Marambio y el tirano Fidel Castro.
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
Copyright © 2011 María Argelia Vizcaíno
ESTAMPAS DE CUBA POR MARIA ARGELIA VIZCAINO

Los chilenos refugiados en Cuba
Parte I de II – El proceso de adaptación o
integración

La mayoría de los cubanos y los chilenos no conocen la vida que
llevaron los nativos de Chile que fueron a refugiarse a Cuba castrista,
después del golpe militar al gobierno constitucional en 1973. Esto ha
sido una de las pocas excepciones que existen de asilos en masas
hacia un país comunista abandonando uno capitalista, porque casi
siempre ha sido al revés.

Aunque han pasado años y era adolescente, aún recuerdo los
homenajes que se le rendían en los CDR (comité de vigilancia) de
cada barrio a aquellos refugiados políticos. Lo mismo ponían a diario
en TV, radio y la prensa escrita, la historia del ataque de los militares a
La Moneda (Palacio Presidencial) y la persecución de los golpistas
contra los allendistas (del gobierno constitucional de Salvador
Allende), de cómo llenaron  las instalaciones deportivas de Chile con
prisioneros, y la cantidad de muertos que decían aparecían flotando
en el río Mapocho. De esta forma muchos cubanos les cogieron
lástima a las víctimas chilenas y les abrieron sus corazones
compartiendo sus casas y estrecheces, aunque entre la elite
gubernamental se despreciaban alegando que no pelearon hasta el
final, incluyendo al tirano máximo de Cuba Fidel Castro, que criticaba
abiertamente al fallecido presidente Allende y a su partido.

Al principio, como es en la luna de miel, todo les fue fabuloso a los
chilenos que fueron a Cuba, mientras estaban hospedados en los
mejores hoteles del Vedado, pero cuando tuvieron que integrarse al
sistema de vida del sufrido pueblo cubano, muchos «refugiados»
fueron buscando otros países para residir sin tanta opresión y
penurias, especialmente salieron para México y Canadá, naciones
capitalistas donde se es comunista con mayor facilidad; y eso que a
los refugiados chilenos se les otorgaron privilegios en toda Cuba que
jamás tuvieron la población bajo el sistema totalitario de los Castro.

Con la gran crisis que ha creado el castrismo, sobre todo en la
vivienda, se obligó a los trabajadores de las “microbrigadas de la
construcción” (personas que necesitaban un lugar donde vivir que se
fueron a trabajar a la construcción ‘voluntario como el chino’ para tener
opción de conseguir una vivienda) que cada vez que terminaran cierta
cantidad de apartamentos (5 ó 3 dependiendo del momento), uno de
los mismos tenía que ser donado a una familia chilena. Esto
incomodó bastante a aquel cubano que por años estaba esperando
su turno, que tenía que trabajar horas exageradas voluntarias en la
construcción para poder ganarse el derecho a esa morada, porque
además de postergar su oportunidad para el «hermano refugiado»
ése nunca supo lo que fue ni siquiera amarrar cabillas --el trabajo
más suave-- mucho menos palear concreto bajo el sol caribeño, mal
alimentado, y tomando agua de la llave o conservada en tanques sin
higiene (con gusarapos) y a temperatura ambiente (bien caliente) para
calmar la sed.

Posteriormente, cuando le era entregado el apartamento que el
pueblo cubano le «cedía su derecho» al refugiado chileno,  se
recibían quejas casi constantes de que casi nunca lo cuidaba como
los nativos porque evidentemente no le costó el mismo esfuerzo
adquirirlo; así observamos que en las “Asambleas de Rendición de
Cuentas del Poder Popular”, (una especie de circo donde un dirigente
del gobierno pretendía escuchar a la población y mandar a resolver
sus problemas, algo que jamás se resolvía) se llevaban las quejas de
que «el hijo del chileno tal, jugando con la pelota subía las escaleras y
desprendía el mosaico del piso» o al revés, «el chileno más cual, se
quejaba que se le cayó de la pared el lavamanos y no venía nadie a
componerlo». Como si en Cuba socialista se le diera mantenimiento
a las cosas; allá cada cual tiene que cuidar mucho lo poco que tiene,
pero eso no lo sabía quien acababa de llegar de un país capitalista
donde todo es tan diferente. Para colmo, los chilenos no entendían
que esos apartamentos eran «pre-fabricados» por personas que
nada sabían de construcción, de ahí tantas imperfecciones y que
cualquier cosa nueva se pudiera desarmar en pedazos, porque
además la materia prima era de la peor calidad, porque por el
sistema de la llamada “justa compensación” que es el que obliga a la
población a robar todo lo que pueda al gobierno, por ejemplo, las
mezclas para pegar un lavamanos se hacía con poco cemento y
arena, ya que el otro poco se robaba para beneficio personal o para
venderlo en el mercado negro y así poder “compensar justamente” lo
que el gobierno le robaba al pueblo.

