Colaboraciones
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
Copyright © 2008 María Argelia Vizcaíno
Qué desgracia
Compay
La orquesta Los Van Van fue
creada por el castrismo
Juan Formell no inventó ningún
ritmo
Por  Pablo Moya

En 1968, el castrismo lanzó "La
Ofensiva Revolucionaria" con la cual,
abolió la propiedad privada; desde
las casas hasta las carretillas de
frutas.

Todo pasó a ser propiedad del
sistema, incluyendo todas las
orquestas del país. ¿Qué me
propongo demostrar con esto? Que
Los Van Van fueron creados por el
castrismo: Sí señor.

Los instrumentos fueron importados
del mundo capitalista especialmente
para ésta agrupación. ¿Para qué?
Pues para integrarla a un plan
publicitario de apoyo a la campaña
por "Los Diez Millones" de toneladas
de caña...y de que van van.

Pero a quien el castrismo en realidad
llamó para éste proyecto, fue al
pailero Elio Revé, que era en aquel
entonces comisario político del
MINFAR. Pero Elio cometió el error
de llevar a su entonces bajista, Juan
Formell.

Cuando le ordenaron a Revé
cambiar el nombre de la orquesta
este no lo aceptó. Cobertura que
aprovechó Formell para realizar su
gran sueño... tener su propia
orquesta. Y le dio un cuartelazo a
Revé.

Y con los músicos de Revé, Formell
aceptó el plan del castrismo y así
nacieron Los Van Van de Juan
Formell. Elio Revé se quedó sin
orquesta por un buen tiempo, hasta
que Juan Almeida logró conseguirle
una nueva plantilla. Y Revé vuelve a
la carga con su Charangón.

La campaña por Los Diez Millones
entra en su apogeo con Los Van Van
a la cabeza. Hasta Fidel se inspira y
compone un tema llamado "La gente
va llegando al corte"; pero para ello,
plagió la melodía de un ritmo pacá
del guitarrista y compositor Juanito
Márquez, "Ay arrímate pa'cá nené". Y
como Márquez era disidente y había
pedido la salida del país, el tema fue
sacado de la radio. Y ahí Formell
empieza su tarea de ideólogo
musical del diezmillonetazo....  

"Van Van....yo sé que Van Van..."
Aún hoy, éste estribillo es usado
como tema de la orquesta, de mucho
orgullo a Formell.

Quien pone a Juan Formell en la
palestra musical es el castrísmo. Y
aunque Formell ha disfrutado de una
fama impuesta por el sistema, no ha
logrado confundir a nadie.

Nunca creó ritmo alguno. El Songo
es de Changuito, el Pilón lo
popularizó Electo Rosell (Chepín) y el
ritmo en sí fue creado por "Lolo" su
baterista.  

"El Guararey de Pastora" fue
compuesto por un guantanamero,
Pedro Speck. Formell lucró fama y
dinero con este changüí por muchos
años y cuando la verdad salió a la
luz, tuvo que reconocer públicamente
que él no era el compositor de ese
tema.

"El Buey Cansáo" es un ritmo de la
isla De Sao Tomé y Príncipe que se
llama El Sucupé. El formato
instrumental y las fusiones, así como
el sistema armónico para trombones,
fue inventado en Santiago de Cuba
por Pablo Moya con el grupo Los
Karachi en el año 1966. El primer
conjunto cubano con cuatro
trombones.

Ahora, como Formell está
respaldado por la maquinaria
castrista y todos los comunistas
dentro y fuera de Cuba, a Pablo
Moya no le quedó más que exiliarse
en Ecuador. Pablo Moya era un
hueso en la garganta del "kin-kon"
del bajo.

El soporte musical de Los Van Van y
el acople en general, fue creado por
Pupy Pedroso (pianista, arreglista y
compositor de los mejores temas de
Los Van Van.)

En fin..... ¿Qué ha hecho Juan
Formell por la música cubana?
¿Dónde están sus inventos? Qué
hubiera sido de él sin el
"diezmillonetazo"?

Juan Formell fue muy hábil para
quitarse gente del medio.
Actualmente quedan dos o tres de
los fundadores (eran los músicos de
Revé). Marsillí (chelista) se
preocupaba por el futuro técnico de
la orquesta. Se avergonzaba de la
basura que se tocaba; tuvo que
exiliarse en España.  

A Changuito le usurpó todas sus
creaciones incluyendo el "songo" y al
fin y al cabo el afamado
percusionista abandonó el grupo.  

Israel Kantor, que se propuso con su
talento evitar que los Van Van fueran
apabullados por otras orquestas a
las cuáles Formell nunca pudo
superar ni soportar en una tarima
(por ejemplo: La Ritmo Oriental, La
Original de Manzanillo y Los Karachi
- por citar algunos). Israel Kantor;
sonero de primera talla murió en
Miami, tildado como un traidor mas.

Pedro Calvo; objetado por ser
fanático de Los Karachi. Y por
subirse a cantar con Pablo Moya, "el
comité central de la orquesta" lo
amonestó varias veces. Tampoco
está en el grupo.

Pupy, el Van Van de corazón, el que
puso todo su talento en el repertorio
de la orquesta; tampoco está.  

"El Viejo Espigón" (flautista) también
ha desaparecido del mapa. Y ¿qué
ha sido de Enriquito Bonne, que le
dio oxígeno a la orquesta con su
música?  Pues ahora nadie sabe qué
estará haciendo ese magnífico
compositor santiaguero.  

Al final de todo esto, ahí está Juan
Formell ostentando siempre su
poder, a la sombra de un sistema de
tenazas, oxidadas por la sangre de
tantos patriotas.  

Y por último. Juan Formell fue para la
clase musical cubana lo que es
Ramiro Valdez para los disidentes en
Cuba y Venezuela.
QUE DESGRACIA COMPAY! –



Pablo Moya.- Músico destacado como
uno de los mejores Treseros radicado en
la ciudad de Nueva York. Nació el 16 de
marzo de 1943 en el Central Soledad,
Tiguabo, Guantánamo. Aprendió a tocar
el Tres con su padre que tenía un grupo
de changüí en el central. Estudió en la
Escuela los Salesianos de Guanabacoa.
Se graduó en la Universidad Guillermón
Moncada en 1978 especializándose en
arreglos y composición. En la banda del
Minfar aprendíó saxo, clarinete y se
especializó en solfeo. Trabajó como
guitarrista en la Orquesta de Música
Moderna de Oriente; y en la orquesta Los
Taínos fue el bajista. Creador en 1966 en
Santiago de Cuba de la orquesta Los
Karachi, que usaba para interpretar la
música cubana trombones, algo que ya
no se veía por aquellos años, fue su
bajista, arreglista, compositor y director,
dándose a conocer en toda Cuba en 1972
.Trabajó con Israel Kantor Sardiñas en la
playa Santa María del Mar en el cabaret
Pino Mar, donde tocaba con su orquesta
Los Karachi. Ganador con su agrupación
del primer lugar en el Festival del Son,
celebrado en Santiago de Cuba en 1978.
Un premio que fue muy importante para
Karachi, (equivalente al Grammy en
Cuba). También fue de gran envergadura
el Premio de la Revista Opina en 1980, un
prestigioso primer lugar otorgado por
votación popular, donde terciaron con
Irakere, Los Van Van, Son 14 y La
Original de Manzanillo. Pero el premio
que los consagró fue el primer lugar en
Festival Internacional Varadero 84, donde
participaron muchas agrupaciones
internacionales como Oscar D'León,
Batacumbele, Andy Montañez con
Dimensión Latina, entre otros. En ese
mismo año, en el mes de septiembre viajó
al Ecuador para Las Fiestas de Quito,
aprovechando para pedir asilo, y donde
vivió por 16 años, hasta 1999 que el
mismo embajador de los EEUU decidió
traerlo para esta nación porque ya había
sufrido varios intentos de secuestro por
parte de los castristas y su vida estaba en
riesgo.  Fundador en New York de su
grupo musical Yuka Seka.
www.
myspace.com/pablomoya
Carta abierta a Manolín
"El Médico de la Salsa"
AMIGOS;
Anda circulando por ahí una carta que
Manolín, el Médico de la Salsa, ha
enviado a todo el mundo y a la prensa
donde ataca al exilio con falsas analogías
y un total desconocimiento de nuestra
cubanía en ambas orillas.
Le pido que la lean y que después lean
esta mi respuesta a Manolín y me
comenten.
Ahí les hago llegar mi respuesta a
Manolín.
Saludos;
Alexander Domínguez
==================
Manolín;
He leído tu alegato con mucho interés
porque, además de ser interesante tu
escrito, te admiro como artista y persona
aunque vine en una época en que aún no
eras conocido en Cuba ni aquí.

En las cosas que dices hay mucho
resentimiento y muchas razones pero
creo, sinceramente, que olvidas algo
primordial. No es una falacia ni mentira
que el asesino de Fidel y su Mafia (la
verdadera) ha hecho todo lo posible por
erradicar de la mente del cubano todo
vestigio de independencia y de ejercicio
de sus derechos humanos. No es un
invento de nadie de que los dos bandos
(Castro y Miami, no Cuba y Miami)
“estamos en guerra”, lo mismo ideológica
que personal pues si no, esa “involución”
no habría causado tantas muertes que no
hubiesen ocurrido de no haber existido el
castrato. Si tú eres capaz de comprender
que “estamos en guerra”, entenderás
también que, en la guerra, se está en un
bando o en otro y, cuando te alistas en un
ejército, es que estás dispuesto a morir
por la idea que defienda ese ejército y no
puedes, a la hora de tirar, ponerte a
pensar o decir que el soldado enemigo
que tienes frente a ti, puede ser un padre
de familia o cualquiera otra cosa. La
guerra, Manolín, es guerra y, cuando se
trata de la patria, no hay términos
medios. O se vive y muere por ella o se
declara uno “independiente” y se
escabulle de la batalla cobardemente.
Lo que creo que te tiene desenfocado de
ciertas realidades es que no se puede ser
un “rebelde sin causa”. Yo también en
Cuba me enfrenté a la nomenclatura por
ser hijo de un padre asesinado por Fidel.
Eso causó que me expulsaran de la
empresa Adolfo Guzmán como cantante
solista. Fíjate bien, Manolín, la diferencia
entre lo que te pasó a ti y a mí. A mí me
expulsaron y jamás pude cantar ni viajé al
extranjero por ser hijo de un preso
político. A ti, hasta te permitieron llegar,
evidentemente, con una carta al
mismísimo Fidel y éste hasta te permitió
salir y te envió el pasaporte visado a tu
mismísima casa y hasta con la promesa
de que te recibiría a tu regreso y, no
tengo que decirte que, gracias a esa
“deferencia”, tú estás aquí entre
nosotros. Fíjate, Manolín; estás aquí, en
el bando contrario de esta guerra y por
decisión propia, no porque te obligaron ni
porque tuviste que coger una balsa como
tantos otros artistas famosos cubanos.

A ti nadie te obligó a cambiarte para el
bando de los enemigos pero tú decides
disfrutar de todos los privilegios
personales que te puede traer una vida
fuera del régimen que te conculcaba tus
derechos para venir a enlistarte en el
bando contrario y pretendes imponerle
tus reglas al nuevo ejército en el que te
alistas.

No critico tus conceptos sino tu forma
de enfocarlos.
Yo me siento ultraderechista. Me llamo
Alexander (un nombre
norteamericanizante), en Cuba -antes de
la involución- me decían de joven “El
Americano” porque hablaba
perfectamente el inglés, bailaba y cantaba
Rock and Roll, me vestía con Jeans y
chaquetas de Colleges norteamericanos,
mi padre era residente de los EE.UU. y
nos hablábamos en inglés, viajaba a
Miami constantemente y un sin número
de cosas que me hacían parecer después
del ‘59 como un auténtico “diversionista
ideológico” y, lo peor: como un
“potencial enemigo y agente de la CIA”
cuando me puse a cantar rock con el
grupo Almas Vertiginosas y formé parte
de ese llamado ejército de “los pelúos” de
los años 60’s y 70’s. Los primeros años
de mi vida “revolucionaria” fueron
tormentosos y no me alcanzarían 10
libros para explicártelos y, por supuesto,
no lo voy a hacer, pero sí quiero decirte
que, a pesar de todas las hijaeputás que
me hicieron en Cuba y de considerarme
de extrema derecha, me mantengo
independiente (siempre digo que soy
“Republindiente”) y tengo muchos puntos
de vista completamente contrarios a
muchos integrantes del “Buró Político de
la calle 8” como algunos le llaman
despectivamente para compararlos con
Castro; especialmente con los “Saavedra’
s Boys” que rompen discos pirateados
que no les dan dinero a Juanes ni a nadie
y que salen en primeras páginas del
Granma para tomarlos como ejemplo del
exilio de Miami, pero... si criticar al exilio
le puede dar el más mínimo motivo al Hijo
de la Gran Jinetera de Fidel y su asesinos,
me meto la lengua donde tú sabes y no
les doy el gusto.

