ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO

El lenguaje salsero
Me imagino que la mayoría de los cubanos no les hayan prestado atención al
lenguaje que se usa en el mundo salsero. Digo mundo, porque es
internacional, y salsero porque «Salsa» es la palabra que desde la década de
1970 se ha encasillado a la música cubana. Y digo que
«no les hayan
prestado atención»
porque son sustantivos usados en nuestra vida cotidiana
de ahí que no nos resultan desconocidos.

Muy por encima haremos una breve relación de vocablos salseros
empezando por los instrumentos que frecuentemente se usan en las
orquestas de Salsa como:
Claves; güiro; calabazo o güira; chekeré,
considerado como un tipo de maraca; el
atcheré, especie también de
maraca; otras variantes de maracas son nombradas ‘
Anakué’ (maruga
metálica) y el ‘
Agogo’ que son unas campanillas, las ‘Erikundi’ (sonajas),
las ‘
Assongué’ y la maruga metálica conocida por ‘Chachá’; ‘Pailas’ que
también se le dicen
timbales; el cencerro que también se le conoce como
campana y proviene del Ekón de la secta secreta abakuá; la
marímbula que
junto a la
Botija o Botijuela fueron sustituidos por el bajo o contrabajo;
entre los percusivos están las
tumbadoras; las congas (como sus primos
hermanos tambores Yuka), son tres:
Tumba o Tumbadora, el Llamador o
Conga
que es el intermedio, y el más pequeño el Quinto o Requinto; los
batá, que son tres, el Iyá, Itótele y Okónkolo, que se usan en ceremonias
sagradas de la Regla Ocha y que profanamente se han llevado a las
orquestas populares;
bongó, que como decía Ortiz en De la Rumba y el
Bongó en Polémica, en 1936, que
"es un instrumento mulato, muy moreno,
creado por el genio cubano"
(y al genio cubano se deben todos estos
relacionados acá). Lea sobre los Instrumentos musicales cubanos en http:
//
www.mariaargeliavizcaino.com/m-InstrumentosMusicalescubanos.
html

Ahora pasemos a los ritmos que han reunido para darles el ‘unigénito’
nombre de «Salsa». En primer lugar el
Son cubano y todas sus formas
conjuntas y variantes como el
Guapachá, la Pachanga, el Changüí; la
Guaracha, con su variante Mulata y Guajira; el Mambo, y su Descarga; la
Rumba con sus variantes Yambú, Tahona, Guaguancó, Columbia, Conga,
Comparsa, y Chambelona; la
Guajira de salón; el Chachachá y su
Mozanchá; el Cocoyé, etc.

Veremos el léxico que se ha popularizado en las canciones que se han
clasificado como «Salsa»: ¡De Película!, de Rolando Laserie; ¡Despelote! de
Elio Revé; ¡Ahhhhh!, Pérez Prado; ¡Azúcar! de la Guarachera del Cuba
Celia Cruz. Claro que hay muchos más que han usado otras expresiones en
sus canciones: Diablo; Mambo; a Vacilar; Agua; Charanga; Cumbancha;
Bilongo; Oriente, la tierra caliente; Saoco; Vacunao; Trovadores; Bembé;
Guateque; Sonear; Rumbear; Sandunga; Ripiarse; Tumbao; Montuno; Dale
aspirina; Ahora Boncó; Suénalo; Rómpelo que ya está pago; Chévere y el
más moderno Asere, entre muchos más, todos bien reconocidos por los
cubanos amantes de nuestra música multiplicándo su uso todo aquel que se
ha dedicado a tocar nuestra música.