El otro problemita para los refugiados fue estar registrados en la
libreta de racionamiento impuesta para los cubanos, aunque a ellos
al principio se le dio una tarjeta, para que pudieran adquirir alimentos
extras que no se le daba a nuestra población, y que solo se ofertaban
en unos llamados Minimax, donde mismo compraban los técnicos
rusos y todos los del bloque socialista que allí laboraban. De todas
formas esas restricciones impuestas para todo lo básico, fue algo
muy distinto a lo que ellos tenían en Chile bajo un sistema
democrático.

Por supuesto, eso no lo sufrieron las viejas generaciones de los
comunistas chilenos que fueron a parar a Moscú, como Volodia
Teitelboim, que lideraba el Partido Comunista en lo que Luis Alberto
Corvalán Lepe permanecía detenido en la isla Dawson, igualmente
los dirigentes intermedios como Máximo Guerrero, Américo Zorrilla y
Carlos Toro. Quizás el más privilegiado fue Orlando Millas, que era el
tercer hombre del P.C., y cuando llegaba el crudo invierno ruso viajaba
hacia Alemania comunista invitado especial de su presidente Erich
Honecker. Porque la U.R.S.S. por ser comunista, era también terrible
comparada con su república chilena.

A los otros miembros simples del Partido Comunista Chileno (PC) les
«dieron el privilegio» de enrolarlos en Cuba en las escuelas militares
como el Instituto Técnico Militar, la Escuela Naval Granma, la Antonio
Maceo, la José Maceo, La Cabaña, y en 1975 hasta sacaron  a los
militantes comunistas chilenos que estudiaban medicina en el
Campo de Girón de la Universidad de La Habana, para trasladarlos a
disposición de la dirigencia cubana a la Escuela Militar Camilo
Cienfuegos, donde formarían los futuros oficiales chilenos entrando a
un curso de un año destinado a «perfeccionar oficiales jóvenes para
mandos superiores». Para colmo esto había que agradecerlo con
pleitesía porque era la primera vez que Castro dejaba a estudiantes
extranjeros entrar en sus academias militares, anteriormente eran
asignados solamente a los centros de formación de guerrilleros del
Ministerio del Interior cubano (MININT).

Son a estos centros donde ubicaron al resto que no era miembro del
P.C., a excepción de 10 miembros del Partido Socialista, muy bien
recomendados. Eran lugares específicos como Punto Cero; o un valle
completamente cerrado en Guanabo; en la Cordillera de los Órganos;
y el centro de adiestramiento #8, de Pinar de Río, donde se les
instruía de táctica guerrillera urbana, defensa personal, tiro de
infantería, y se especializaban en sabotajes, atentados y secuestros,
aprendiendo a fabricar explosivos de todo tipo. De ahí salieron
posteriormente a participar a las guerrillas de El Salvador, Guatemala,
Nicaragua, África, etc., pereciendo muchos en tierras lejanas sin
saber donde están enterrados todavía.
Continuará.-


Parte II de II - Los militantes del Partido Comunista
o el Socialista de Chile y su vinculación con el
terrorismo internacional


Los que deseen ampliar sus conocimientos sobre la injerencia del
comunismo internacional en la República de Chile les recomiendo el
libro «Nuestros años verde olivo», un testimonio de Roberto Ampuero,
el reconocido escritor y periodista chileno miembro del Partido
Comunista de su país, que a raíz del golpe de estado que propinó el
general Pinochet junto a los militares, se exilió en Cuba y se casó con
la hija de uno de los hombres de mayor confianza de Castro.