Tú, Manolín, eres un orgullo artístico de
los cubanos de allá y de muchos de aquí
y tus opiniones vertidas por todos los
medios de difusión en Miami donde te
han permitido expresar las mismas
aunque no las compartan, son
escuchadas y valoradas negativa o
positivamente de acuerdo a los intereses
de cada grupo beligerante y, realmente, al
grupo que más benefician tus
declaraciones actuales son al enemigo de
todos los cubanos.

No te estoy acusando de agente castrista
como muchos afirman y con los que no
estoy de acuerdo pues haríamos lo
mismo que Fidel. Más bien te señalo que
no eres maduro políticamente todavía y
que te hará falta pasarte algunos años
más fuera de tu país para darte cuenta,
cada día más, de cuántas cosas te quitó
Castro y sus Mafias barrioteras y de
conciencia.

Cuando dices que, “sería muy fácil para
mi, pues con el talento que dios me ha
dado, la facilidad que me dio la vida para
escribir canciones de todo tipo y el oficio
que tengo para hacerlo, pudiera hacer mil
canciones de esas que les gustan al exilio
poderoso, sonaría las 24 horas en la radio
y fuera el rey de Miami. Diría todo lo que
quieren oír los poderosos de Miami,
aunque fuera mentira, como lo hacen
todos, o casi todos, pero no me interesa
ser el Rey de Miami y pagar ese precio,
lo que me interesa es la verdad de mi país
y el futuro de mi gente”, estás olvidando –
poner aún, negando- que se pueda ser
cubano, famoso y admirado por los
medios de comunicación solamente
cantando canciones que den loas al exilio,
pues estarías negando el éxito de Rey
Ruiz, de Celia Cruz, de nuestro amigo
común Amaury Gutiérrez, de Gloria
Estefan, de Roberto Torres, del extinto
Rolando Laserie, de Carlos Oliva, de
Lissette Álvarez, de Hansel y Raúl y de
una lista interminable. Fíjate bien que no
te menciono a Willy Chirino porque ese sí
ha tenido éxito con sus canciones contra
el castrismo pero fíjate bien que el mérito
que tiene Chirino y lo engrandece es que,
precisamente, con el inmenso talento que
tiene y pudiendo convertirse en un ídolo
latinoamericano de la canción, ha limitado
sus fronteras al exilio por “no tratar
temas baladíes y ajenos a la realidad
cubana”. Ese SI ha demostrado
patriotismo al limitar sus fronteras
artísticas y de ingresos de dinero, por
defender una causa que cree justa y, por
ello, no deja de reunirse, compartir
escenarios y hasta invitar a su propia
casa, a artistas conflictivos cubanos que
vienen a Miami y, valientemente, ha
afrontado y sabido resolver esos
problemas, lo mismo con el “Buró
Político de la calle 8” que con la
comunidad y, ¿sabes por qué, amigo
Manolín?; porque Chirino si ha sabido
“estar arriba de la bola”.

Dices al final de tu alegato: “Cuba es mi
dolor... y Miami mi decepción” y yo diría:
“Cuba es mi dolor... y Miami mi
elección”.
Pero lo que más me hiere es que uses la
misma frase y concepción que tanto
repite Castro citando a Martí cuando dijo:
“Viví en el monstruo y conozco sus
entrañas”. No tengo ni el tiempo ni las
ganas de explicarte el verdadero
significado de esas palabras de Martí. Te
aconsejo que leas al verdadero Martí y no
al de Castro para que veas cómo éste
sacó de contexto esa frase y condenó a
Martí a ser un símbolo anti-
norteamericano cuando, en realidad, era
todo lo contrario. Pena debía darle a
cualquier cubano esté donde esté de leer
o citar de Martí sólo lo que arrima el
fuego a su sardina. Para hablar de Martí
hay que lavarse la boca primero, leerlo
bien después y seguir su verdadero
ejemplo y deseos de que Cuba fuera
verdaderamente libre cuando dijo:
“Cambiar de amo no es ser libre”.
Espero que este escrito mío te pueda
aclarar algo para tu vida y desarrollo
artístico de ahora y para el futuro que te
espera y del que has decidido ser
solamente un observador muy crítico e
hiriente agregando más dolor y verdadera
“decepción” a los que se jugaron su
familia y la perdieron en las bocas de
tantos tiburones al “brincar el charco” y a
los que, muchas veces no apoyo, pero
respeto y me inhibo de hacer
declaraciones que ahonden su dolor y me
cuidaría mucho más aún si yo fuera una
figura pública y con una imagen atractiva
como lo eres tú para tantos jóvenes que,
en estos momentos, al escucharte o
leerte, están confundidos sin saber si sus
padres y ellos mismos tomaron la
decisión correcta al venir a Miami; una
ciudad que te “volvió a acoger” después
de tu primera e indecisa decisión de
quedarte y a la que después decidiste
regresar para tirarnos a la cara cosas que,
aún siendo verdad, sólo le hacen bien a
un hombre que ha demostrado ser el que
más odia a los cubanos, incluidos tú y yo.
Martí también dijo: “Cuando de la patria
se trata, hay que tirarlo todo el fuego”.
Espero que entiendas bien el significado
de esta frase de tu parcialmente
equivocado y citado José Martí.

Un abrazo grande;
Alexander Domínguez
vivalalayuma@yahoo.com

Alexander Dominguez.-
Cantante.
Nació el 18 de junio de 1939. Estudió
idiomas, dibujo y publicidad. Ha hecho
televisión, periodismo, fotografía además
de cantar con los grupos de rock “Almas
vertiginosas” y “Nueva generación”.
Fundador de la organización no lucrativa
“Y.U.M.A.”,  (Yankyland United
Movement of America) con el propósito
de crear un ambiente de amistad y
acercamiento entre las comunidades
latinas (especialmente la cubana) y los
Estados Unidos de América. Como solista
grabó entre otras canciones "Noemí", que
fue un tema muy popular en la década de
1970.
Interesados en promover su
negocio, sus trabajos artísticos,
obras, libros o producciones
discográficas, escriban a

rvizdesigner@yahoo.com

Para información extra
llamar al
(561) 758-4316
Material de consulta con Derechos
Reservados conforme a la ley
Queda prohibida la reproducción total o
parcial de todo lo que aparece en esta
página (web. blog, etc.), por cualquier
medio o procedimiento, sin para ello
contar con la autorización previa, expresa y
por escrito de María Argelia Vizcaíno.
Cualquier forma de utilización no
autorizada le será aplicada lo establecido
en la ley federal del derecho de autor.
Información puede encontrar visitando
http://www.copyright.gov/

Opiniones sobre este trabajo
pueden ser enviadas
escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
Sección constantemente en
progreso, visítela próximamente
Otros diccionarios y notas de
importancia
Eduardo Hernández. “Eduar'Desings
UN CUBANO Y SER HUMANO EXCEPCIONAL
También ha sido este factor la
importante enseñanza, que le
ofrecieron sus progenitores, Sr.
Eduardo Hernández, el padre, y su
distinguida esposa Doña Marta
Posada de Hernández, la madre.
Son una parte vital y responsable,
de la ejemplarizante y estricta
educación recibida por un niño,
nacido entre las garras de un
monstruo, que supieron
inyectarle responsabilidad, moral,
civismo, fortaleza y a la vez la
dosis de ternura necesaria para
comportarse como todo un
caballero con grandes fibras de
sensibilidad, hacia todo lo que le
rodea.
Muy pocas veces, Dios se da a la tarea, de crear a un ser, producto de su amor por la humanidad, que a la
vez cumpla con la tarea de repartir ese gran amor del Supremo Creador, entre todos sus hermanos, con
la claridad, y significado casi exacto, para el propósito, para el cuál fue creado.

Este es el caso del diseñador y estilista, Eduardo Hernández, quienes todos los que hemos disfrutado
del beneficio de su amistad, y labores profesionales, conocemos por:
"Eduar'Desings". Es alguien con
una variedad de sentimientos: ADMIRABLES.

No solo yo pienso así. Lo corrobora, la cantidad de innumerables personas alrededor del mundo, que
han tenido la dicha de conocerlo, y participar en, y de sus proyectos.

Alguien tan joven y con tan buenos sentimientos, no puede ser producto, de la casualidad. Su
comportamiento con todo y todos los que le rodeamos, indican, que en su capacidad, ha sido un
escogido, para impartir el bien. Claro, también ha sido este factor la importante enseñanza, que le
ofrecieron sus progenitores, Sr. Eduardo Hernández, el padre, y su distinguida esposa Doña Marta
Posada de Hernández, la madre. Son una parte vital y responsable, de la ejemplarizante y estricta
educación recibida por un niño, nacido entre las garras de un monstruo, que supieron inyectarle
responsabilidad, moral, civismo, fortaleza y a la vez la dosis de ternura necesaria para comportarse como
todo un caballero con grandes fibras de sensibilidad, hacia todo lo que le rodea.

Es importante recalcar que naciendo en Cuba, en épocas del colonialismo actual, no se haya
contaminado con la mediocridad de un sistema corrupto, y que por el contrario, desde muy chiquilín, haya
sabido pensar en grande. Cuando digo EN GRANDE, me refiero a darle el valor que verdaderamente tiene
cada ser humano, y cada cosa, con su criterio, que dista mucho de haber sido y ser, el falso valor, que lo
rodeó, colectivamente, desde que abrió los ojos a la vida.

Por supuesto, para mí, el mayor crédito hay que otorgárselo, a la labor y enseñanzas, que
Don Eduardo padre, y Doña Marta le infringieron sin descansar, negados a que una falsa política, les
robara el corazón y los sentimientos, de su tan amado primogénito. Felicidades a esos dos señores, por
un trabajo tan bien hecho, y mejor logrado, que hoy, al pasar del tiempo, todos hemos recogido y
seguimos recogiendo los frutos, de un árbol, que ellos dos sembraron, y cuidaron con tanto amor.

RUBEN  - Hola Eduardo. Es un gran gusto para mí, que me des la oportunidad, de entablar esta charla
contigo.

EDUARDO - Créeme, que el gusto es todo mío.

RUBEN - ¿Dónde naciste?

EDUARDO - En Rancho Boyeros, La Habana, Cuba.

RUBEN - ¿Podrías decirnos la fecha?

EDUARDO - Sí, por supuesto, no tengo ningún problema con la edad, pues todos llegamos un día, y nos
tenemos que ir otro, independientemente de cuánto tiempo haya transcurrido. Recuerda, que para lo que
nosotros puede significar muchísimo tiempo, en La Ley Divina, puede ser solo un suspiro. Nací el 10 de
noviembre de 1962, bajo mi adorado signo de Escorpión. Y a propósito, si la memoria no me falla, tu vida
ha estado rodeada bajo la influencia de ese signo... ¿O me equivoco?