Lo que más me llama la atención son los nombres que todavía persisten
para llamar a algunos pasos o vueltas que se ejecutan en las Ruedas de
Casino (estilo de baile en conjunto para bailar la llamada «Salsa»), así sea un
norteamericano el maestro (y me van a perdonar las vulgaridades, pero se
hace necesario nombrar a las cosas con su nombre para que no pierdan su
veracidad): El más común es ‘el Dedo’, que originalmente se decía ‘Métele
el Dedo’, por el doble sentido que se usó, muy típico del cubano, que en
realidad es para dar una vuelta a la muchacha poniéndole un dedo por
encima de su cabeza; ‘Enchufle’, que algunos quieren corregir el
habanerismo (que de igual forma lo pronuncian en San Juan P.R.) diciendo
‘Enchufe’, sin la ele en medio de la f y la e, que también es otra expresión
con doble sentido cubano; la combinación ‘Pártele el brazo-pásatela por
atrás-Adiós’, el que es cubano reyoyo sabe muy bien qué significa; ‘vacila o
vacílala’, es netamente de la mayor de Las Antillas lo mismo ‘Con Alarde’,
‘Aguaje’, ‘Tranca’, ‘Consorte’, ‘el Suéter’, ‘Motorízame’, ‘Méala’; ‘un
Tarrito’, sobre todo esta última ¿quién en otra parte del mundo donde se
hable español dice así para llamar a los cuernitos?; ‘zipper’ ¿qué otro país
hispano llama así a la cremallera o bragueta?, y no me digan que eso lo
inventaron en Miami por el bilingüismo, como también le atribuyen el
nombre del paso ‘Coca-Cola’, como si antes de Fidel en Cuba no hubiera
existido embotelladoras de tan famoso refresco y que mucho tiempo
después de la decomisación estuvimos tomándolo en esas mismas
peculiares botellas; ‘Recoge el cabo’, ¿dónde más se le dice así a la
terminación del cigarro que se fumó?; y el trago ‘Cuba Libre’, también es
una vuelta; ‘Flai’ (fly) proveniente del léxico de la pelota, deporte nacional
de Cuba; ‘Guarapo’, ¿dónde más se tomó guarapo sino en el primer país
productor de azúcar? (Claro que sé que en Puerto Rico y Quisqueya
también se conoce).

Ahora bien, tenemos otras vueltas que tienen diferentes orígenes como: "El
Zorro" un paso que se inventó a principio de la década de 1960 cuando
transmitían por televisión cubana en el programa Aventuras una serie de la
famosa novela El Zorro con Julito Martínez y Diana Rosa Suárez en los
papeles protagónicos; la vuelta "El Setenta" se le puso así por el año que se
hizo muy popular por los nuevos casineros llamados estilo setenta; "Vamos
abajo", en Cuba se suele decir así cuando vamos de regreso, o sea para
atrás, de ahí que en el baile Casino esta vuelta sea el hombre dando marcha
atrás, y "Vamos pa’rriba" es la mujer la que va para atrás, aunque los
salseros de Estados Unidos de las escuelas robotizadas lo hacen al revés,
también confunden el paso "Adiós y dame la de abajo", agarrando a la mujer
de arriba y no a la de atrás.

Todos estos nombres surgieron a partir de la mitad de la década de 1950 y
se reforzaron entre 1959 a 1970, en la capital de Cuba por los bailadores
que asistían principalmente a los antiguos Casinos como el Casino Español
de La Habana, Marianao y Guanabacoa, y el Casino Deportivo de Miramar,
de ahí que se le llamara a este estilo de baile Casino y a sus bailadores como
Casineros. Se vino a conocer en el resto de la isla a partir de 1978 con el
programa juvenil de TV "Para Bailar", y se internacionalizó masivamente
después de la inmigración del Mariel-Cayo Hueso en 1980, que introdujo en
los Estados Unidos alrededor de 125,000 en menos de 5 meses.

Y si en el lenguaje salsero, ya sea el nombre de sus instrumentos (creados
en Cuba), o el nombre de los ritmos encasillados bajo el nombre «Salsa»,
(que todos nacieron en Cuba), o las expresiones de sus principales
cantantes, manifestadas en Cuba mucho antes de que la radio popularizara
las grabaciones de vinilo, y muy especialmente el nombre que se le da a los
pasos que se ejecutan con el baile estilo Casino, también son cubanos,
entonces, por qué no se puede seguir reconociendo que lo que denominan
como salsa es música cubana, sin inventar tantas teorías ajenas a la verdad
¿es acaso que la melodía y los compositores no fueron en sus inicios
mayoritariamente cubanos, los que lanzaron la pauta a sus hermanos latinos
en New York para seguir componiendo y tocando de la misma forma?.

Conclusión: Instrumentos musicales utilizados en orquestas que interpretan
salsa (excluyendo los metales, y el piano, los violines, por supuesto) más,
cantantes y compositores (con algunas excepciones) más, ritmos y
melodías, más, baile y bailadores, se originaron en Cuba, por lo que
lógicamente Salsa no puede de ser de otra parte, aunque muchos
puertorriqueños y otros latinos la hayan enriquecido tocándola como propia,
incluso elaborando obras geniales..

