El revuelo que se ha formado por Chacumbele gracias al internet nadie
lo calcula. En realidad no sólo por la red cibernética, sino gracias a un
grupo de cubanos que nos dimos a la tarea de rescatar su historia.

Este desempolvamiento comienza el 28 de julio del 2003 que me
escribe el amigo Nicolás Crespo hablándome de que había leído uno de
mis artículos relacionado con la cultura abakuá, y que precisamente él
estaba buscando el origen de la historia de la muerte o suicidio de
Chacumbele, del que yo hago mención de la sentencia cubana en el
referido escrito: «¿Qué le pasó a Chacumbele? El mismito se mató».
Poniendo como decían los ñáñigos «él mismito se ñampió».

El amigo Crespo me comentaba y con mucha razón que «aunque la
historia es más contemporánea y no se relaciona con el rito, se ha
mencionado frecuentemente y se atribuye en un sinnúmero de
ocasiones a la cultura afrocubana». Casualmente yo estuve indagando
un tiempo atrás al respecto y no tuve suerte. Lo mismo que Crespo al
entrevistar a algunos miembros de la secta abakuá, no sabían nada del
origen de la frase en cuestión, porque en su mayoría desconocen el
origen de su organización, lo mismo los seguidores de la Regla Ocha y
de Palo, no la estudian culturalmente, por tal motivo es imposible
aprender al respecto con ellos. Sólo pude agregarle a su nota que existía
una canción con ese título compuesta por Gustavo Mustelier que la grabó
el Trío de Servando Díaz para la Victor en 1941. En la misma repite en el
estribillo, lo que todos sabemos por el refrán popular que «él mismito se
mató».

A Mustelier, que es un destacado compositor cubano, no lo incluyen en el
Diccionario de la Música Cubana que editó Helio Orovio para la Editorial
Letras Cubanas.

Le sugerí al inquieto investigador que le escribiera al buen amigo
Rosendo Rosell, esa enciclopedia de nuestra farándula que quizás sepa
más de la vida de Mustelier y por ende, del origen de Chacumbele,
igualmente al Dr. Cristóbal Díaz Ayala y a Pepito Sánchez Boudy, que son
tan desprendidos y siempre por Cuba, están ayudando
desinteresadamente. Al mismo tiempo le mandé un SOS a mi amiguita
la ingeniera Olguita Cordero para que se lo pidiera a todos los amigos
de su lote cibernético, que son mejores que los ratones de biblioteca
escudriñando.

Supe por Crespo que el admirado Sanchez Boudy fue tan amable que le
envió la letra de Chacumbele. También me contó que el Dr. Díaz Ayala
fue junto con él a la escuela elemental de los Padres Escolapios de la
Vibora en La Habana y mantenían contacto. Y además, que Fausto
Miranda el «Viejo, Viejo de Verdad...» estaba también investigando.

Hasta el momento, ya Crespo tenía cuatro versiones. «Dos de éstas
confirman que Chacumbele se suicidó y las otras que fue asesinado. En
la canción de Mustelier él es engañado por su mujer (no sé si era
esposa) y se suicida con su revolver de reglamento pues él fue policía».

Pero el alboroto del ciberespacio fue muy grande, los e-mails sobre
Chacumbele no se detenían. Como escribió Jorge Torralba «parece que
no tiene frenos». Y Maria Teresa, le escribió a Teresita: «...puse lo de
Chacumbele a circular!!!!!». Teresita le contestaba: «Oye, no sabes lo
que has empezado con lo de Chacumbele. Mi grupo de Matanzas chat
anda loco buscando por todos lados información sobre Chacumbele.
jajaja.... Que risa!!!!! Veremos a ver si aparece alguien que sabe de
donde salió esa expresión típica cubana».

En eso llegó una respuesta concreta de Norma Hopson que
exactamente decía:  

«Yo no sé quien, ni como, ni cuando, pero a alguien se le ocurrió
preguntar sobre el origen de la frase donde se menciona a Chacumbele.
Yo no fui, ¡lo juro! Sólo le mandé la famosa pregunta a mis amistades, y
estas, pues la pasaron a las amistades de ellos y así sucesivamente,
antes que hoy recibí esta respuesta o versión sobre el “dichoso”
CHACUMBELE” la cual aquí les transmito, esperando que Chacumbele
descanse en paz. No conozco a la firmante, si alguien sabe quien es, por
favor dele las gracias, ya que el e-mail de ella llegó después de haber
pasado por decenas de otras personas. Yo no sabía que habíamos
tantos cubanos!!!!!!!!!!. De acuerdo a la información que te he conseguido,
Chacumbele era la versión cubana del personaje de Porky en la opereta
americana Porky and Bess. De hecho, se supone que fue un hombre
muy mujeriego que vivió en La Habana a principios de siglo y del cual
una mujer se enamoró perdidamente. El tal Chacumbele se le corría con
otras y en una de esas, la mujer emberrenchinada con el dichoso
hombre, lo persiguió por las calles de La Habana, hasta que lo encontró
con otra y lo cosió a puñaladas. De esa historia, surgió una canción que
cantó creo que Miguelito Valdés y luego el dicharacho de que “el mismito
se mató como Chacumbele” lo cual implica, que la persona con sus
actos se busca la muerte. Eso es lo que hasta ahora me sé. Cariños,  
Norma Hopson.»