Ampuero es el mismo que ha dicho «Los países tienen derecho a
conocer toda su historia». (www.tercera.
cl/especiales/2001/verdeolivo/capítulo01/columna.htm) pero por algo
los comunistas-socialistas-fidelistas-terroristas la esconden y la
manipulan para sus propios intereses.

Por suerte en 1996, Ampuero decidió volcar al papel toda esa etapa
oculta de la historia de Chile y la vinculación del gobierno de Castro
que «ni los historiadores, ni los políticos, ni los periodistas habían
dirigido una mirada escrutadora», pero que gracias a la publicación
de este libro en 1999, se ha desencadenado una investigación,
empezando por el periódico La Tercera.

De esta forma hemos conocido cómo la mayoría de los militantes de
los partidos de izquierda chilenos, --además de entrenarse en las
escuelas militares y terroristas de Cuba-- fueron a parar a las
escuelas de la Alemania Oriental (RDA) que formaban ejércitos
paramilitares, como la Gesellschaft Für Sport und Technich (GST) que
tenía en el noreste de Berlín una fachada de sociedad para el deporte
y la técnica. Ahí participaron muchos chilenos de los que ya habían
sido graduados de escuelas militares y terroristas de Cuba, como los
miembros de P.C.; P.S.; FPMR (Frente Patriótico Manuel Rodríguez);
CCHAF (Comité Chileno Antifascista) que precedió por un tiempo el ex
Ministro de Justicia de Salvador Allende; y el Mapo Obrero Campesino,
del que estuvo a cargo por cinco años Jorge Gillies. Al respecto el
propio mapucista Gillies ha declarado que las familias no sabían ni
donde estaban sus hijos.

Muchos chilenos justos y de buen corazón fueron engañados por los
izquierdistas que a sabiendas los querían conducir a un régimen de
represión y sometimiento como el que Castro impuso en nuestra
tierra, pero otros se dejaron engañar y se entrenaron conscientemente
en las escuelas terroristas subvencionadas por el comunismo
internacional, llevando posteriormente lo aprendido a su propio país,
sin importarles que cayeran inocentes. Igualmente en esos centros de
Cuba se han entrenado terroristas vascos de la ETA; irlandeses de
IRA; peruanos de Sendero Luminoso; argentinos del Ejército
Revolucionario del Pueblo; los Tupamaros de Uruguay; miembros del
Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador; los del
M-19 de Colombia; de las Brigadas Rojas de Italia; los integrantes de
las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) de Puerto Rico,
los tan conocidos Macheteros del Ejército Popular Boricua (EPL) que
operaban lo mismo en la Isla del Encanto que en Estados Unidos. Y
dentro del territorio norteamericano recibían también auxilio de todo
tipo desde la Perla de Las Antillas, el Ejército Negro de Liberación,
Las Panteras Negras, los Weatherman y la Brigada Venceremos que
además era la encargada de promover disturbios y desinformar para
obtener apoyo para la tiranía de Castro y sus aliados. Incluso el
renombrado terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez, alias El
Chacal, con solo 17 años, en 1966, fue a Cuba a recibir su
entrenamiento previo antes de partir para la URSS y le encomendaran
su misión asesina.

Se sabe por documentos que la CIA ha desclasificado que «al menos
27 grupos subversivos de América Latina mantienen nexos con la
isla» de Cuba comprobado hasta 1987, que estaban bajo el mando
del Manuel “Barbarroja” Piñeiro en el conocido Departamento América.
Pero la prensa mundial predominantemente izquierdista no ha
resaltado la noticia y muchos lo desconocen, aunque el propio tirano
de Cuba en 1998 en el Seminario Económico efectuado en La
Habana lo ratificó. En casi todos esos países incluyendo Nicaragua y
en África, han participado luchando en sus frentes los chilenos
entrenados en Cuba.

Fue en nuestro país que se gestó la creación del FPMR en 1974, y sus
altos dirigentes chilenos se formaron en la Universidad de La
Habana, y desde luego también el MIR (Movimiento de Izquierda
Revolucionaria) en la década de 1960. Fueron estos chilenos con
ayuda de Castro los que trataron de levantar un foco guerrillero en
1980 al sur de Chile y que los desarticularon las Fuerzas Armadas
chilenas, igualmente un atentado contra el general Pinochet y el
secuestro del hijo del dueño del periódico El Mercurio por un millón de
dólares.

