Artistas fallecidos
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
Copyright © 2010 María Argelia Vizcaíno
El bolero cubano y su evolución

Por María Argelia Vizcaíno
www.mariaargeliavizcaino.com

Parte I de II - Origen

En el mes de julio de 1792, encontramos la primera mención
que se hace en Cuba del Bolero, en el diario «Papel Periódico»
de La Habana; pero nos aclara Natalio Galán en Cuba y sus
Sones que «era muy españolizado». Observando que para
1836 éste cambia asemejándose a la etapa republicana (1902).

Si buscamos las raíces de nuestro Bolero encontramos una
parte en el Bolero español conocido por más de trescientos
años, pero en Cuba sufrió una metamorfosis para llegar al
actual, y poco a poco le cambiaron el ritmo, forma y giros
melódicos.

Pichardo en 1836 vio la diferencia entre el Bolero cubano al
español porque en este último la danza transcendía a la
canción, y en nuestras BOLERAS (como se le llamaban
entonces), el canto tenía tanta importancia como el baile, pero
en realidad en lo único que se parecen es en el nombre.

Nuestras Boleras fueron una danza popular que usaban desde
4 a 8 o más parejas. En aquel entonces también existía La
Cachucha, una variante del Bolero español, que se popularizó
en La Habana de 1840 por Fanny Elssler, y se bailaba por una
sola persona (hombre o mujer). Y el Bolero español (de 3x4)
que era más coreográfico sólo podían haber 1 ó 2 parejas. Por
lo que al ser Cachucha y Bolero español bailes exclusivos para
buenos bailadores o bailarines, y las Boleras un baile y canción
popular, prevalece el nuestro, y a la hora de definir se queda
con el nombre Bolero porque como escribió Galán, tenía raíces
más profundas «teatralmente determinadas».

En 1840 se observa la transición del Bolero al compás 2x4, y
en el 60 la desaparición de la seguidilla que la purifica de sus
hispanismos (pues eran las repeticiones y ayes intercalados
inevitables en el bolero español).

En el 1870 le acompañará el Cinquillo que ha sido fijado en
casi todas las composiciones cubanas, al decir de Helio Orovio
en su Diccionario de la música cubana, «remitiéndola a la
mano izquierda acompañante del piano», y para 1890 abundan
los boleristas orientales entregados a una estilística muy
propias del género. Y se ven a estos convirtiendo los Boleros
en Danzones, pues quitándoles a los primeros la letra lo
usaban en la parte del violín del Danzón. Aunque se reconoció
al Danzón como baile y al Bolero como canción.

El Bolero tampoco tiene una paternidad reconocida pues
cuando se formaba nadie tomó nota, pues era muy atacado
por los costumbristas. Entre sus más tempranos cultores
tuvimos al santiaguero Pepe Sánchez, que algunos escritores
dicen fue el creador del primer bolero titulado «Tristezas» en
1885. Esta idea está tan generalizada que hasta en el Museo
Cubano de Arte y Cultura de la ciudad de Miami se celebró en
1985 los 100 años de haberse escrito el primer bolero cubano.

Este origen es muy dudoso basándonos en las investigaciones
del mejor Historiador y Musicógrafo que haya tenido nuestro
país, Natalio Galán. Tampoco otro grande, el Dr. Cristóbal Díaz
Ayala lo tiene en cuenta en su libro como creador de un
género, ni la Dra. Elena Pérez Sanjurjo así lo considera, entre
otros de extraordinarios conocimientos, y es que antes de esa
fecha se hicieron boleros como el bolero-mambo «San Pascual
Bailón» de Manuel Saumell (1817-70) que se inscribió como
congó-contradanza porque fue el movimiento cumbre de la
Contradanza, y otro caso igual pasó con la Contradanza «La
Valentina» de Tomás Buelta y Flores que se estrenó en el
Tacón el 23 de febrero de 1841 con toda la gracia del Bolero al
2x4.

Como siempre antes de terminar mi investigación recurro a los
libros «Vida y Milagros de la Farándula en Cuba» del
polifacético y enciclopédico Rosendo Rosell, para quedar
convencidos que muchos de los que han escrito sobre este
tema no han buscado las mejores fuentes, la mayoría repite sin
haber investigado a fondo.