Tendré que esperar por la confirmación del experto en «Chacumbele»
Sr. Nicolás Crespo. Mientras tanto me queda la duda de como se filtró el
dicho en la cultura afrocubana. Aunque son muchos los cubanos que no
saben que se decía «él mismito se ñampió», por lo que deduzco que
puede haber sido un regionalismo de mi querida Guanabacoa donde
había la mayor cantidad de potencias abakuá de toda Cuba, por lo tanto
los naturales tenían más conocimiento de la jerga ñáñiga que quizás
cualquier otro cubano de otras poblaciones que jamás han visto uno de
los miembros de esta cofradía.

Lo que sí no me cabe duda que de ahora en adelante cuando alguien
me pregunte ¿qué le pasó a Chacumbele?, además de responder «él
mismito se mató o ñampió», tendré que agregar: pero el exilio lo resucitó.
-

CHACUMBELE
Autor: Alejandro Mustelier
(Cortesía de Pepito Sánchez Boudy)

Como la mujer de fuego
Oh mujer de cabaret
Vas en busca de tu amante
Que ayer noche se te fue.

Yo no puedo detenerte
Por qué llamar la atención
Tengo ganas de prenderte
Sin poner mi corazón

Parrandiando por las calles
De La Habana noche y día
No te acuerdas caramba
Refunfuñando que ayer noche se mató

Chacumbele que ya estaba aburrido de sufrir
El mismito se mató

Pobrecito Chacumbele él mismito se mató
Él mismito se mató.
Opiniones sobre este trabajo
pueden ser enviadas escribiendo
a mariaargelia@hotmail.com
Date : Fri, 3 Oct 2003 14:47:44 -0400                 
Estimada María Argelia:
El desempolvamiento continúa. Recién leído su e-
mail recibo otro de un amigo en La Habana que
estuvo haciendo investigaciones sobre Chacumbele
y me escribe: “el asunto fue que Chacumbele era un
desmochador de palmas de Sancti Spiritus y
desmochando una palma se cayó y se mató, esto
aparece relatado en el II Libro de Costumbrismo de
Fernando Ortiz.”. Bueno, si creemos esta versión,
botaríamos a la basura las versiones trágico-
románticas y literariamente hasta bellas? Ni suicidio,
ni asesinato. El pobre Chacumbele resultó ser no
más que una estadística del seguro de accidentes
del trabajo.
Querida María Argelia, le agradezco el inmerecido
título de experto, me sentí honrado por unos minutos.
Estoy preparando un resumen con el resultado de mi
investigación que enviaré a todos los que me han
ayudado en esta misión. Posiblemente incluirá la
canción de Mustelier..
Muy atentamente,
Nicolás Crespo
DESDE siempre me ha llamado la atención ese peculiar
'Órgano Oriental' que produce música pegajosa --«son
candencioso»-- distinguiéndose de cualquier otra y desde
que colaboro con el municipio de Manzanillo en el exilio, en
su excelente revista Guacanayabo me decido a dedicarle
una Estampa, especialmente a Xiomara Ortiz que con su
esfuerzo hace posible tan dignificante trabajo. Fue ella, a
petición mía, que tan amablemente me proporcionó parte de
la información que utilicé para esta investigación, la cual le
agradezco mucho.

El origen del órgano de Manzanillo según el admirado
escritor amigo Pepito Sánchez-Boudy en el artículo "Organos
de mi Cuba" publicado por el Diario las Américas, lo precisa
en tiempos coloniales que el gallego Borbolla envió a su hijo
Francisco a París «para que aprendiera su construcción,
amén de la música.» Así que los primeros órganos que
llegaron a Manzanillo vinieron de "la ciudad luz" pero pronto
«fueron fabricados por Francisco Borbolla; por artesanos
cubanos. Y las piezas picadas en el cartón buriladas, en él,
por el hijo.»

Esa gran hija de Mazanillo, Amalia Cunado, ha escrito
explícitamente para la revista Guacanayabo del segundo
trimestre de 1999: «Desde el taller de Don Francisco
Borbolla, sito en la calle Saco entre Villuendas y Merchán, en
la casona que albergaban también la casa de la familia y la
joyería Borbolla, salían diariamente aquellas joyas con
distintos destinos.»