Es importante que todos conozcan el papel del gobierno de Castro en
la política chilena, para como dice Ampuero en su libro «esclarecer la
violación a los derechos humanos durante el régimen militar» que ha
«eclipsado» no solo a la izquierda chilena, también a los amantes del
respeto a los derechos humanos del mundo, por estar envueltos en
«un manto de silencio» que no les muestra los actos condenables de
los comunistas y los «entretelones del golpe contra Allende».

Por eso el escritor chileno Roberto Ampuero ha escrito con mucha
razón: «El silencio sobre esa etapa de nuestra historia se debe a que
algunos intentan esconder su responsabilidad». (www.tercera.
cl/especiales/2001/verdeolivo/capítulo01/columna.htm) Y esa
sentencia tan sabia le pega muy bien a todos esos simpatizantes del
castrismo-fidelismo-comunismo-socialismo-stalinismo- leninismo,
odiadores del imperio yanqui, etc., que conlleva a destruir al mundo
libre, tan peligrosos como las narcoguerrillas con la que ellos trabajan
hombro a hombro, y los fanáticos extremistas del Corán.


A estas alturas, (finales de la década de 1990) muy pocos chilenos
que fueron a residir a Cuba han quedado allí viviendo a la par de la
población cubana, (casi ninguno). Los que no han perecido en
guerras absurdas y actos terrorista en Chile u otros países, siguen
atrapados viviendo de sus aventuras genocidas por el mundo, o
retirados en su propia nación o el extranjero pero disfrutando de la
democracia, expiando sus culpas, escondiendo sus faltas, o
mintiendo sobre aquel proceso allendista nada democrático que
quería convertir a su patria en otra Cuba infernal con un pueblo
temeroso y prisionero del Estado Totalitario.-
Artículo relacionado

20 años, no, quizá merezca 20000
Para el señor Max Marambio o a quien le sirva el sayo
Por Armando Couso Vázquez

La "justicia cubana" por llamarla de algún modo, ha condenado a 20 años de
cárcel al señor, compañero, ex-compañero, o como sea Max Marambio, el
que por años usufructuó de privilegios inagotables generosamente concedidos
por el autoproclamado máximo líder de la isla (perdonen si no pongo el
nombre es intencional, le molesta).   Beneficios inalcanzables para cualquier
cubano, en su defensa argumenta que es víctima de “persecución” por
incompatibilidad de caracteres (política) con el gobernante de turno (no
entiendo mucho, ¿todos no jugaban en el mismo equipo?).  El por qué fue
escogido para disfrutar de estos privilegios solo usted lo sabe además no me
interesa.

Corría  el año 1973 y posterior  al  golpe de estado en Chile en el barrio en
que vivía  Alamar fueron recibidos y acogidos un gran número de chilenos.
Yo contaba con apenas  8 años de edad pero recuerdo bien que de cada
edificio de 30 departamentos se reservaba uno y se le amueblaba para
hospedar una familia chilena, yo me crié entre ellos, o más bien ellos entre
nosotros, la mayoría humildes, sencillos y honestos los cuales pasaban su
exilio en Cuba y muchos de los cuales creían,  y con todo respeto pueden
seguir creyendo en ese experimento mal llamado socialismo, chilenos los
cuales comían la misma porquería que generosamente nos suministraba la
libreta de "desabastecimiento" y se movilizaban en las mismas tóxicas y
lúgubres "guaguas" entiéndase transporte urbano. Agradables recuerdos me
traen esas compañías intercambios culturales, económicos  y porqué no
decirlo también sexuales.  A  usted señor Marambio nunca lo vi por allá desde
un principio fue mejor acogido y ubicado y para colmo se le dio el privilegio
de emprender una empresa de corte capitalista cuando ningún cubano podía
tan siquiera pensar en vender por su cuenta un limón bajo riesgo de ir a
prisión  tampoco vertió su sangre en Nicaragua ni clandestino en Chile como
muchos de los chilenos de mi barrio que a pesar de no pensar como yo
fueron buenos amigos y admirables luchadores por sus ideales para ellos el
máximo honor.