Esforzarse por demostrar lo contrario es desconocimiento, cobardía o
"celos".-

ESCUELA DE BAILE
CUBANO



Ritmo/Sabor y Figura
En Guerrero, México.

Francisco Petatán García
Director General

http://ritmosaboryfigura.com

ESCUELA DE BAILE
CUBANO



Salsa Casino
En Maracaibo, Venezuela.
Roberto Virona
Director General

www.salsacasinomaracaibo.com
ESTAMPAS DE CUBA POR
MARIA ARGELIA VIZCAINO

Música cubana para exportar
En el siglo XIX,  llegaban diferentes músicas y danzas españolas a la
isla de Cuba, que junto a la influencia africana, los nativos la
transformaban, y en este proceso de transculturación volvían a
España pero bien acriolladas, lo que da inicio a otra característica de
la música cubana, que es la constante exportación de formas
musicales.

Para 1840 nacen en Cuba los
Tangos y Habaneras, que aunque con
distintos nombres tienen el mismo ritmo 2 x 4, y
representan las
primeras muestras de música y danzas que se diseminaron al
exterior
, haciendo al mismo tiempo que importáramos danzas con
menos difusión que las que exportábamos.

El músico cubano
Natalio Galán, infatigable investigador, designó a
todas las danzas populares y callejeras de aquel tiempo como
Tangos, y a la Habanera, la ubicaba entre las melodías con estilo de
romance, con letras graciosas y un ritmo que invita a moverse, siendo
ambas iguales -como ya dijimos- en 2 x 4, lo único que el tango
cuenta con características esenciales más marcadas en la melodía.
Aclarando Galán de este último:
«Y aunque se suprima el diseño
rítmico que la acompaña, el ambiente expresivo de su melodía
seguirá revelando su carácter de Habanera genuina».

Escribió Guillermo Cabrera Infante en el prólogo del libro de Galán
«Cuba y sus Sones» que él se preguntaba
¿cómo había nacido el
Tango de ritmo afrocubano en la Argentina, siendo este país el más
blanco al sur del Río Grande?
Galán rastreó los orígenes,
descubriendo su nacimiento en Cuba, quizá su paso por Cádiz y el
regreso a la América, esta vez al Sur, al Río la Plata, después a la
Boca, donde se le introduce el lenguaje Lunfardo argentino y otros
instrumentos musicales, sin perder su ritmo original, resurgiendo con
más explosión en el siglo XX como un ritmo aparentemente nuevo.

Alejo Carpentier, nos dice en «La Música en Cuba» que Manuel
Saumell
, es el padre de la Habanera, por la composición de su
Contradanza «La Amistad», que en su segunda parte aparece la
cédula de este hermoso ritmo, es que el cubano Saumell es el primer
compositor que logra un nacionalismo musical en América. También
agrega en el referido libro, que antes de la Habanera, hacía tiempo ya
que la Contradanza se exportaba asiduamente, llamándosele en el
extranjero Danza Habanera. Pero Galán, quien fue el propio
investigador que utilizó Carpentier, y que fue además músico,
encontró que
la Habanera es el ritmo que sirvió de base en el
setecientos (1794) para que se creara la Contradanza Antillana
. El
decía
«la Habanera parece ser la madre del Tango, y es que en el
Tango se oye una Habanera distante»
.

Así que el Tango en Cuba terminó por ser una reunión de negros
recién llegados de África, como existieron agrupaciones por
deidades, por cabildos, tumbas (en Santiago) y atabales (en
Camagüey). El ritmo se confundía entre tango andaluz, tango africano
y tango americano, pero siempre acompañó a la Habanera que fue la
que se hizo famosa. Porque a los ritmos acelerados no se solía
ponerles textos, pero al ser más moderada la Habanera se prestó
para ser cantada, utilizando el criollo el término “danza-canción”,
mientras en Europa y el resto de América usaban el término danza-
habanera o simplemente habanera. Quedando la contradanza
inclinada a lo instrumental.

Por todo esto nos asegura Galán:
«Al exportar Cuba sus partituras
impresas como Contradanza o Danza Habanera diseminaba tres
palabras, siendo Habanera la que al fin designaría algo peculiar
aunque definible».