RUBEN - No, por supuesto que no te equivocas... Fíjate, que quien tiene la mayor influencia en mi crianza,
es mi abuela Genoveva Díaz, a quien yo siempre he llamado "Bé", nacida un 26 de octubre, aunque mi
madre, nunca dejó de participar de mi crianza y mi vida, ya que la mayor parte del tiempo, vivíamos todos
juntos en una misma casa, y ya después cuando se pudo, mi madre y mi abuelita, construyeron un hogar
cada una por su lado, en Guanabacoa, La Habana, Cuba, una casa al lado de la otra, ni cerca existía entre
las dos, por tanto, fui un chico pobre afortunado, pues contaba con dos hogares, y dos camas. La de la
casa de mi madre, y la de la casa de mi abuela. También, en mi niñez, influyó la presencia del segundo
esposo de mi mamá, Eduardo Coffigní, quien no fuera solo un padrastro para mí, pero si otro padre, por
tanto, tuve la dicha, de haber sido procreado por mi padre biológico, y después, Dios me regalara, otro
padre muy atento a mis necesidades, quien asumió toda la responsabilidad de mi crianza, quien me
mostró y me dio muchos buenos ejemplos y valores de la vida. Coffigní, como muchas veces
cariñosamente yo le llamaba, nació un 7 de noviembre, también bajo el signo de Escorpión. ¡Ah! pero ahí
no para la cosa. Mi abuelito, otro padre para mi, esposo de Bé, Claudio Rolando de La Torrente, nació, un
12 de noviembre.
Ahora bien, cuando decido escoger la carrera artística, mi mayor admirador, pero también mi mentor,
quien me impulsara en esta profesión, y causante de mis logros y éxitos, los que también yo adquiriera, y
que contribuyeran a que muchos me conocieran como "Mr. Pachanga", no fue otro que: Eduardo
Davidson, el autor de La Pachanga... ¿Cuándo nació? Pues también un 7 de noviembre. Te estoy
entrevistando, pues considero que es importante que se sepa de tu vida, tu labor, pero tampoco quiero
dejar de contestar tu pregunta. En 1960, en un momento muy difícil, que no viene al caso comentarlo
ahora, es cuando salgo de Cuba.
Pensando en ese momento, que en 3 a 6 meses, iba a regresar, pues fue lo que muchos pensábamos
entonces, eso fue dos años antes que tú nacieras. Yo había acabado de conocer a través de Eduardo
Davidson, a la rutilante estrella cinematográfica cubana... Ninón Sevilla de quien era un gran admirador de
sus películas y su trabajo. Yo en ese instante, estaba muy pegado en la radio en Cuba, y otros varios
países, con el tema de "La Pachanga". Ella muy gentilmente me extendió una invitación, para que fuera de
visita a su casa en México alguna vez. Se me suscitó de repente un problemita, y la comuniqué, a lo que
me dijo, vente raudo y veloz para México, que mi casa tiene las puertas abiertas para recibirte. Pero como
mi compañía grabadora, no me dio el frente pagándome lo que me pertenecía del contrato que habíamos
firmado, y del dinero que ya tenía puesto una institución bancaria, ya que no me dejaban sacar, ni un
céntimo, porque el gobierno existente en esa fecha, había decretado una nueva ley, que no era permitido,
extraer y sacar del país (Cuba) no más de cierta cantidad, hasta que no pasara el tiempo que ellos habían
estipulado (un año), y ya yo había viajado a
Santo Domingo recientemente, y por supuesto, había llevado algo de mi dinero por cualquier emergencia.
Entonces en ese instante, me encontraba en la situación, que no tenía ni para comprar el pasaje de ida.
Le expliqué eso a Ninón, y ella me dijo: No hay problema alguno, yo te envío el pasaje...Y así fue. Al día
siguiente, ya había cumplido su promesa. Gracias a ella, quien fuera el vehículo que Dios puso en mi
camino, pude salir de Cuba rápidamente...Ella nació un 10 de noviembre, exactamente igual que tú, solo,
que en diferente año. También Escorpiona. Después, algunos años más tarde, me fui a residir a Puerto
Rico invitado por otra Escorpiona, Yolanda Pérez nacida el 1º de noviembre, y al llegar, tuve la suerte de
actuar con una banda musical obteniendo mis primeros éxitos en La Isla del Encanto, donde el pianista y
director, Macucho, con quien estuve cantando un buen rato, también era Escorpión.
Como vez, contestando tu pregunta, si, mi vida ha estado rodeada e influenciada por Escorpiones, pero
en vez de veneno, me han regalado muchísima miel, y de la buena.

EDUARDO - Fíjate Rubén, que es gratificante saber, todo el bien que hemos hecho en tu vida, pues al
menos, eso borra un poco la percepción de que los Escorpiones, son solo unas criaturas llenas de
veneno maligno. El veneno que naturalmente tenemos, solo lo usamos para defendernos de los
depredadores. Imagino, y sé por experiencia, que en el caso de esos animalitos, solo lo usan para
defenderse, o para que se use como antídoto, para combatir enfermedades severas. Pues toda parte
negativa, tiene su parte positiva. Es la ley de la compensación, aunque yo prefiero siempre usar, todo lo
positivo que haya en mí y que yo pueda aportar, para el bien de la humanidad.

RUBEN - ¿Tienes hermanos?

EDUARDO - Si, por supuesto, tengo dos maravillosos hermanos. Jorge Luis, y Ariel Hernández. Son dos
maravillosos seres humanos.

RUBEN - ¿Qué tal, ha sido convivir con ellos?

EDUARDO - Nos hemos llevado toda la vida súper bien. Dentro de un marco de amor, entre nosotros,
inculcado lógicamente por nuestros padres, y sobre todo, un gran respeto a nuestras vidas, y nuestras
opiniones. Tengo mucho que agradecerle a la vida, pues desde muy temprano me enseñó la lección, que
cuando recibes amor, a fuerzas tenemos que regresar: "AMOR". Te diré que soy el mayor, pues fui el
primogénito. Y aunque nací con la condición de Nefrosis, (enfermedad de los riñones) la cual me fue
tratada hasta la edad de 12 años, y que milagrosamente, me fue curada por el Sarampión, a Dios las
Gracias, he sido muy afortunado aunque no fue algo, muy agradable de vivir, y experimentar, nunca
perdimos la fe en el seno familiar, de que íbamos a vencer esa dificultad. Y lo hicimos. Fue un trabajo de
equipo familiar. Aunque fui el primer bebé de la casa, de una familia muy numerosa, y por supuesto, me
colmaron de amor y mimos a granel, cuando llegaron mis otros dos hermanos, la alegría, se multiplicó, y
toda mi familia, participó de ella. Pero mis padres principalmente, se encargaron, de que todo ese amor y
beneplácito, fuera impartido equitativamente entre nosotros tres, sin importar, quien era el mayor, el del
medio, o el más pequeño. Nos disciplinaban por igual, cuando tenían que hacerlo. Y nos ofrecieron sus
corazones, divididos en tres partes iguales, y al mismo tiempo. Eso hizo, que no hubieran celos, ni mala
comunicación entre los tres. Y a la hora de defendernos, éramos, y aún somos, como "Los Tres
Mosqueteros".

RUBEN - Eduardo, ¿a qué edad comenzaste a asistir a la escuela?
EDUARDO - Todavía lo recuerdo muy vívidamente como si fuera hoy, tenía yo escasamente 5 años.
Comencé a asistir a una escuela cercana a mi casa, que se había construido, en unas tierras, que
pertenecían, a mi abuelo paterno, y recuerdo también, que había en ellas un árbol inmenso... (una Ceiba)
que tenía un enorme orificio en su tronco, donde cabían varias personas. Mis abuelos profesaban la fe
Católica, y cada 8 de septiembre, se construía dentro de ese orificio, un altar, dedicado a la Santísima
Virgen de La Caridad del Cobre, Patrona de Cuba a la cual se velaba, para cumplir con una promesa
hecha a la Virgencita, por el nacimiento de mi tío paterno, que había nacido un 8 de septiembre. En esa
fecha se le velaba, y se le llenaba de flores para brindarle un cariñoso, y respetuoso homenaje. Aunque
siempre se mantenía la imagen de la Virgen en ese espacio. Posteriormente, se siguió velando y cada
año se le ofrecía ese homenaje, pero dado a que las condiciones políticas e ideológicas habían tomado
otro rumbo, el homenaje se le hacía ya, en casa de mis abuelos.
Al cumplir los 12 años, yo en una ocasión tome la iniciativa de decorarle el altar a la Virgen, pues antes lo
hacía una sobrina de mi abuela, Tía Matilde y lo hacía precioso también, (E.P.D.) . Mi abuelita Rita, que en
Gloria esté, cuando vio lo que yo había hecho se maravilló con mi colaboración. Continúe decorando cada
año el altar a la Caridad, hasta que mi abuelita Rita nos abandonó, pues entre ellos habían acordado esa
promesa. Hoy creo que ahí fue donde comenzó mi afición por el diseño y lo que después, fuera parte de
mi desarrollo como diseñador. Siempre estuve muy inclinado e interesado, en todo lo que estuviese
ligado con las artes... Todavía lo estoy.

RUBEN - ¿Cómo fueron esos primeros días de clases a tan corta edad?
EDUARDO - Fue algo nuevo para mí, pues estaba muy ligado a mis padres y mi familia, pero como a
todo, uno se llega a acostumbrar, después fue agradable a tener nuevos amigos con quien compartir.
Recuerdo que me decían que me había convertido en el nuevo líder del aula.
Siempre tenía seguidores, y desde entonces, al cabo de un tiempo, comprendí, que tenia la facilidad para
poder hacerme entender. O sea, tenía algo de talento, para poder enseñar, aunque más tarde me fui
convirtiendo en alguien más tímido.
No sé si influyó la presión de un sistema que despreciaba, lo que me transformó, dejando las
consecuencias sobre mi futuro proceder. Ya para entonces, me resultaba muy difícil hablar y expresarme
en público. Me cohibía mucho de hacerlo.

RUBEN - Eduardo, ¿recuerdas a todas las escuelas a donde asististe?
EDUARDO - Como te cuento, la primera fue esa cerca de mi casa, donde mi primera maestra, tenía el
mismo nombre de mi madre "Marta". Los nombre de las otras escuelas, prefiero omitirlos, pues al nacer
en una época muy desafortunada para la historia de mi país, he querido borrar de mi mente, muchos
detalles que me afectaron bastante y aún me afectan, pues los nombres de todas esas instituciones, en
mi mente, crean un vínculo, con ese desafortunado y tenebroso sistema, que hubiera preferido, jamás
haberlo padecido. Todo lo que concierne, a esa parte de mi educación literal, quisiera poder tener la
facultad de borrarla, y desvincularla, totalmente de mi existencia. No siendo así, con mi educación familiar
y moral, en la que primordialmente me apoyé, la que me ofrecieron mis padres, en conjunto con toda mi
familia, y que ha formado parte de todo lo que después he sido. Esa, la considero IMPECABLE, por lo que
perdura y perdurará en mi mente, todo el tiempo que Dios me permita vivir.

RUBEN - ¿Cuáles tu consideras que han sido tus mejores memorias en tu vida?
EDUARDO - Los recuerdos, mis mejores tiempos, han sido en la época de mi niñez y juventud, recuerdo
los paseos por el río con mi abuelo Manolo, un ser tan querido por todos, íbamos todos los primos a
retozar y jugar al río. Mi abuelo materno disfrutaba mucho eso y nos hacía muy felices a todos los nietos
incluyendo primos y amiguitos de la zona. Por otro lado cada 8 de septiembre las fiestas en casa de mi
abuela Rita por el cumpleaños de mi tío José Antonio, eran fascinantes, se reunían todos los tíos, primos
y mucha más familia, y se pasaban una madrugada entera haciendo chistes, jugando Dominó, era casi la
mejor noche del año.
El amor, la educación, y la comprensión que siempre recibí de mis padres, y de toda mi familia, son
memorias imborrables en mi mente. Es el mayor regalo que Dios haya podido ofrecerme. Lo cual
agradezco, tengo y tendré hasta el final de mis días en la tierra.
( EL AMOR DE Y POR MIS ANCESTROS, LOS QUE YA HAN PARTIDO es algo que jamás podré olvidar,
porque lo llevo muy dentro de mi corazón. Eso a su vez, me ha dado la capacidad de poder
corresponderle a cualquiera que se lo gane y se lo merezca, con ese mismo gran amor que he recibido.

RUBEN - ¿En cuántas casas y barrios viviste en Cuba?
EDUARDO - Toda mi vida, viví en la misma casa, y el mismo barrio. También convivía, en la casa de mis
abuelos, que colindaba con la nuestra, a través del patio. O sea, igual que tú, tenía dos casas, las cuales
disfrutaba muchísimo... Me sentía millonario. Después, al salir definitivamente de Cuba, ese sistema, nos
quitó… Corrección, debía decir, nos robó, ambas casas. Ambas propiedades, adquiridas, con muchísimo
esfuerzo y trabajo, por mis abuelos y mis padres.