En cuanto a mis compañeros chilenos solo algo llamaba mi atención el porqué
casi todos terminaban estudiando medicina, odontología o alguna ingeniería
aunque tuviesen inclinación manifiesta por las artes o la pedagogía.  Téngase
en cuenta también que estas carreras de elite difíciles de alcanzar por un
cubano corriente a ellos les eran asignadas con solo pedirlas, tuviesen los
meritos o no (sepan ustedes que en Cuba la universidad es solo para los
revolucionarios) solo ahora y viviendo en Chile me doy cuenta que estaban
preparándose  para enfrentarse y  sobrevivir en este medio llamado capitalismo

Compañero Max,  que interesante, quizá fui su esclavo sin saberlo.
Recientemente se ha erradicado dentro del sistema educacional cubano una
mala praxis. Resulta que como consecuencia del “ideario guevarista” sobre la
formación del hombre nuevo, era política institucional el vincular el estudio
con el trabajo (por supuesto no remunerado ya que el dinero, según Marx  
(no confundir con Max) es la causa fundamental de todos los males de la
sociedad) por lo que toda la educación media es decir, desde los 12 a los 18
años todo joven debía obligatoriamente suspender sus clases por 45 días al
año y contribuir en labores agrícolas (vinculación clase obrera-campesinado
esto es leninista o trotskista o maoísta a estas alturas no sé ni me interesa) a
veces a cientos de kilómetros de muestras casas y sin diferenciación etérea
éramos hospedados en sucias y siniestras barracas (mosquitos, alacranes y
ratas eran nuestra segura compañía) levantarnos a las 6 de la mañana y partir
a trabajar 10 ó 12 horas en donde la revolución nos necesitara.   Otra
estrategia era trasladar la escuela en campo y era todo el año alternando media
jornada de estudio con una de trabajo y solo pases los fines de semana para
estar con tu familia, recuerden que estamos hablando de niños y niñas, yo fui
privilegiado ya que era capitalino por lo que me tocaban solo los 45 días, los
chicos provincianos y muchos también de la capital no tenían opción, 6 años
de reclusión obligatoria.
No pueden ustedes imaginar lo que se aprende en este sistema educativo tan
ingenuamente alabado y sobredimensionado.

Tiempo después también fui preso de conciencia por oponerme al régimen, es
decir por pensar y opinar diferente y a pesar de ser huésped por años de las
más siniestras mazmorras castristas créanme que nunca la pase tan mal ni vi
tanta atrocidad, hambre y abuso como en estos días de escuela al campo.   
No existía el látigo pero si no cumplías la meta establecida por algún burócrata
del partido te caía la amenaza de una buena golpiza en la noche recibida por
los jefecitos de turno entiéndase los más grandes y fuertes de los estudiantes
los de peores notas y repitientes 18, 20 años y los que paradójicamente nunca
trabajaban o más bien su trabajo consistía en mantener el control y la
disciplina usando la violencia y la coacción sobre niños que no superaban los
14.  Es decir por el día la hoz y en la noche el martillo (cualquier similitud
simbólica es pura coincidencia) curiosamente los profesores se hacían de la
vista gorda o más bien dirigían la vista hacia las menos gordas (las más ricas
de mis compañeras a las cuales nunca pude acceder por lo mismo) ya que
según ellos también el aprender a defenderte y superar el miedo es parte de la
formación de todo revolucionario, y por supuesto, debíamos estar preparados
para la inevitable invasión gringa.  

Otra amenaza consistía en la famosa mancha en el expediente (tu expediente
escolar) lo que te imposibilitaba en un futuro obtener una carrera universitaria
o un buen puesto laboral.

Pobre del débil o los ambiguos estos eran humillados y avasallados
constantemente es decir desde los 12 ó 13 años de edad en Cuba se te obliga
a definir y a demostrar tu inclinación sexual esto en el caso de los varoncitos,
en el lamentable caso de las niñitas muchas de ellas curiosamente las más
hermosas eran obligadas a donar sus ropas o cuotas alimenticias (que con
mucho sacrificio llevaban nuestros padres los domingos de visitas) o a tener
relaciones  no consentidas con cualquier amigo de las grandotas (incluyendo
profesores) que dominaban y controlaban la "disciplina"
Y acá se habla de bullig cuando un par de chicos pelean en un colegio.

