tratar de
no caer dentro de las falacias. Por eso recomiendo que abran bien los ojos al
leer todas las versiones que encuentren, y sobre todo teman a los que tienden
arrimarse al lado izquierdo, porque está comprobado que la mayoría son muy
farsantes, mañosos y envidiosos.
   En resumen, para nosotros los cubanos debía ser un orgullo que los
puertorriqueños hayan escogido nuestra bandera para basar la de ellos, lo
mismo que hizo Céspedes con su bandera de Yara por admiración al pueblo
de Chile.

   Para opiniones y comentarios sobre este trabajo pueden escribir a
mariaargelia@hotmail.com. Más trabajos de la autora pueden ser leídos visitando
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