RUBEN - Conociendo sobre el maravilloso éxito de tu vida profesional, me gustaría que compartieras
parte de tus experiencias, de tu interesante carrera con todos nuestros lectores.
Una pregunta: ¿Cómo comienza tu afición al estilismo?
EDUARDO - "Oh my God"...Ja...Ja...Ja... Independientemente de lo que te narré que decoraba el altar para
homenajear a la Caridad, desde muy joven, viendo como mi madre le cortaba los cabellos a muchos de
los miembros de de nuestra familia. Ya que ella con apenas 13 años, trabajaba en una peluquería (Salón
de Belleza) para ayudar a sus padres económicamente. Ella fue mi inspiración. Se dice que los hijos
heredan genes de sus padres, o familiares cercanos, de ella, debo haber heredado los genes para que
existiera en mi, esa vocación. Bendita vocación, que ha sido una compañera inseparable a través de toda
una vida, la cual me ha dado innumerables logros y alegrías. De la cual, no viviré lo suficiente, para
agradecerle esa herencia a mi amada madre, y agradecerle a esa carrera, el haber podido liberarme del
comunismo, y recobrar mi libertad. Una libertad, que me fue negada y robada por muchísimos años.
Cuando decidí comenzar a enfrascarme en esta carrera, recuerdo a mi madre decirme: Sigue ahora tú
mis pasos, pues me he dado cuenta, que ya lo haces mejor que yo.
Y yo, escuchando sus sabias palabras, y con una fe ciega en su amor y su experiencia, rápidamente tomé
las riendas de los caballos que empujaban ese coche, llamados tijeras, un peine y mis manos, por
describirlo de una forma jocosa. Comenzando a manejar entre ellas, los cabellos de los demás, que
hasta el momento, es algo que me produce una gran satisfacción.

RUBEN - Cuéntame de tus sentimientos por ver como vivían y luchaban tus padres, en medio de un
sistema con filosofías que no compartían.
EDUARDO - Indudablemente sufría mucho. Tener que ver todo lo que ellos tenían que hacer para poder
llevarnos y poner un plato de comida a la mesa familiar. De cómo se arriesgaban en un país, donde todo
lo que se hiciera para poder subsistir, constituía un delito. Donde por cualquier cosa, te podían
encarcelar, especialmente a todo aquél que daba señales de no estar de acuerdo con un régimen tan
sanguinario e inhumano. No resultaba fácil. Aún hoy después de más de 50 años, no lo es. Observar que
muchas veces, mis padres, mis adorados padres, se limitaban de ingerir la ración completa que les
pertenecía, para que nosotros los tres hijos, nos pudiéramos alimentar mejor. Los dos más pequeños,
no entendían todavía por sus escasas edades, niños al fin, pero yo sí, aunque a veces los cuestionaba, y
ellos me contestaban, que estaban llenos, pues habían comido algo antes fuera de la casa, pero ya, yo
me iba dando cuenta de la amarga y dura realidad. Cuando algunas veces, quise asumir y copiar la
misma actitud, comiendo menos, para que hubiese algo más para ellos. Ellos rechazaban mi teoría. Me
decían, sabemos por qué lo haces, y agradecemos tu intención, pero debes comer bien y alimentarte al
máximo, para que tu capacidad de aprendizaje no disminuya...Recuerda Papi, (Es así como siempre me
han llamado) que tú eres la esperanza de nosotros, y para que te hagas un gran hombre de bien, tienes
que ser brillante en tus estudios, y para que lo seas, debes tener el cuerpo fuerte y bien alimentado. Ya
vendrán tiempos mejores, en que podamos cantar victoria, y todos celebremos felices y contentos. Por
ahora, comételo todo.
Aunque trataba de ser fuerte para no causarles, disgustos, por dentro, mi corazón, lloraba lágrimas de
sangre. Todavía las siento rodar, caliente interiormente por mis pupilas. Y al sentirlas, revivo esos días de
sufrimientos, como si me estuviese ocurriendo, hoy mismo.
También hay un dato, que ahora considero fascinante, cuando a mi mente regresa el pasado y es que
recuerdo que mi madre siempre que había pollo en la comida, solamente se comía las alitas y nos decía
que esa era la parte que más a ella le gustaba. No dudo que haya sido verdad pues inclusive hoy día,
aquí en este país donde hay abundancia de todo, y facilidades económicas, aún las come y las disfruta.
Pero en aquellos momentos, tengo la certeza absoluta de que lo hacía para brindarnos las mejores
partes del pollo a nosotros sus hijos. Quizás por eso, les siguen gustando tanto. ¿Habrá sido la fuerza de
la costumbre? Ja… ja… ja… DE TODAS FORMAS GRACIAS MIMA, POR TUS SACRIFICIOS Y TU
INTEGRIDAD SILENTE. TE AMO MUCHO.

RUBEN - Me gustaría me contaras algo de tu adolescencia... ¿Cómo fue? ¿Cómo pudiste desarrollarte
con pensamientos libres, dentro de una sociedad, que no te ofrecía opciones ni alternativas?

EDUARDO - No fue fácil, debo confesarlo. Con apenas 13 años, tuve que ir a mi primera ESCUELA al
CAMPO, por 48 días a trabajarle de gratis al desgobierno que existe en mi país todavía, para según ellos
poder pagar mis estudios. Ya después tuve que asistir a 3 temporadas más de 45 días cada año, hasta
finalizar la secundaria, para completar 4. Porque en Cuba nada es gratis, de alguna forma y manera,
siempre te cobran las miserias que te ofrecen. Mientras que la cúpula vive como Príncipes, y el Rey
sinvergüenza tiene su ganado de búfalos propio y privado, para el consumo de su dieta alimenticia, y la de
su familia, mientras a los niños del resto de la población, se les niega la leche, tan importante para su
crecimiento y desarrollo, al cumplir 7 años. Es un deshumano crimen...
No sé por qué, todavía se dice, y hay la percepción en algunas partes, de que la educación en Cuba es
gratuita...Hay que aportar mano esclava, para según ellos compensar, lo que te están enseñando, que no
es otra cosa que el lavado de cerebro desde que entras a un centro educacional, siendo muy bebé, y sin
siquiera comprender lo que te están diciendo, es un adoctrinamiento constante, para envenenar tu mente
con puros embustes, para fortalecer su equivocada causa.
Si en tu casa, tus padres o mayores, no se dan a la tarea de fortalecerte, explicándote lo que
verdaderamente significa la verdad, te vuelves loco, o te convierten en una marioneta, donde los únicos
que tienen la potestad de halar tus hilos, son esos sinvergüenzas. Te envenenan tanto el alma, hasta
convertirte en un Robot mas, de la larga lista en una población, que no reacciona, con sus propios
pensamientos, pues llega un momento, donde no pueden iluminar sus vidas, con luz propia.
Te convierten en una pieza más del juego de ajedrez del partido, pero jamás llegas a convertirte en Rey,
Reina, Torre, ni siquiera en un Caballo. Eres un peón más, que cuando no te necesitan, al convertirte en
algo incomodo para sus intereses, una piedra en sus zapatos, te mueven a su antojo y gusto, dejando
que te coman. Te destruyen. Te aniquilan, física y moralmente. Gracias a mi temperamento, apoyado por
mis padres y familia en general, pude salvar mis principios, con cierta rebeldía, desde muy temprana
edad...
Ese lugar en el campo donde me enviaron era muy lejos de mi casa: (Güines), también era la primera vez
que me separaba de el seno familiar, donde siempre estuve...Separarme de mis padres, mis hermanos,
mi familia, mi barrio, las calles que eran parte de mi vida, mis amistades, mi entorno en general, significó
entonces, una muerte lenta para mí. Confieso nuevamente...NO FUE FÁCIL... HAY QUE VIVIRLO PARA
PODER COMPRENDERLO A PLENITUD.
Mis padres iban a visitarme religiosamente cada miércoles y domingo. Uno de los propósitos, era
fortalecer mi espíritu, para que yo no fuera a entrar en depresión a mi todavía tan corta edad. Pues aún
todavía a nuestras adultas edades, tanto mis hermanos como yo, seguimos siendo sus bebés. Me
llevaban algo de comer, de lo que con muchas luchas y sacrificios, habían podido conseguir, pues en ese
lugar la comida, la poca que te daban era incomible. Había que tragársela sin pensarlo mucho. Los tres
Mosqueteros, como le decíamos al arroz, chicharos y huevo hervido, para poder mantenerse vivo, y con
alguna fuerza. Era un injusto castigo, para el cual yo no había contribuido en nada. Cruel, Inhumano.
Desde entonces, me pude dar cuenta, lo que significaba para otros, el hecho de estar encarcelados, y
recibir esa ansiada visita, pero más aún para un padre o una madre, poder visitar a un hijo o familiar,
atrapado en una situación, que jamás imaginó, y muchísimo menos pidió.
Sentía una angustia terrible, esperando a que pasaran las horas, y llegaran los miércoles y domingos.
Recuerdo, que esas noches antes, dormía muy mal, y le pedía a Dios, que llegara el día, para al menos
tener el consuelo de verlos. Fue terrible. Esos 48 días que debieron ser 45 pero se atrasaron los
camiones en recogernos, me parecieron 48 siglos.
Ellos se pasaban conmigo, unas horas. Cuando se iban, mientras se alejaban del campamento, (yo le
llamaba Campo de Concentración) muchas veces, notaba la cara de angustia de los dos, y aunque
trataban de hacerse fuertes y ocultármelo, veía en mi madre, los ojos brillosos, y hasta una lágrima
traicionera, que quería contener, por no angustiarme más, pero que a veces la traicionaba, y se le
escapaba, rodándole por la mejilla. Una vez me dijo, que se le había escapado porque estaba agripada.
Pobre Madre mía.
Al retirarse ellos, a mí se me hacia un tremendo nudo en la garganta, pero a ellos también, que aunque
me demostraban cierta fortaleza, después me confesaron, que se iban destruidos.
Una vez de ellos marcharse, cuantas veces, tuve que aguantar un grito de angustia.
Fue una experiencia terrible. Esos sinvergüenzas, ni con la muerte pagan el daño que le han hecho a
Cuba y a su población. Es una mentira tras otra...Han convertido a la mayoría del cubano, a aquél que no
tiene fortaleza mental, y que le han pisoteado, hasta sin el mismo darse cuenta, su auto estima, en seres
mentirosos, con doble moral, en entes del planeta, y en ciudadanos de Quinta Categoría, sin una
personalidad ni criterio propio. Era obligatorio asistir esas temporadas, a ese infierno, llamada Escuela al
Campo de lo contrario, te suspendían en el curso escolar. O sea un chantaje, del cual no podía uno
escaparse.

RUBEN - Eduardo, hablas con tanta vehemencia sobre tus padres, que cualquier hijo sentiría envidia de
tu buena suerte. ¿Cuéntame algo sobre tu papá?
EDUARDO - Te cuento, que mi padre, trabajó junto a su padre (mi abuelo) en un negocio de carnicería,
que mi abuelito tenía desde siempre antes de 1959. Hecho con mucho esfuerzo y sudor, pues mi abuelo
era un gran emprendedor. Después de esa fatídica fecha, mi abuelo pasó de ser dueño a empleado, y mi
padre que supuestamente seria su heredero en los negocios se quedó sin nada, pues les fueron
arrebatados todos sus bienes, después del 59 como bien sabemos. Más tarde, él, teniendo una gran
capacidad con las matemáticas, fue quién dirigía y estaba a cargo de controlar la economía de una
empresa comercial, que se encargaba de atender bodegas de alimentos y ropa, donde mi tía y mis
padres también trabajaron una buena parte de sus vidas como comprobadores económicos.
Por esa razón, ellos podían traernos un plato de comida extra a la casa, pues lo que te asignan en Cuba,
por la famosa libreta de abastecimiento, es tan poco, que no alcanza, ni para cubrir una semana.  Y debo
enfatizar nuevamente, que eso era a riesgo de poner en peligro sus propios pellejos. Para poder resolver
el día a día, sobre todo si tienes niños, o familiares pequeños, hay que salirse un poco de la línea, y de la
conducta estricta a que nuestros mayores, nos habían acostumbrado, por toda una vida.
Y es que en Cuba (castrista), todo es un delito, para poder tenerte en un control eterno. Hasta luchar para
tu sobrevivencia, si no estás autorizado por ellos, y aunque te autoricen, el día que no cumplas y llenes
todos los requisitos, de supuesta lealtad a el maldito sistema, usan esos mismos parámetros y
mecanismos, supuestamente autorizados para quemarte, para descalificarte, desprestigiarte, y destruirte
psíquica, moral, y físicamente.