De acuerdo con Galán, el primer ritmo que se bailó en otras tierras
americanas fue la Habanera, cultivándose por los compositores
populares de Ciudad México y Buenos Aires, y no tenía un legítimo
progenitor. Y aunque este género fue una danza bailable en el siglo
XIX,
«donde se marcaban unos pasos lentos, que apenas abandonan
el piso y se salen de una loseta»
, ya en el siglo XX no se tocaban para
bailar.

Ampliamos esta información repitiendo lo anotado por
Helio Orovio
en su Diccionario de la Música Cubana que dice sobre la Habanera
que
«sus elementos estructurales han aparecido en piezas de
compositores europeos, como Albéniz, Ravel, Biset, Debussy, Faure
y Saint-Säens. Influyó además en el surgimiento de géneros
latinoamericanos, especialmente del tango argentino.»
Sobre el
«Tango Congo» agrega que es una variante de la Canción, que
recibe ritmicamente la influencia de otros géneros, sobre todo del
son:
«Se desarrolla a partir de la década del veinte (del siglo XX) (...)
tipificando lo negro, en el ámbito de la zarzuela cubana.»

Así escuchamos a famosas canciones que llevan ritmo de Tango-
congo: «Carabalí», «María la O», «Canto Siboney», de
Ernesto
Lecuona
; «Ogguere» de Gilberto Valdés; «Popopó» de Gonzalo Roig,
que forma parte de la zarzuela Cecilia Valdés; quizá la más popular
«Mamá Inés» de
Eliseo Grenet (de la zarzuela Niña Rita) y a la
habanera más famosa «Tú», escrita por
Eduardo Sánchez de
Fuentes
, en 1892 y que instrumentalmente ha sido interpretada por
las mejores orquestas del mundo.

Aunque también en el extranjero se cultivaron habaneras de
renombre internacional como «La Paloma» que en 1860
Sebastián
Yradier y Samaniego
(1819-65), dedicó a su amigo y discípulo,
también español Nicolás de Zubina; y la habanera «La Golondrina»,
que fue la pieza favorita de la
Emperatriz Carlota de México.

Desde las Habaneras, Tangos, Contradanzas, Danzas, Rumbas,
Congas, Danzones, Danzonetes, Sones, Guarachas, Mambos,
Chachachás, Pachanga, Boleros, hasta el son electrizado llamado en
La Habana “Casino” y que en Nueva York lo bautizaron por “Salsa”, la
música y los bailes creados en Cuba han sido de la preferencia del
gusto popular en todo el mundo.

Fue tanta la música cubana que se exportó durante décadas que en
muchos países a fuerza de escucharlas por años, la sienten como
propia y al hacerle diferentes algo la instrumentación por sus
músicos nacionales, o agregarle algunos instrumentos musicales
ajenos a los tradicionales cubanos, los menos informados no
reconocen sus orígenes en Cuba y ni siquiera admiten la cubanía de
los creadores originales.

En conclusión nos aclara Galán:
"La Habanera fue un nombre que
surgió en el extranjero al mencionarse su origen (década del 50).
Sobrevive cuando el genérico omitido (contradanza) pasa de moda.
Mientras se gestaba en Cuba como otro vástago de la contradanza,
su nombre se populariza cuando el primer término no le ofrecía
resistencia. El cubano no tenía una perspectiva del fenómeno pero
afuera sí se sugería un continente para otro contenido que se
escanciaba... "

Esto me hace ver que la historia se repite hasta en las
consecuencias con nuestra música. Ajustemos este párrafo de Galán
en tiempo y vocablos:
"La Salsa fue un nombre que surgió en el
extranjero al mencionarse su origen (década del 60 siglo XX).
Sobrevive cuando el genérico omitido (chachachá) pasa de moda.
Mientras se gestaba en Cuba como otro vástago del chachachá, el
son y la guaracha, su nombre (salsa) se populariza cuando el
primer término no le ofrecía resistencia. El cubano no tenía una
perspectiva del fenómeno pero afuera sí se sugería un continente
para otro contenido que se escanciaba..."
(Escanciar=Echar el vino,
servirlo en las mesas y convites).

Esto no ha impedido que siga Cuba en el número uno como país que
más música ha exportado, incluso, regalando géneros y ritmos a
esos que se acomplejan con lo que tienen en su país aunque sea
hermoso, y tienen necesidad de usurpar logros ajenos.

Opiniones bienvenidas escribiendo a mariaargelia@hotmail.com.
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