Es muy curioso lo que nos cuenta, sobre todo para los que
no vivimos aquella época y los que no somos de la zona:
«En las mañanas era frecuente que se dirigieran a tocar
frente a las casas de las personas que celebraban su
onomástico en ese día.» Los santorales del mes de mayor
popularidad como San Antonio, Santa Ana, Santiago
Apóstol, etc., «tenían su cuota de estas 'mañanitas
manzanilleras' (...) a eso de las cuatro de la tarde, uno o dos
camiones portando enormes cartones (...) llegaban a la casa
Borbolla y cargaban uno o dos órganos, que recorrían las
calles de los distintos barrios para dejarle saber al pueblo
entero que en el teatro Manzanillo, en el Popular o en el
Martí, se pasaba tal o cual película (...) y la cartelera
cambiaba diariamente», así que todos los días Manzanillo
andaba muy animado gracias a sus órganos criollos.
Además, de jueves a domingo los órganos amenizaban «los
bailes de la loma, aquellos bailes en los barrios a veces 'non
sanctos' (...) en uno de estos bailes apuñalaron a Juan
Candé, organista amigo del trago y bastante peleonero.»

Pero es que desde siglos anteriores era costumbre en todas
las orquestas populares recibir además del dinero, que se
les surtieran de alcohol para toda la noche, y fue el exceso
de ese líquido embriagante lo que trajo a los organilleros la
mala fama de «pleiteros» con los drásticos finales como el
de Candé, al que después de muerto los colegas rindieron
un merecido tributo, porque en vez de acudir al entierro la
Banda Municipal, como de costumbre, fueron más de media
docena de camiones con sus órganos para tocarle «Se va el
Caimán»

El gran musicólogo Natalio Galán, en «Cuba y sus sones»
detalla que los órganos alcanzaron «su climax por el 1930,
cuando el compositor culto Carlos Borbolla perforaba sus
sones en el cartón plegado que facilitaba la rítmica e
intervalos al jadeo de sus tubos, sin entonar ya polkas y
valses finiseculares...» Es este detalle lo que los convirtió en
más regionales y únicos, en un verdadero «distintivo
manzanillero.» Carlos Borbolla es el «heredero del negocio
de su padre» Francisco.

Sólo hay una pequeña confusión, él nos dice que los
primeros órganos fueron importados de París por Borbolla, y
creo que serán los primeros órganos que llegaron a
Manzanillo porque en la primera publicación diaria de Cuba
que fue el «Papel Periódico», apareció en marzo de 1794 un
anuncio de venta de «un juego de órgano grande y a cuatro
cilindros» por trescientos pesos.

Así que ya en esa fecha los órganos de origen español eran
frecuentes en Cuba, pero como define el Dr. Díaz Ayala en
«Del Areyto a la Nueva Trova», los grandes órganos de
origen francés con repertorio netamente cubano «es cosa
de Manzanillo», que a nadie le quepa duda.

Algunas veces se han confundido el órgano manzanillero u
organillo con la pianola y es que en realidad se parecen,
pero éste último nos explica Díaz Ayala en el mentado libro:
«es un híbrido del piano y del organillo y suena como aquel,
pero funciona a base de rollos perforados que producen el
movimiento de las teclas, como en el organillo, pero en vez
de una manigueta como éste, basta darle a unos pedales y
el rollo corre, las teclas se mueven solas, como por arte de
magia y la música suena.»

Por lo que otra peculiaridad del "Órgano Manzanillero"
además de tocar música auténtica cubana, gracias a los
sones originales que le imprimiera Carlos Borbolla, es que
tiene que tener un ejecutor fuerte que sepa accionar la
manivela con uniformidad y el calor y el cansancio no lo
venzan, por eso casi siempre los organilleros eran de la raza
negra como lo fue Santiago Fornaris, que llegó a tocar en el
Palacio Presidencial a petición del presidente Machado. Sin
olvidar, esa cantidad de leyendas que merecen un tomo
aparte, y que llegaron a mistificar el órgano enriqueciendo a
su vez el folklore cubano.

Para Alejo Carpertier el "Organo de Mazanillo" --aunque los
hubo después en casi toda la provincia de Oriente-- es «una
verdadera orquesta automática». Pero para mí es una joya
arquitectónica que vibra, demostrando la idiosincracia
musical del cubano que todo lo que produzca sonido ha sido
capaz de acriollarlo y sacarle auténticas creaciones
nacionales.-
ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO


¿Qué pasó con Chacumbele?
ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO


El Órgano de Manzanillo
Opiniones sobre este trabajo
pueden ser enviadas escribiendo
a mariaargelia@hotmail.com
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com