RUBEN - ¿Cómo es posible Eduardo, que en Cuba pueda ser un delito hasta comer? No lo puedo
entender.
EDUARDO - Pues debes creerme amigo mío. Todo está acondicionado, a los caprichos, y exigencias de
un desgobierno, que pretende y tiene el total control de esa población. Ellos te asignan una ración de
comida, como ya te he explicado, por una libreta injusta que no les alcanza a las familias ni para una
semana de consumo, el propósito es tenerte en Jaque, para que debas buscar, inventando cada día lo
que puedas conseguir para alimentarte y alimentar a los tuyos, y en esa forma, no te alcanza el tiempo,
para analizar que tienes sobre tus hombros una férrea dictadura, y muchísimo menos, pensar que debes
revirarte en su contra. Es una táctica vieja comunista, que a ellos les ha dado grandes resultados. Y en
esa forma, también le infunden el miedo a la población, y la idea es: Si no pueden doblegarte, la
emprenderán en contra de tus familiares más allegados, y tus seres queridos. Todo está, muy bien
planeado y diseñado. Y es por eso, que hasta poder resolver lo que es un plato de comida extra,
constituye según sus falsos, e hipócritas criterios, bases suficientes en teoría, para crear un gran delito,
penado por esas leyes totalmente arbitrarias.

RUBEN - Háblame un poco de tus abuelos, de que parte de Cuba eran originarios
EDUARDO - Mis abuelos paternos, eran de La Habana y los maternos, Manuel Posada, nació en España.
Su madre, mi bisabuela, lo llevó para Cuba, siendo él muy pequeñín. Esos tres, fallecieron, pero mi
abuela materna, también nacida en La Habana, todavía tenemos la suerte de que nos esté
acompañando, y vive entre nosotros aquí en Los Estados Unidos. Cuenta hoy, con 86 años de edad. Nos
sentimos muy afortunados de que todavía, nos dé la alegría de tenerla entre nosotros.

RUBEN - ¿Cuando supiste o te diste cuenta que el sistema implantado en la isla, no se acercaba a tus
sentimientos?
EDUARDO - Desde que tuve uso de razón. Siempre fui muy vertical, sobre todo cuando la libertad de mi
patria ha estado en juego. Jamás entendí, ni podré entender, que se nos obligue a pensar o actuar, como
alguien lo desee. Para mi es imperdonable. No lo admito. Mis padres nos educaron con una moral y
valores impecables. Fueron muy rectos con nosotros. Hoy día, se lo agradecemos muy profundamente.
Todo lo que somos, es parte de lo que ellos, nos enseñaron. Fue cuestión de enseñanza y
principalmente educación, nos llevaron a Golpe de Tambor Indígena, y como se dice vulgarmente en
Cuba... A la una mi mula. Ja...Ja...Ja... No nos permitieron que practicáramos "La Doble Moral", a la que el
cubano, casi todos en general, tienen que someterse, y están forzosamente obligados a vivirla. Nos
decían, jamás se traicionen, y si por circunstancias, no pueden expresar, lo que sienten sus corazones...
Mejor se quedan callados, pero jamás se traicionen, pues si lo hacen, valdrán muchísimo menos, que
una monedita de lata. Por esa razón, nunca dejamos que entrara por la puerta de nuestra casa, "La Doble
Moral".

RUBEN - ¿Como hacías para expresarte?
EDUARDO - Bueno, siempre me consideré un líder, y cuando me reunía con mis amigos del barrio, el
tema y mi labor, era desacreditar al tirano... Abrirles los ojos a mis vecinos, y compatriotas. Para suerte
mía, jamás nadie me ripostó, y mucho menos me reportó. Nací, crecí, y viví, en un barrio que le decíamos
Miami Chiquito, pues todos teníamos algún pariente fuera de Cuba, y más tarde, medio barrio, se fue
definitiva, y permanentemente. Hoy por hoy, casi toda mi generación, de medio barrio, está aquí en Miami,
y los que no, están dispersados por el mundo, convirtiéndose en lo que quedó de mi bello barrio de
Nazareno, lo que es Cuba entera hoy día...Un desastre, un derrumbe total y absoluto.

RUBEN - Mientras crecías, ¿cómo pudiste mantenerte en la escuela, sin llegar a convertirte en un peón
del sistema?
EDUARDO - Me mantenía neutral en las cuestiones políticas. Siempre me hacia el tonto, todo lo entendía
mal y me portaba a veces como un anormal, algo bruto si se quiere, para que los encargados del
adoctrinamiento, no vieran tierra fértil en mi, para sembrar sus malvadas semillas, y así no quisieran
perder su valioso tiempo conmigo, a quien ellos consideraban, que era: Un pequeño imbécil... A menudo,
hacía gala de mi falta de concentración y de memoria. Por lo que preferían no tirarle Margaritas a los
cerdos...Y ese cerdo era yo... ja... ja...ja... Pero tenía que mantenerme neutral, de lo contrario, no me
permitían estudiar. Fueron momentos y situaciones muy difíciles, pero con la ayuda de Dios, y la guía y
consejos de mis amados padres, pude superarlos. Me siento muy orgulloso, que nunca le hice daño a
alguien, ya que nunca pertenecí, ni quise pertenecer a, La UJC = Unión de Jóvenes Comunistas, y
muchísimo menos a, al: PCC = Partido Comunista de Cuba. Ahora bien, cuando regresaba al barrio,
recuerdo perfectamente que casi todas las noches quitaban la electricidad, y por consiguiente faltaba la
Luz, me encantaba gritar, junto a varios amigos...”ABAJO FIDEL.”
Claro, cambiábamos y alterábamos las voces, para que los pocos delatores que había en el barrio, no
supieran quienes en realidad éramos. Sin saberlo, practicábamos contra revolución.
Mi madre si reconocía mi voz a veces, y por supuesto, se quedaba aterrada, pues ella sabía, que a ese
sanguinario desgobierno, le importaba un bledo, que fuéramos menores de edad, por tanto, nos hubieran
acribillado allí mismo, si hubiesen podido capturarnos, nos hubiesen aplicado, todo el peso de sus
arbitrarias leyes.

RUBEN - ¿Cómo fueron tus estudios?
EDUARDO - Estudié y completé toda la Secundaria. Fui obligado por el gobierno a asistir, por cuatro
temporadas, a La Escuela al Campo, para que, como antes te expliqué: No me suspendieran en los
cursos. Después, por aquello de continuar la tradición familiar, comencé una carrera de Economía, pero
al poco tiempo, me di cuenta exacta, que mi meta estaba en un par de tijeras, un peine, y mis manos, por
tanto, matriculé en una escuela para aprender y llegar a ser un Estilista. Esa era mi verdadera vocación...

RUBEN - Como te desempeñabas de estilista o peluquero mientras permanecías en Cuba, incluyendo,
como comenzaste en esa carrera.
EDUARDO -.Con muchísimo trabajo, no habían muchos empleos, y todo escaseaba. Solo de recordarlo,
los nervios se me alteran. Pero con todas las dificultades existentes, pude trabajar por seis años en una
peluquería en el Cerro. (“Salón Rosado”). Pienso que tuve mucha suerte, ya que logré colocarme como el
peluquero Estrella de ese municipio en los años ochenta. En varias competencias, siempre alcancé, los
primeros lugares. Dios estuvo conmigo, no me desamparó. Anteriormente, dejé la escuela de Economía,
ya que me encontraba muy desorientado.
Fue cuando mis padres me obligaron a conseguir un empleo cualquiera, pues no querían que yo me
quedara solo de holgazán en la casa, mientras ellos estaban en la calle, luchando y trabajando. En ese
tiempo, trabajé una temporada, con una señora, muy rígida. Cuando terminaba todas las labores del día,
y no había nada más que hacer ya que yo hacia todo lo que ella me asignaba en tiempo record, pero
cuando me veía sentado un ratito, para tomar aliento, me ordenaba, barrer el local, sacudir el polvo, mover
muebles, pues ella me decía: ¿Y tú qué haces sentado?
Le explicaba que ya lo había hecho todo, y me contestaba..."Vamos muévete, muévete", que a ti se te paga
por trabajar, y BARCO PARADO NO GANA FLETE. Cuando terminaba de barrer y sacudir, tenía que volver a
re-organizar, lo que ya estaba organizado. Era muy desconsiderada, pues gracias a mi trabajo y a mí, que
le tenía el lugar nítidamente limpio y organizado, ella siempre obtenía, los mejores elogios de sus
superiores, que le daban muy buenas calificaciones por el trabajo que yo había hecho, y era ella la que
recibía los más altos reconocimientos de todos ellos. Ella era la administradora de esa tienda del
gobierno, pero quería verme todo el tiempo en acción. Quería verme como Ambrosio...Todo el tiempo, y
siempre: “Con la Carabina al hombro”. Fueron momentos y tiempos muy tensos, en los que me sentía
muy desorientado en cuando a lo que pasaría con mi vida profesional.

RUBEN - Cuéntame de algo más que recuerdes de esa época.
EDUARDO - Si, una vez pasó un huracán por Cuba mientras yo estaba trabajando en esa misma tienda.
Fueron muy desafortunadas y deplorables las condiciones en que muchas familias quedaron después
de su paso. El sistema, decidió vender entonces colchones, pero solo a quienes entregaran los que
tenían, y que estuviesen mojados, o dañados por el huracán. (Se les llamo los damnificados del ciclón) y
media Habana se declaró "DAMNIFICADA" con tal de recibir nuevos colchones, pues hacia más de 20
años que en Cuba, no se le vendía colchones a la población.
Tuve que recibir todo tipo de colchones viejos y en cualquier estado de deterioro. Pestilentes, mojados
con todos los líquidos impensables, rotos, en fin, un verdadero desastre. Tenía que echármelos al
hombro, para acomodarlos en un almacén cercano a la tienda (A una cuadra de distancia) para ser más
exacto fue en, una carnicería clausurada... (¿Por qué sería que la cerraron?... Ja...Ja...Ja...).
Las personas con el afán de poder comprarse uno nuevo, lo cual era casi imposible en tiempos
normales, mojaban los que tenían, hasta con orines, para demostrar que estaban ya inservibles. Aunque
me sentía muy fuerte, por cargar tanto puede que sea parte de mi condición actual de padecer SOTE-
ARTRITIS. Eso es solo una teoría mía.