El Bolero resurge cuando Cuba alcanza ser una república en
1902, agregándosele más de 10 modalidades realizadas por
grandes arreglistas como los boleros-rancheros interpretados
por Pedro Vargas y Lino Borges; el bolero-rock al estilo de los
Chavales de España; el bolero-chá que grabó Belisario López;
el bolero-mambo con el estilo inconfundible de Beny Moré, etc.
Definitivamente la radio ayudó a su popularidad surgiendo
intercambios en América Latina con características locales. No
así en Norteamérica que prefería nuestra música coreográfica
(Habaneras, Rumbas) por ser más comprensibles, ya que el
Bolero ha sido siempre más canción que baile.

Hacia 1945 se impuso otra variante al Bolero que a percepción
de Galán se pueden considerar «Boleros Camps» por su
afectación, su exponente más característica fue Olga Guillot,
considerada «La reina del bolero» y para mí entre las pioneras
del estilo filin. Más tarde, al incluírsele otras armonías se
populariza el estilo «Filin» al que dedicaremos estudio aparte y
boleros «electrizados» por estar ejecutados con instrumentos
eléctricos de nuestros tiempos (final del siglo XX).

Para resumir: el bolero fue una forma musical que nos
enseñaron los colonizadores españoles en compás 3x4, y que
con seguridad se escucharon en La Habana desde 1792. En
1836 Pichardo anotó en su diccionario que en Cuba había un
baile popular llamado Boleras muy distinto al Bolero español.
Ya en 1840 se observa la transición al compás 2x4, para en
1860 desaparecer la seguidilla tan hispánica y en 1870 se le
impone el Cinquillo que siempre acompañará todas las
composiciones cubanas. Después de 1890, se hace cotidiano
encontrar boleristas en la provincia oriental cubana
cultivándolo con apasionamiento y hasta el sol de hoy nadie lo
ha podido detener, aún en sus nuevas modalidades ha sido
bendecido por el público y desde luego, por Dios.

Continúa.-

El Bolero cubano y su evolución
Por María Argelia Vizcaíno

Parte II de II - El 'Filin' Cubano

ENTRE 1950 al 60 se comienza en Cuba a experimentar con el
bolero y sin crearse una nueva forma musical, sus intérpretes
dan rienda suelta a su manera de interpretar su sentimiento,
dramatizando y exagerando los gestos e inflexiones de la voz, y
a toda esta descarga en que se enfatizaba los sentidos se le
llamó 'Filin', que aunque es una palabra inglesa, 'feeling', que
significa 'sentimiento', con base en el Jazz, sobre todo en la
forma de liberar la voz, jugando con el tiempo y la armonía, es
rítmicamente muy cubano.

Para el 'Filin' o 'Feeling' bastaba un poco de voz manejada con
destreza y mucho sentimiento como dice el mismo significado
de su nombre en inglés. Su intérprete tenía que ser un actor-
cantante que dominara la escena, capaz de dramatizar,
reflejando en cada interpretación con sus gestos y pirotécnica
vocal los sentimientos del «cantante ejecutante».

Por eso el 'Feeling' fue más rico que el Bolero en su concepto
armónico y el público no sólo escuchaba, sino que sentían las
mismas emociones que el cantante le proyectara. Es una
creación musical que no está hecha para el cine, ni la
televisión, sino para ambientes íntimos como una casa privada,
un «Nigth-club» o pequeñas «boites», donde se crea una
atmósfera apropiada, y se puede descargar a sus anchas.

Algunos años antes de hacerse popular, ya Cuba contaba con
Bola de Nieve que se anticipó en su clase de autor-actor, lo
que lo hizo famoso en todo el mundo por cantar con estas
características. Junto a su inseparable piano, hacía un
monodrama de cada interpretación, y su originalidad lo
inmortalizó. Otra especialista del Bolero que se anticipa a la
popularidad del 'Filin' fue Olga Guillot. El musicólogo Natalio
Galán en su libro "Cuba y sus Sones" nos lo demuestra al decir
que «el bolero criollo – hacia 1945 – se vestía de nombres que
sugerían una nueva salida al mercado (...) Olga Guillot, no
desprecia al bolero como retorno y en versión muy 'camp'
dejaba oír a los tradicionales 'En el Tronco', 'Lágrimas Negras'
(...) manifestación regresiva de la Guillot aderezados con la
estilística cubana, en versiones que pueden considerarse
bolero 'camp' por instinto. El feeling traerá otras armonías más
tarde (...) El feeling llegó a significar en Cuba algo 'camp', dado
que hacía énfasis en los sentidos.» La Guillot no sólo fue de
las mejores intérpretes del Bolero, fue como hemos dicho,
pionera-innovadora de su género.