Claro, yo al igual que muchos después de las primeras dos o tres
humillaciones el instinto de conservación  predominaba y agarraba un palo,
machete, piedra o cualquier elemento extensivo de los brazos y pobre del que
se me pusiera por delante. Mucha sangre, mutilaciones, violaciones y algún
que otro muerto en accidente laboral o ahogado en un río me tocó vivir.
Recuerden que estamos hablando de niños y niñas.

¿Y los padres? se preguntaran ustedes. Resulta que en Cuba el estado tiene
más derecho sobre uno que los propios padres, claro este control es
subliminal.   Muchos padres consideraban esto como la mejor educación que
podrían recibir sus hijos, “espartanos” siempre listos para enfrentar al
enemigo.  Otros consideraban que el sacar a tu hijo del sistema implicaba la
imposibilidad de un buen futuro profesional para él,  o quizá tu separación
laboral,  recuerdan también que en Cuba el estado es el único empleador que
existe, y existía un último grupo de padres al que le importaba un  carajo las
consecuencias y recogían a sus pollitos de vuelta al hogar.  Recuerdo cuando
muy niño un día ver a mi madre llorar, a los vecinos se los llevaban presos,
eran Testigos de Jehová, y no permitían que sus hijos usaran atributos
escolares o idolatrar la bandera u otro símbolo patrio.  Un buen tiempo en
“cana” (prisión) y la custodia a los abuelos, y todavía ilusos por ahí se
preguntan por qué la gente se va de Cuba, razones sobran.

Debo resaltar que muchos de mis compañeros incluyendo chilenos
consideraban que estos sacrificios eran necesarios para la total y definitiva
formación de un buen revolucionario.   Por suerte, yo no opinaba igual,
recuerdo que eran precisamente los chilenos los que a pesar de sus ideas eran
capaces de escuchar mis críticas y respetar mi opinión.   Con los cubanos
existía la constante amenaza de la delación.

Por cierto, en cuanto a mi expediente escolar, un día tocan a la casa  un
amigo (chileno) y me da un sobre  dentro de él, el famoso expediente el cual
con la cantidad de anotaciones negativas que tenía no creo que pudiera haber
estudiado ni para panadero.  Mi amigo con un par de socios visitaron de
noche la escuela rompieron candados (técnica aprendida también en las
escuelas al campo) y en vez de robar comida o computadores se hicieron con
algunos cientos de expedientes a los que dieron buena utilidad en los baños
donde escasea el papel sanitario, vendieron algunos, pero a mí me tocó regalo.

Todo esto y mucho más pasaba mientras usted, compañero Max Marambio
disfrutaba de los mejores hoteles, las mejores comidas y no me cabe duda que
de las mejores ninfas de la isla de la “libertad”.   Sabiamente (porque sabía que
en cualquier momento la gallinita de los huevos de oro podría escabullirse)  
sacaba sus considerables ganancias (entiéndase plata de todos los cubanos) y
las invertía fuera de la isla.

Lo que no se sabe en Chile señor Marambio (aunque usted sí lo sabe) es que
una de las principales ramas agrícola que eran atendidas por estos niños era el
cítrico, su negocio, que casualidad, es decir su considerable fortuna se debe
en gran medida yo diría que totalmente, al dolor, hambre y sufrimiento de
cientos de miles de niños y niñas que sacrificaron años de su vida, hímenes,
dedos y otros miembros recogiendo limones y naranjas a pleno sol en el
Caribe, separados de sus seres queridos para que usted se hiciera rico. Por fin
tenemos  algo que no es etéreo, como el bloqueo, para apuntar los dardos, lo
tenemos a usted.

Usted es, visiblemente el mayor beneficiado de este sistema esclavista, (nunca
sufrió del “bloqueo imperialista” [que es en realidad un autobloqueo castrista]
entiéndase: hambre, miseria y necesidades que por más de 50 años
padecemos los cubanos) además del estado cubano, pero bueno, este tiene
que “mantener” de alguna forma las conquistas de la “revolución” (o
involución) sobre todo la mediocre educación y el deprimente sistema de
salud,  aunque algunos siguen pensando ingenuamente que son gratuidades.  

Podría haber invertido sus energías revolucionarias y habilidades comerciales
en la industria azucarera la cual este año alcanzó el mismo nivel productivo de
1830.