RUBEN -. ¿Cómo sacaste a todos tus familiares de Cuba, para Costa Rica y después para Miami?
EDUARDO - Cuando salí de Cuba, por mis propios medios, pagándome una visa para Costa Rica, la cual
pagué haciendo peladitos y muchos permanentes pues en aquella época se usaba mucho el pelo bien
rizado, me propuse sacar lo antes posible a mis padres, de aquél infierno. En menos de un año, con la
ayuda de Dios los tenía a mi lado. En menos de 2 años, pude comprarles una casita modesta, ya que no
quería que siguieran sufriendo la pérdida de nuestra casa en Cuba, o al menos que el sufrimiento fuera
menor. Después, Dios me siguió brindando sus bendiciones, y pude comprar, una casita para mí. Pero
me sentí muy satisfecho, de poder adquirir, primero la de ellos.
En Costa Rica, país a el que le debo mucho, y del cual estaré siempre muy agradecido, trabajé mucho,
pero sintiéndome libre. Lo hice para una Señora, en un muy buen salón, por dos años, ya después, pasé
para otro lugar, donde me pagaban un poco más. Ya luego pude establecerme, y monté mi propio
negocio. Un modesto saloncito en el centro de San José. Lo bauticé  "Happy Hair". Fue para mí, un regalo
de Dios.
Dios siempre ha participado en mi vida intensamente, dándome las cosas más bellas y necesarias, en
los momentos más críticos. Te cuento, que una buena clienta, además de ser un maravilloso ser
humano, Doña Martha después de arreglarla, un día se me ofreció para que yo le rentara, una casa de
madera que estaba en el Centro de San José. Cuando le pregunté, cuanto le tendría que pagar por la
renta, me dijo: De momento nada, usted trabaje el primer mes, y de acuerdo a lo que usted reciba,
veremos cuanto puede pagar como renta.
Por supuesto, siempre quedándose con un dinerito extra, para que usted pueda vivir, y ayudar a su familia
como sé que es su prioridad. Así fue, el primer mes, le pagué una cantidad, con la que ella quedó muy
satisfecha. Pero como esas cosas no ocurren frecuentemente, he llegado a la conclusión, de que Dios,
siempre ha estado al tanto de mis necesidades, poniéndome delante a las personas indicadas. Por eso
es que tengo que darle la razón a tu tía Hilda, y valorar su pensamientos, en lo que siempre dijo: Lo que
está escrito, escrito está.
Insisto en que Dios, siempre ha sido mi Guía y mi Pastor, porque me dio los medios, para sacar del
infierno cubano, a mis padres, hermanos, cuñadas y sobrinos, en tiempo record. Trabajé duro, pues en
mis días libres, antes de montar mi propio negocio, trabajando de empleado, en un salón, con mis tijeras,
mi peine y mis manos. Después de cumplir con mi horario en mi centro de empleo, trabajaba
incansablemente sin cesar, pelando y peinando a domicilio.
Recuerdo, que, me hice una bata blanca de peluquero hecha en casa, con la tela de una sabana usada,
pues no había dinero para comprar una bata nueva. Con una botellita de plástico vacía, de un jugo local
que encontré tirada en la calle, construí, una talquera, abriéndole unos huequitos con un clavo en la tapa,
llenándole de talco, porque no tenía dinero para poder comprarme un equipo de trabajo, ya que en el
salón donde trabajaba, me facilitaban las herramientas, pero no podía sacarlas de aquel negocio,
después de mi jornada laboral.
Así, en esa forma, pude sacar a toda mi familia de Cuba. Ya al tiempo pude comprarme todas las
herramientas que precisaba tener, para formar mi equipo de estilista. Pero dentro de la situación que me
tocó vivir en Costa Rica por ser un nuevo emigrante, era muy feliz, de poder tomar mis propias decisiones,
y saber, que no tenía que obedecer las decisiones de un tercero...Era la libertad, que siempre imaginé y
que tanto había ansiado tener.
Posteriormente tuve la oportunidad, de que todos ellos (Mi familia) pudieran viajar a Estados Unidos,
donde también, ya teníamos algunos miembros del resto de la misma.
Hay una anécdota, que se me escapó contarte, cuando yo estaba en Cuba todavía con 14 años… Cuando
yo decidí abandonar mis estudios, cuando mi madre me dijo, que no me podía quedar en la casa de
holgazán sin estudiar trabajar sin hacer algo. Ya a las 8 de la mañana, me despertaba, y cuando ya ella
se tenía que ir con mi padre a forrajear (Resolver) lo necesario para nuestra manutención, me decía: Aquí
no puedes quedarte durmiendo, así que sal a la calle, a buscar trabajo, o a volver a estudiar, o a hacer
algo útil. Y a las 4 de la tarde cuando regrese, me cuentas que gestiones hiciste.
A veces me iba a refugiar, a casa de mi abuela Rita (alcahueta al fin) y otras tantas veces, en casa de
Martica, mi mejor amiga (como hermana), en toda mi infancia, y adolescencia .Otras salía a buscar
trabajo de verdad. Hasta que al fin, matriculé en peluquería por mis propios medios.
Ya entonces se sintió muy feliz, pues supo que yo estaba finalmente motivado, ya que lo que estaba
estudiando, y lo que estaba logrando, era con mi propio esfuerzo. Después me dijo, que todo lo que me
exigió fue simplemente para estar segura, que al crecer yo, no me fuera a convertir en un parásito, o un
bueno para nada. Tenía que estar segura, que yo iba a ser alguien productivo, sin depender de alguien.
Que a ella le dolía mucho, y más que a mí, tener que ser dura conmigo, pero era absolutamente
necesario, tomar esa actitud, para que yo pudiera desarrollarme plenamente. Porque sabía que tarde o
temprano, yo tendría que independizarme, y quería estar consciente y tranquila, de que yo tomara el
camino correcto.
Sabía que yo tenía talento, pues casi a todo el mundo en el barrio, yo le cortaba el cabello de gratis en los
primeros tiempos, hasta que un día ella misma me dijo, ya es hora que cobres tu trabajo pues ellos
quedan muy satisfechos, y ya vienen repetidas veces, eso quiere decir que están más que contentos con
tu labor y estoy segura que gustosamente te pagaran y van a seguirte buscando cada vez que quieran
cortarse el pelo nuevamente.

RUBEN - ¿Es cierto que formaste una empresa en el patio de tu casa?
EDUARDO - Ja...Ja...Ja... Muy cierto. Después que me gradué de Estilista, y de haber trabajado en el
salón del Cerro como te comenté, pasé para una empresa en Rancho Boyeros. Más tarde decidí,
quedarme libre, y trabajar por mi propia cuenta. Lo que hoy se conoce como Cuentapropista. Mis padres
me permitieron hacer un cuartito en el patio de nuestra casa, con un lavadero muy rustico, donde medio
barrio pasó por ese salón improvisado, para arreglarse el cabello conmigo...Ja...Ja...Ja...
Así comencé mi carrera de negociante. Fue una buena experiencia, con una gran fuente de ganancia que
me servía para poder ayudar a mis papás. Sentía mucha felicidad al poder hacerlo. También en esa
forma, pude costearme mi pasaje, y la visa, para poder salir, finalmente de Cuba.

RUBEN - Entre mis notas, tengo entendido que tenías que darle una explicación detallada a tus padres,
del origen de cualquier cosa, dinero u objeto que llevaras a tu casa cuando eras apenas un niño. ¿Es
cierto eso?
EDUARDO - Totalmente cierto... Desde muy pequeño, no podía llevar a casa, nada, absolutamente nada,
sin poder dar una explicación de su origen, y que ellos a su vez, después verificarían. Si algo me
encontraba en la calle, mis padres me decían: Regrese y déjelo donde mismo lo encontró, que eso se le
cayó a alguien, y de seguro, saldrá más tarde a buscarlo, para ver si lo encuentra. Yo entonces como
muchacho al fin le decía: ¿Y si otro que no es el dueño lo encuentra primero y se lo lleva? Entonces me
contestaban: Bueno ya ese no es su problema…Su problema es, no agarrar lo que no es suyo, y con
dolor de mi alma tenía que salir y poner lo que me había encontrado, en el mismo lugar que lo había
encontrado. A veces me quedaba ratos, a ver quien lo tomaba nuevamente…Ja…Ja…Ja… Cosas de
niños… Ja…Ja…Ja…

RUBEN -¿Qué pasaba con tus concursos de peluquería, y como tuviste que inventar o adquirir productos
para desempeñar tu labor?
Eduardo - Gané varios premios en esos concursos, pero en una ocasión me gané el primer premio, y tuve
una gratificación muy peculiar. Unos estilistas mexicanos, se acercaron a felicitarme, y de paso me
preguntaron con que productos, yo había elaborado tan bello peinado. En ese entonces, yo representaba
a la Empresa del Cerro, y como no me habían dado los productos prometidos que necesitaba para poder
trabajar, me refiero a productos para estilos, lacas, gel cremas etc., etc., yo mismo tuve que fabricarme un
amoldador, hecho a base de cerveza, Una Laca hecha de alcohol, con unas ramitas de romero para darle
color y aroma. Le agregué un poco de Perrubia para darle un poco de dureza y fijación al peinado. Los
mexicanos me preguntaron que cual marca de productos había usado para la confección de los
peinados, pues mis envases no tenían etiquetas, a lo que les respondí...el amoldador es de cerveza.
Ellos enseguida preguntaron...¿de qué casa? O sea, ¿de qué marca?, yo les dije...de mi casa. Ah, usted
tiene casa distribuidora de productos...Yo les dije: "Oh, no señores, me refería a la casa donde vivo y
cerveza es la que tomamos en las fiestas”. Ellos se quedaron alarmados y admirados cuando al fin
entendieron que yo me había fabricado, mis propios productos, pues en Cuba no había casi nada para
esa época, se quedaron pasmados, y me dijeron: Mis respeto para usted caballero, porque sin tener
instrumentos y muchísimo menos productos de buena calidad, ha sido capaz, de hacer un peinado tan
espectacular, ganando el primer lugar. Nos podríamos imaginar, lo que podría usted hacer y lograr, si
tuviese todo lo que podemos ofrecerle en México.
Esa fue una bonita experiencia para mí, a pesar de la miseria que había que confrontar en Cuba a cada
momento, me sentí orgulloso de mi capacidad creativa. Constituyó un gran halago, todas sus frases, y
felicitaciones hacia mi trabajo artístico que fue un 100% de mis manos e inventiva. No igual, que cuando
uno cuenta con todos los productos necesarios, que te ayudan a elaborar, y perfeccionar mejor tus ideas
de diseños.
Los Estilistas debemos ayudarnos con buenos productos para que seamos un compendio de un 50%
calidad en productos y equipos de trabajo y otro 50% nuestro talento y creatividad, pero en este caso, todo
el premio se lo llevó la creatividad.

RUBEN - Eduardo, ¿qué tal de la situación de un colega tuyo, mientras tú participabas como jurado en
una competencia?
EDUARDO - Creo, que primeramente mi fe tan grande en Dios, que me ayudaba a tener plena confianza
en mí, y en lo que hacía… Sigo confiando en Él que me da la fuerza y confianza que es necesaria cada día
para salir victorioso y adelante.
Ya había ganado varios primeros premios en varias competencias de estilismo en Cuba. Esta era una de
peinados de vestir, las cuales ya, yo había salido ganador en varias competencias. Tenía la experiencia, y
lo dominaba a la perfección... por esa razón, me eligieron como parte del jurado. En esta ocasión,
competía un gran amigo, a quien estimaba mucho. Pero imagínate, yo estaba de jurado, y tenía que
cumplir honestamente con esa función. Los nervios lo traicionaron, y por supuesto, ni modo que le saliera
la base de un recogido (Moño) que intentaba hacer, lo intentaba una y otra vez, y nada, el hombre se
encontraba trabado y el tiempo corriendo. Y déjame decirte que era un gran peluquero. Pero no le salía un
detalle que era la base del peinado que estaba confeccionando. Sudaba mucho, y yo también, pues sabía
de su capacidad, pero en algún punto de nuestras carreras, a cualquiera que ejerza esta profesión o
cualquier otra que dependa de arte, puede sucederle algo similar.  El pobre amigo seguía sudando, pues
por mucho que lo intentaba, no le salía un doblez en el pelo de la nuca para a partir de ahí, elaborar el
peinado de arriba. Yo me le acerqué en un instante que pude hacerlo como jurado, como si estuviese
inspeccionando el peinado de cerca, y le susurré a la modelo: Pide permiso dentro de 5 minutos, di que
necesitas ir al baño. Ella, sin preguntar de que se trataba me dijo: Está bien.
Yo muy discretamente al minuto bajé del escenario, tomé un pequeño peine y lo puse en mi bolsillo,
también varias horquillas. Cuando ella llegó al baño, ya, yo, estaba esperándola, e inmediatamente le
advertí que no dijera NADA. Le hice el doblez que a mi amigo no le salía entonces, le alboroté un poco el
cabello, y se lo dejé caer por encima del doblez ya hecho en la nuca, para que no se notara mi
colaboración. Me tomó solo 30 segundos hacerlo.
Cuando ella regresó a su puesto, y mi amigo comenzó a trabajar nuevamente, noté en su cara, una
sonrisa de oreja a oreja... Fue todo un éxito. Créeme que en ese momento, me sentí bendecido por Dios,
y el ser más feliz, sobre la faz de la tierra. Es que siempre me ha gustado ayudar dentro de mis
posibilidades... y si la persona es buena y demuestra buenos sentimientos, con más razón lo hago,
disfrutándolo. Mi amigo terminó el peinado, en un dos, por tres, como por arte de magia, o sea, en tiempo
inconcebible, ya que era muy bueno...Es muy bueno, porque todavía vive.
A pesar de los 5 minutos perdidos. Este trabajo lo tenían cronometrado por 45 minutos. Y para felicidad
de él y satisfacción mía, ganó el primer premio. No cabíamos en la piel.
No lo consideré una trampa, pues él era muchísimo mejor estilista, que todas los que estaban
compitiendo, pero como él no estaba montado en el carretón del sistema, el jurado en pleno, excepto yo,
querían que él perdiera, pues escuché varios comentarios políticos negativos en su contra, y él era el
único hombre, y para colmo, le pusieron como 10 mujeres que tenían influencias dentro del jurado que
estaba vendido y todos entregados al sistema.
En Cuba, una persona tiene más probabilidades de ganar dentro de una competencia, si aparentemente
está integrada al sistema, o al menos eso haga creer. Sabemos los cubanos, que Cuba es un país con
un sistema maléfico, lleno de discriminaciones, contra quienes no piensan a favor de lo que favorece sus
intereses.
Es un país, donde no existe la justicia, todo es acomodativo, y eso hubiese sido una injusticia. Yo no
podía permitirlo. Este amigo mío no tenia ideales políticos afectos al sistema y esto le restaba mucho,
pues allá  todo hay que mezclarlo con la política para poder ganar, Y eso también me dio más fuerzas
para decidirme a ayudarlo, para que lograra su Primer Lugar, y como lo logró, sentí que los dos habíamos
ganado, mas le habíamos robado un premio al sistema, impidiendo una vileza. Al final, ganó el mejor.
Como en las películas. Al final siempre ganan los buenos...Ja...Ja...Ja... Después él me confesó, que
debido a ese complot, que ya presentía, los nervios, lo habían traicionado.
RUBEN - Dime ¿cómo se desarrolla tu afición por la cultura anterior a 1959, también tu nostalgia, y preferencia por la música y de qué tipo? :

EDUARDO - Fíjate, que en Cuba, siempre añoré la música de los años 50, y 60. Recuerdo, que mi tía Olga, tenía un toca discos de aquella época (de
maletica) en 'el que escuchaba toda esa música, que para mi tenía cierta magia, y un encanto indescriptible. Aunque yo era muy chico, me deleitaba
escuchándola. También escuchaba a "La Lupe", en casa de un buen amigo, aunque yo no sabía quién era esa mujer que tanto me fascinaba, me
deleitaba con su sonido y estilo tan peculiar.
Me cautivaba todo lo de esa época. Era lo que mis sentidos, captaban, llenándolos de una alegría incalculable. Mis abuelos, siempre me decían, que yo
había nacido posterior, a mi tiempo real. Me gustaba escuchar esa expresión, pues así yo me sentía diferente e importante. Me decía que yo había
nacido por equivocación, en el futuro, y que debía haber nacido en tiempos pasados. Particularmente haber podido disfrutar y participar específicamente,
de las cosas de esos años, hubiese sido glorioso. ¿No crees?

RUBEN - Escuchándote, si lo creo. Pero ¿en qué año logras salir de Cuba, hacia dónde?

EDUARDO - Salgo de Cuba en 1994. Me dirijo a Costa Rica, como creo ya haberte dicho. Allí, la primera persona con que hago amistad, fue con un
costarricense llamado Johnny. Hasta hoy mantenemos una buena comunicación y armonía. Él es un gran artista, y admira tanto a Cuba, especialmente
su música. Es quien me mostró, la música de la época que tanto añoré conocer, y vivirla en persona. Música dulce a mis oídos, que anteriormente,
estando viviendo en Cuba, y siendo ciudadano del país, mi país, me estaba vedada, no la había podido disfrutar a plenitud. Algo tan simple, sencillo, y
sublime, como la música, y que se le niegue a un ser humano. ¿Alguien lo entiende? ¿Alguien me podría explicar esto?  Pues francamente no lo
entiendo. El caso es que me dice: Son cantantes de tu tierra.  ¿Puedes contarme sobre ellos? Pues yo los admiro mucho.  A lo que penosamente le
respondí... Cuéntame tú, pues yo apenas, conozco los nombres de algunos de ellos, y el resto para mí son nuevos. Para ti, debe ser extraño, pero es
muy cierto, estos cantantes, no se escuchan en Cuba. El tipo queda perplejo, y me dice. No puedo creerlo. Y ahí es que él supo y se dio cuenta, que yo
había acabado de salir de una dictadura, que había arrasado hasta con sus propios artistas. Tales como Olga Guillot, Celia Cruz, Blanquita Amaro, e
incluyéndote a ti "Mr. Pachanga", Zoraida Marrero, Marta Pérez, Rolando Laserie, Otto Sirgo, Dinorah Ayala, Alberto Piñeiro, Maritza Cabrera su esposa, la
espectacular bailarina de danzas españolas, Xonia Benguria, Concha Valdés Miranda, Vicky Roig, Hilda Lee, Marta Flores, Manolo Álvarez Mera, Facundo
Rivero, Carmita Lastra, Luisa María, Arty Valdés, Fajardo y su orquesta, Arsenio Rodríguez, Eduardo Davidson, Doris de la Torre, René Touzet, Guillermo
Álvarez Guedes, Olga María Touzet y Guillot, Robertico Lozano, Héctor Fernández, Enrique Herrera, Chamaco García, María de los Ángeles Rabí,
Fernando Mulens, Rita María Rivero, Olga Rivero, Hortensia Coalla, Tito Hernández, Luis Echegoyen, Normita Suárez, Jesús Alvariño, Hilda Fabiola, Olga
Chaviano, July del Rio, Pedrito Román, La India de Oriente, Martica Rams, Carlos Oliva, director y cantante de la agrupación Los Sobrinos del Juez, Olga
y Tony, su hija la gran cantante Lissete Álvarez, Ñico Membiela, Orlando Vallejo, Carlos Díaz, Estelita Santaló, Leopoldo Fernández ( Tres Patines ) Aníbal
de Mar ( Juez de La Tremenda Corte ), Garrido y Piñero, Rolando Barral, y su padre Mario Barral Javier Dulzaides Julio Gutiérrez, Jorge Bower, Armando
Palacios, Roberto Ledesma... En fin, tantos y tantos, que para nombrarlos a todos, tendrían que pasar muchos años. Todo este desconocimiento, ha
sido producto en ellos todos, del gran delito de salir de La Isla Esclava, buscando LIBERTAD. Ser LIBRES. Inconcebible, me comentaba Johnny, ya que
para él, sin conocer los detalles políticos, que existían consideraba que Cuba, era tan solo, y se trataba de un gobierno popular con Estado de Derecho,
como otros tantos países de América Latina.

RUBEN - ¿Tu alegría, la pudieron matar?

EDUARDO - No... Esa, quizás pudieron apagarla en algún momento, pero jamás, pudieron matarla. Fíjate que no, porque como verás, estoy aquí vivo,
conversando contigo. A pesar de todas las limitaciones, tengo a Dios conmigo, siempre lo he tenido, y cuando tienes a Dios, todo a tu alrededor es
amor, y alegría. Aunque te salpiquen a veces, gotas de tristeza, pero solo es eso...Salpicar. Jamás pudieron silenciar en mí, los deseos de ser LIBRE.
Volviendo a Cuba en ocasiones me iba hasta una línea de trenes que estaba rodeada de cafetales, arboles de guayaba y otros arbustos, que quedaba
cerca de mi casa. Allí escondido, me acostaba en la hierba, con la mirada hacia el cielo. Mi mente se escapaba y se marchaba de Cuba, por un buen
rato.
Imaginando un mundo libre, lleno de ilusiones y fantasías. Un mundo que yo mismo diseñaba en mi afán de ser Libre. Donde no había trajes verde
olivo, barbas, ni caras grotescas.
Era un mundo de libertad absoluta, con unos grandes escenarios, donde solo prevalecían, amor, risas, alegrías, y buenos sentimientos. Allí, aparte de
sentir una Infinita Paz, cargaba mi cuerpo y mi mente de energías positivas. Allí, gozaba la libertad, que sentía interiormente y que tanto ansiaba
encontrar. Esa, no me la podía nadie arrebatar.
Era libre, completamente libre. Bajo ese estado de libertad, me veía, saliendo de Cuba, sacando a mis padres y toda mi familia. Algo, que pude realizar
posteriormente. Lo que me hace pensar, que cuando deseas algo tan intensamente y con fe, puedes lograrlo, Dios te da los medios, para que lo
obtengas y se haga realidad, tu gran deseo.
Algo que no recuerdo si te lo expliqué, fue mi salida hacia Costa Rica. Había una Señora, que vendía las visas. Algo caras, pero valía la pena.
Trabajando en exceso, logré juntar el dinero, pues ella lo cobraba primero y después como al mes, ella enviaba la visa. Cuando le llevé todo el dinero, a
riesgo de ser detenido, por la cantidad tan grande que llevaba conmigo, le dije: Señora, yo vivo en un país donde no puedo, ni tengo el derecho a
defenderme legalmente. Este dinero, que para usted puede resultar muy poco, para mi representa una fortuna. Es todo lo que tengo, y me costaría
muchísimos años más, para volver a reunir esta cantidad nuevamente. Sin este dinero, y sin la visa que usted me ofrece, yo quedaría eternamente
preso en este infierno rodeado de agua y palmeras. Tengo 31 años, y una gran ilusión en poder sacar y ayudar a mis padres, que es lo que más quiero
en este mundo, junto a toda mi familia. Aquí le entrego el dinero, con él le estoy entregando mi libertad, y mi vida entera. Todo lo pongo en sus manos.
Estoy forzado a creer en usted, y creo en usted. No le digo más. Le deseo, muy buen viaje de regreso.
Le di un beso, y al mirarle la cara, noté que sus ojos estaban llenos de lágrimas. Me abrazó y me dijo estas palabras: Muchacho, puedes estar tranquilo.
Me has conmovido, te prometo, que tu visa será la primera en llegar a esta Isla entre las 15 visas que debo enviar. Ese es mi compromiso, no contigo,
pero sí conmigo misma.
A la semana, visité a mi amiga peluquera, que era su sobrina, y quien me la había presentado. Me dijo: Mi tía llegó muy bien, pero antes de irse me dijo:
ese muchacho me ha conmovido inmensamente, más que todo por su sinceridad, su comportamiento, sus modales, su respeto. Al mes exactamente,
el hijo de mi amiga, llegó a mi casa montado en una bicicleta, después de bicicletear por más de 7 kilómetros, pues no teníamos teléfono, y al entrar me
dijo: Eduard, aquí está tu visa. Eres el primero. Lo demás es historia.

RUBEN - Que conmovedora historia Eduardo, fíjate que hasta yo me he emocionado. ¿Pero como fue la despedida en Cuba con tus padres?

EDUARDO - Yo tenía una cuentecita en el banco. Durante años acumulé un dinerito. Pero esa plata, no la quería tocar, pues la tenía para una
emergencia. Al ser ya un hecho que me iba, quería dejar a mis padres protegidos. Especialmente a mi madre. No quería dejarla sin el dinerito que yo
acostumbraba a darle. No quería sacrificarla, por solo el hecho de salir yo de Cuba... Aunque mi papá, siempre fue un muy buen proveedor, nunca sabía
que podría pasar. Pensaba que ya bastante tendrían, con mi partida, con mi ausencia. Sé que iban a sufrir inmensamente. Los dos sufrirían, pero la
mujer, (madre al fin) siempre es más expresiva, con la separación de sus hijos. Quería dejarle un dinerito, que había conseguido mediante préstamos
familiares. (Se portaron todos muy bien). Mas lo poquito que tenía en la cuentecita bancaria.

RUBEN - ¿Era tu propósito para tranquilizarla dejarle ese dinero ?

EDUARDO - No necesariamente, pues los sentimientos, sentimientos siempre son. Pero hay que estar consciente, que aunque el dinero no es la vida,
es tan solo vanidad, (Según la letra de una popular canción) si resuelve mucho.
No es lo mismo sufrir y llorar, cuando tienes penas, en un Limousine, que en un auto regular.
Tampoco es lo mismo en un auto, que en un autobús, ni es lo mismo, en un autobús, que en una bicicleta, ni en una bicicleta, que en un par de patines.
Como dice una canción popular...
No es igual, no es igual no es igual. Y por lo menos su dolor, sería menos intenso, si al menos por un tiempo, no tenían que preocuparse para darle
qué comer a la familia. Aunque fueran los gastos básicos, podrían cubrirlos. Y yo me sentiría mucho más tranquilo. Ella se rehusaba tomar el dinero,
alegando, que yo me iba a un país extraño solo, y que necesitaría el dinero, mucho más que ellos.
Le dije. Mira: para salir adelante, donde quiera que llegue o me encuentre, lo único que necesito es un peine, unas tijeras y mis manos. Y todo eso, lo
tengo. “A Dios gracias”. Hasta donde tengo entendido, en Costa Rica, toda la gente tienen cabezas, y cabellos, por lo que despreocúpate, de hambre no
voy a morirme, tendré para vivir, y poder ayudarles a Uds. Para donde único no puedo emigrar, es para Marte. Pues allí todos son pelones... y allí si no
creo tenga trabajo seguro... ¿No creen? Todos rieron, de mi ocurrencia.
Tenía que payasear y decirles algo, para calmar la tensión que todos teníamos. Yo por dentro, aunque no quería demostrarlo, estaba bastante
angustiado. Primera vez que salía de Cuba definitivamente, dejando una vez más, el seno familiar, pero esta vez no me separaba dentro de la propia
Cuba, sabía que iría en una aventura, en pos de mis sueños, y aunque tenía mucha confianza en mí, siempre es impresionante, enfrentarte a lo
desconocido, pero sobre todo ver a mi madre adorada, fuerte, pero con una tristeza en su carita, que se notaba a mil kilómetros.
Entonces se tranquilizó un poco, y lo tomó. Al irme de Cuba, les dije. No tengan preocupaciones, que ustedes me enseñaron a defenderme y me sé
defender, pues aprendí muy bien la lección, que los dos me dieron.
Al llegar a Costa Rica, me albergué en la casa de un matrimonio. Era un Señor cubano, con una señora costarricense. Los dos me dieron mucho amor,
del cual yo estaba muy necesitado en ese preciso instante, pues no era fácil desarraigarme de mi nido familiar, donde había estado por 31 años. La
señora estaba embarazada. Cuando le conté todo lo que había pasado en Cuba, y lo que me vio sufrir por la separación de mi familia, se solidarizó
conmigo, y también sufrió, todas mis emociones...Muy Buena...Muy buena señora. Después de vivir nueve meses con ellos, pude finalmente rentar una
casita modesta, donde pude comenzar a independizarme.