Pero no, le avisaron con tiempo, de seguro algunos buenos dólares le costó la
información de que ya estaban detrás de usted, o quizá después de estar tanto
tiempo viviendo entre arañas aprendió a no caerse del techo ¿quién lo duda?

Lo concreto es que paradójicamente la “justicia” de la isla la cual no puede
estar más aislada de la realidad es decir no puede ser más “isla” y que por esta
vez no valga la redundancia,  lo ha condenado, en resumen lo ha tratado
como un vulgar delincuente.  Pero siéntase honrado compañero, a los
delincuentes comunes en Cuba solo se le dan 6 ‘o 7 años por un delito como
el suyo la caterva de años como los que le piden se los tiene reservados
siempre a los periodistas independientes, luchadores por los derechos
humanos y desafectos al sistema así que en definitiva no hay muchos grados
de separación entre usted y estos cojonudos que diariamente se enfrentan a la
mayor y más déspota dictadura del mundo occidental y que sobrevive gracias
a personas como usted.   Eso sí es persecución política de la buena no lo que
le está sucediendo.

Para terminar señor Marambio y si me permite un consejo.  Los Estados
Unidos no tiene tratado de extradición con Cuba y estoy seguro que por el
tamaño de su bolsillo no tendrá problemas en gestionarse una visa y por
supuesto lo más importante es que ese sistema necesita más que nunca su
humilde contribución ideológica, estratégica y tácticas (no me arriesgo a
aconsejarle comerciales) revolucionarias para la erradicación de una vez por
todas de ese flagelo de la humanidad que es el capitalismo.

Lo otro compañero es que busque alguna islita paradisíaca del Caribe que
tampoco tenga tratado de extradición con Cuba y abundantes y buenas
mulatas y se nos mude para allá, así podrá conservar el bronceado, disfrutar
de buenas playas, langostas y gracias a su dinero mal habido, conservar el
privilegio de ser diferente y estar por encima de la media proletaria por la cual
luchó (y de la cual lucró) y parece que quiere seguir luchando.
Yo particularmente le regalo todo el sudor, sacrificio, penas y malos
recuerdos que apenas siendo un niño me obligaron a vivir (y que brutalmente
usted convirtió en plata) y por favor multiplíquese por cero.

Armando Couso Vázquez
Ex preso político, residente de Chile.
armandocouso@gmail.com

Opiniones sobre este trabajo
pueden ser enviadas
escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
Sección constantemente en
progreso, visítela próximamente
Otros diccionarios y notas de
importancia
Max Maranbio, cronología

-En 1966, Max Marambio, con 17 años de edad, conoció a Fidel
Castro cuando acompañó a su padre Joel y a Salvador Allende a
Cuba. Allí Castro lo invitó a quedarse a estudiar pero optó luego por
la formación militar y regresó a Santiago dos años después.

-En 1973 regresa a Cuba como exiliado y entra a integrar las
Tropas Especiales cubanas, donde alcanzó el grado de teniente
coronel.

-Por petición de Fidel Castro, en 1983, funda la empresa Cimex.

-Luego inició otros negocios en territorio caribeño, y llegó a ser
dueño de Río Zaza y la tour operadora Sol y Son. A esas alturas ya
era uno de los amigos más cercanos del gobernante y parte de su
círculo íntimo.

-La última vez que Max Marambio estuvo en la isla fue en noviembre
de 2009. Un mes después el entonces candidato presidencial Marco
Enríquez-Ominami denunció ante los medios chilenos que la Fiscalía
General de Cuba había iniciado una investigación contra el
inversionista.

-Como parte de las investigaciones, a finales de febrero de este
año, la contraloría cubana decide intervenir Río Zaza y la tour
operadora Sol y Son, compañías donde Marambio es accionista
junto al Estado cubano. Luego el gerente chileno de Río Zaza,
Roberto Baudrand es interrogado y días después hallado sin vida
en su vivienda cubana.

-A mediados de julio la fiscalía cubana le solicita al empresario ir a
declarar a Cuba. De lo contrario “se procedería a librar orden
requisitoria”.

-Corridos los primeros días de octubre, el empresario recurre a la
Cámara Internacional de Comercio, en París, para que aclare las
acusaciones de Cuba en su contra. Siete días después Cuba emite
una orden de captura internacional contra Marambio.