RUBEN - Estos son datos fascinantes...Toda tu historia es muy interesante. ¿Cómo fue tu experiencia, al comenzar a trabajar en el primer salón en
Costa Rica?

EDUARDO - Una de las personas para la que trabajé al llegar, recuerdo que me ponía a limpiar el piso cuando no tenía clientas. También a sacudir el
polvo del salón, aun estando este limpio. Un día dijo: Yo les pago por trabajar 8 horas, y tienen que estar aquí pelando, peinando, en fin trabajando, pero
no quiero a nadie sentado. Decirte que me hizo recordar, tristemente cuando tuve que trabajar en Cuba con aquella señora que te narré, que después
de haber terminado mi jornada de trabajo muy fuerte, y me sentaba para tomar un respiro, me hacia comenzar nuevamente a organizar lo que ya había
organizado tempranamente, diciéndome que BARCO PARADO NO GANA FLETE. Fue otra vez horrible volver a recordar, la famosa frase que ya había
escuchado varias veces en Cuba. Pero bueno, por tal de no perder mi empleo, el cual necesitaba tan desesperadamente, y sobre todo EL ESTAR EN
UN PAÍS LIBRE, saliendo una clienta de mi silla, Inmediatamente agarraba yo el plumero, hasta que llegara la próxima o el próximo cliente. Esto sucedió
solo a principio, pues se comenzó a regar entre los mismos clientes, la voz sobre lo bueno y profesional que yo era en mi trabajo. Cuando agarré cierta
popularidad, comenzaron a llegarme ofertas de otros salones. Algunos querían hasta asignarme un asistente, para que me fuera con ellos. El tiempo lo
puede todo. Eso me queda bien claro. Solo hay que tener paciencia y perseverancia.

RUBEN - ¿Cómo pudiste comprarle la casita a tus padres, y cómo la tuya?

EDUARDO - Cuando puse mi saloncito en la casa que Doña Marta me había rentado en el centro de San José, comencé a guardar centavo a centavo, y a
restringirme de muchas cosas, que aunque necesarias, no eran imprescindibles. Siempre he tenido, pues mi padre me lo enseñó, la cualidad de saber
ahorrar y gastar organizadamente, sin excederme. Eso sin llegar a la categoría de ser tacaño. Pero ajustarme a una meta y presupuesto adecuado,
siempre ha sido y es, prioridad en mí. Comencé a ahorrar como he dicho anteriormente, con el propósito, de comprarles, y regalarles, una casita a mis
padres, pues eso era una meta y propósito, que tenía en mente desde siempre. Desde que recuerdo tener uso y razón, y darme cuenta, que las
condiciones para quedarnos en Cuba, nuestro país, no eran las más adecuadas, de que mis deseos de salir de Cuba y sacarlos a ellos también, se
harían algún día realidad. Ya en Costa Rica, sentía que era una justa compensación, por el sufrimiento y la humillación que estaban sufriendo, al ser
despojados vilmente al salir, de lo que siempre había sido su casa, nuestra casa, su hogar en Cuba, nuestro hogar. No se quejaban, pero lo sufrían.
Por tanto esa era. Y se convirtió' en mi prioridad.
Me enfoqué solo en ese propósito en ese momento, para proporcionarles esa enorme alegría, que Dios me dio la bendición de poder brindarles, ¡ah!,
pero es que también constituyó, una gran alegría para mi, ya que ha sido, uno de los mejores regalos que me he dado en la vida. Y es que dar felicidad
sobre todo a tus seres querido, es propinártela doblemente a ti mismo.
Más tarde, cuando con el tiempo, pude cancelar, liquidar la deuda de esa casita, que resultó ser muy modesta y económica, pero llena de amor.
Entonces, unos años más tarde, y solo entonces, me di a la tarea, de obtener y comprar la mía, a través de un préstamo hipotecario bancario, que
conseguí con la ayuda de una clienta, que trabajaba en ese banco, ya que también tener mi propia casa, representaba desde siempre, otro gran sueño
para mí. Entonces me enfoqué en tratar de pagarla en su totalidad lo antes posible, y así lo logré.

RUBEN - ¿Cómo llegas a Miami?

EDUARDO - Ya tenía parte de mi familia aquí, por lo que había venido varias veces de visita. Verdaderamente, y para ser honesto, siempre que llegaba,
me sentía muy cerca de los míos. Y digo los míos, pues sentía el calor humano de mis cubanos. Eso me faltaba en Costa Rica. La Cubanada, el
folklorismo cubano… aunque si también tenía en Costa Rica, el calor humano, de esa maravillosa gente, que también llego' a ser, y es mi gente. Pero a
pesar de tener todo el armó de toda esa linda gente costarricense a quienes siempre tendré y mantendré en lo profundo de mi corazón, cuando llegaba
a Miami, sentía que pisaba la tierra cubana. Eso me atraía muchísimo. Sentía que había llegado a Cuba Libre. La Cuba de mis sueños.
Más tarde, pasado unos 10 años de vivir en Costa Rica, se nos presentó la oportunidad de entrar a este país… En una reunión familiar, acordamos, que
primero fueran reclamados mis padres, después mis hermanos, cuñadas y sobrinos. Yo fui el primero en salir de Cuba, pero ahora sería el último en
salir de Costa Rica. Ya cuando todos recibieron sus visas, y estaban instalados aquí, entonces me llegaba el turno a mí. Entonces fui el último en,
“Apagar la Luz”. Ja…Ja…Ja… Me monté en el avión, y aquí me tienes.

RUBEN - ¿Y tus logros en Miami?

EDUARDO - Aquí he trabajado fuerte, pero a mi tiempo y espacio. Para artistas y personajes muy importantes, del mundo del arte y los negocios.
También he tenido la dicha de trabajar, para personas que llevan rutinas más sencillas, pero igualmente valiosas, gente simple de a pie. A las cuales
les dedico lo mejor de mis tijeras, mi peine, y mis manos.
Es algo muy gratificante poder servir, pues es muy parecida a la famosa frase de: "Honrar, honra". Alguien con quien he trabajado mucho, y me
proporciona un enorme placer hacerlo, es con la famosa artista cubana, Maggie Carles, quien más que una clienta, se ha convertido para mi, en parte
de mi familia, de mi vida. Tanto ella, como su esposo Luis Nodal, quien también es mi cliente, son parte de mí ser. Tremendos artistas, y mejores seres
humanos. A ellos, tuve la enorme satisfacción de conocerles en Costa Rica, en una de sus presentaciones, en las cuales les brindé mis servicios
profesionales, y desde entonces, la unión entre nosotros, es algo impresionante. He trabajado para ellos y con ellos, en múltiples Shows en TV y
Teatros. Junto a ellos, pude conocer a Gloria Gaynor, la famosa cantante norteamericana que popularizó I Will Survive. El propósito es siempre el
mismo, con mis conocimientos, después de terminar mi trabajo, es hacerles sentir y lucir a todos, sin excepción alguna, a TODOS, como “ESTRELLAS
DE CINE”, en plena filmación.
Llevo más de 30 años en esta profesión de estilismo, he arreglado a personas de todas las clases y esferas sociales, pero siempre poniendo en cada
uno, y una de mis clientes, todos mis deseos y esfuerzos, por que queden complacidos… Ese es mi mejor pago, y estimulo.

RUBEN - ¿Cuáles son las y los cantantes que te gustan más?

EDUARDO - Son muchos y muchas, los que me gustan. Pero por supuesto, comienzo con mis preferidos. Maggie Carles, y Luis Nodal. Y no porque sean
clientes míos o amigos apreciadísimos, es que son muy buenos y profesional. Y cada uno de ellos, cuando suben a un escenario, no se parecen en
nada al otro, aunque son una pareja ejemplarizante.
Y los cantantes que no pude disfrutar en Cuba, son bastantes. Comienzo por Olga Guillot, Celia Cruz, Blanca Rosa Gil, La Lupe, Rolando Laserie, y
entre ellos tú, que te conocí en Costa Rica de una forma, muy especial y accidental. Aprovecho para decirte, que gracias a ti, he podido conocer, mucho
de los artistas y música, que estaban y están prohibidos difundirse en Cuba. Eres mi guía espiritual, por quien he descubierto, facetas, que me eran
desconocidas. Te considero mi gran amigo. Quien me ha dado a conocer, mucha parte de la música de los 50, 60, y antes. También del exilio y la época
dorada de Cuba. Gracias a ti “Mr. Pachanga” he podido percatarme y conocer, tantas glorias de Cuba, de la farándula cubana, que están diseminadas
por todo el mundo. Te llamo La Biblia Musical Masculino, ya que la femenina era, y será, siempre nuestra Olga Guillot.Tú, me has regalado todos los
conocimientos musicales que trataron de robarme en Cuba.
Entre otros muchos cantantes que me gustan, están ya conocidos por mí desde Cuba, pues son de mi época, Annia Linares, Mirta Medina, Miguel Ángel
Céspedes, Elena Burke, en fin tantos, que se haría una lista interminable. Es que la música, es parte de mi existencia. Con ella, puedo pensar y crear
más claramente.

RUBEN - Gracias muchas Eduardo, por esas amables palabras con que te refieres a mi persona, te las agradezco de corazón, pero Chico, esta charla
se debió concentrar en ti, en tu gran talento y tus experiencias, a través de tu productiva, interesante vida, y todavía joven carrera.

EDUARDO - Para terminar, hay algo que me gustaría puntualizar. Es una satisfacción y orgullo conocer, aunque sea por internet, a la Sra. María Argelia
Vizcaíno, creadora del boletín electrónico “Faranduleando”, y creadora de la hermosa página
www.mariaargeliavizcaino.com . Es tan cubana, tan
verídica en todos sus comentarios, y sobre todo, admiro mucho, la forma en que defiende a nuestros artistas compatriotas cubanos. También a los
artistas de otras nacionalidades. Es algo, que quedará para la historia artística de Cuba y otros países, cuando esta, finalmente se escriba y se narre,
habrá que tener en cuenta, todo lo que esta señora ha cooperado con la clase musical. Es una autentica dama, distinguida, y muy inteligente sin duda
alguna. En la forma en que ella ayuda en su espacio a este medio, deja claro y a vivas luces, que no es una persona mercenaria, todo lo contrario.
Todos los artistas y músicos, siempre tendrán que llevarla muy dentro de sus corazones. Es muy autentica, siempre en pos de la verdad. La forma en
que les ofrece publicidad a todos independientemente de que se lo agradezcan o no. Creo que ella es una Gran Dama, con un talento insustituible. Yo
la considero: “LA DIVA DEL PERIODISMO” Gracias Señora por estar. Eduardo Hernández.

RUBEN - Gracias Eduardo... Gracias por dejarme participar de esta gran y gratísima charla contigo. ME HONRA HABER TENIDO LA DICHA DE
CONOCERTE, Y EL PRIVILEGIO DE SER TU AMIGO.
Rubén Ríos ( "Mr. Pachanga" )
Eduard, como un gran cubano trabajando en el rescate de la cultura cubana en el parque
histórico de Hialeah.