Recopilación de Sergio Acevedo Valencia
Chilenos residentes en Cuba recordaron a los
internacionalistas nacionales fallecidos en misiones
militares en distintos países de America Latina y África.
Así lo informó el médico Alex Soza Orellana militante
del partido Comunista de Chile en la mayor de las
Antillas.
En sus propias palabras

CHILENOS EN CUBA RECUERDAN A
INTERNACIONALISTAS CAIDOS EN COMBATE
30 de abril 2011

El profesional señaló vía correo electrónico  a Crónica Digital  que
“en vísperas del Día Internacional de los Trabajadores, de la
Marcha Combatiente en respaldo a esta Revolución, a Fidel a Raúl
Castro, a los acuerdos del Sexto Congreso del Partido Comunista
de Cuba, un grupo de chilenos acudimos al Cementerio Colon de
la Habana y al Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Cuba, a conmemorar el Día del Combatiente Internacionalista
Chileno”.

Agregó que el homenaje  se hace desde hacemos el 16 de abril de
1975,
“fecha en que hace 36 años un centenar de jóvenes
chilenos eran protagonistas de un inusitado hecho, único,  
comenzaban sus estudios  como futuros oficiales en Escuelas
Militares de las FAR  haciendo realidad también  los acuerdos y
propósitos de los partidos de izquierda chilenos  mas
importantes , el Partido Comunista y el Partido Socialista, y las
máximas autoridades del Gobierno Revolucionario de Cuba, Fidel
y Raúl Castro. Indudablemente el objetivo primordial del momento
era derrotar y echar abajo la dictadura sangrienta que se
implantó el 11 de septiembre de 1973”,
recordó Alex Soza.

Indicó que  “este hecho, esta acción, venia a superar insuficiencias,
para futuros proyectos, en las organizaciones políticas chilenas que
conformaban la Unidad Popular, el de no haber contado con una
estructura necesaria y adecuada para la defensa del proceso
revolucionario que llevó a la presidencia a Salvador Allende y su
Proyecto Revolucionario. Inspirados precisamente en el ejemplo de
nuestro Compañero Presidente, que murió combatiendo
heroicamente con su fusil en la mano en el Palacio de la Moneda, e
impregnados del espíritu nuevo de estas Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Cuba, con el sentimiento de solidaridad, de
fraternidad, de internacionalismo, de internacionalismo solidario,
una vez graduados, no dudaron en prestar su ayuda a otros
pueblos que también luchaban por su liberación, como era el caso
de Nicaragua, El Salvador, Colombia, Bolivia, y otros”.

“Cuando se escriba la historia real de América Latina, de su
lucha por su definitiva independencia, cuando se mencione la
lucha contra tiranos y dictadores, cuando se nombre a Sandino y
su lucha antiimperialista, cuando se hable precisamente de la
lucha internacionalista, inevitablemente recordaremos esta
convergencia fraterna donde estuvo un puñado de valiosos
revolucionarios chilenos, decididos a iniciar y echar adelante
guerras necesarias, justas, con oficio”
, indicó el militante
comunista.

Por último,  sostuvo que fueron muchos los que entregaron su vida
y regaron con su sangre tierras hermanas y “también la chilena
algunos de ellos descansan  en esta Isla Revolucionaria, junto a
ellos, al Chico Days, al Loco Lira , al Payo Lagos, por nombrar sólo
los primeros caídos, hoy recordamos a todos y no para ofrendarles
medallas, diplomas u otras distinciones, que bien merecidas
estarían, sino sólo el reconocimiento justo de su aporte,  de sus
marcas en nuestra memoria y respetar sus valederos y patrióticos  
ideales de entonces y que hoy siguen vigentes para seguir su
ejemplo en momentos en que hoy la derecha gobierna nuestra
patria y las nefastas consecuencias del neoliberalismo agrava más
y más la situación de los chilenos, del trabajador, de los humildes.
Por ello, queríamos reafirmar con este sencillo homenaje que su
muerte no fue en vano”.

Santiago de Chile, 1 de mayo 2011
Crònica Digital
www.cronicadigital.cl/news/dd_hh/19150.html
El general Augusto Pinochet y el presidente Salvador
Allende.