Antecediéndose al Feeling está el Guapachá, un ritmo mezcla
de Chachachá con Merengue, también con estilo dramático,
pero algo vulgar, pues el intérprete proyectaba una descarga
de gestos payasos e histéricos. Sus mejores exponentes: el
«Guapachoso» Rolando La Serie, Pacho Alonso, Cascarita,
Puntillita, el Chori, Vitola «la que se defiende sola», y la más
grande «guapachosa» La Lupe, que comenzó en La Red a
triunfar, con su sensibilidad a lo Feeling, que lo fundía con el
Guapachá en Descarga cuando cantando, gritaba, lloraba, se
mordía, arañándose, halándose los pelos, golpeando al
pianista si no llevaba el ritmo, diciendo malas palabras,
quitándose los zapatos, arrojando vestimentas, y «acentuando
la angularidad del gesto erótico».

Cuatro grandes primeros compositores tuvieron este estilo. En
1947 Cesar Portillo de la Luz creó «Contigo en la distancia»;
José Antonio Méndez por su parte crea cosas como «La gloria
eres tú» y «Novia mía». En 1952 el maestro Adolfo Guzmán
creó «Profecía», y en el 55 Frank Domínguez ganó un
concurso de Radio Progreso con «Tú me acostumbraste».
Pero ninguno contaba con la voz idónea para este estilo, y el
primer bolerista en lanzarse fue Miguel de Gonzalo un joven
cantante de Radio Progreso. Le siguen muy de cerca el
Cuarteto D’Aida, y cuando se separan seguirá Elena Burke,
Omara Portuondo, Moraima Secada, Leonora Rego. También
desde el Gato Tuerto (1959) las hermanas Capelas lograban
un extraordinario dúo estereofónico, y hasta el Beny, Daniel
Santos (Puerto Rico) y Armando Manzanero (de México)
entraron en esta onda. (Solo se les adelantaron las cupletistas
Edith Piaff y Conchita Piquer y hasta el norteamericano Ray
Charles.)

En los años 50 la mayoría de los boleristas estuvieron
vinculados al 'Feeling', sólo se necesitaba un guitarrista y un
cantante que jugara con la armonía, alterara el ritmo, pero eso
sí, con mucho sentimiento. Nos dice el Dr. Cristóbal Díaz-Ayala
en "Del Areyto a la Nueva Trova" que en 1961 – a pesar del
avance del gobierno de Castro y las decomisaciones y cierres
de lugares de entretenimiento – todavía los centros nocturnos
más importantes de La Habana contaban con una buena
figura, todos, boleristas al estilo 'Filin'. En el Salón Caribe del
Havana Hilton: Elena Burke; en el Copa Room del Hotel Riviera:
Berta Dupuy; en el Capri, la Guillot y Juana Bacallao; en el
Salón Parisién del Nacional, René Cabel; en Tropicana, Nelly
Castell; en la Red a la Lupe; en Alí-Bar Club a Blanca Rosa Gil;
en el Gato Tuerto a Moraima Secada con Meme Solís, etc.

Aún en el exilio en plena década de 1990, arribando al 2000,
se conoce «El Rincón del Feeling» en las calles Flagler y la
Avenida 69 de la ciudad de Miami, donde Luis García, toda una
institución del mismo ha logrado un monumento viviente al
presentar figuras del ayer como Renee Barrios, Vicky Roig y de
hoy, como Malena Burke, hija de la «Señora Sentimiento»,
quien heredó todo ese caudal sonoro de una de las mejores
exponentes de este estilo: Elena Burke.

Rememorando una vez más a Galán diremos que «el Feeling
fue más perturbación psicológica en lo escénico» y enfatizamos
que para interpretar un Bolero con Feeling, antes de ser
cantante hay que ser actor, y este debe tener más alma y
sentimiento que voz, aunque si todos los factores se conjugan
se logra la perfección. El que no ha visto (y fíjese bien que no
digo escuchado) interpretar este estilo, no ha podido recibir el
alma que deja el ejecutante en cada interpretación.-
Artículos de María Argelia Vizcaíno sobre música cubana

Opiniones sobre este
trabajo pueden ser
enviadas escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
Otro escrito más descubanizando el bolero

Por María Argelia Vizcaíno
www.mariaargeliavizcaino.com


No sé cual es el empeño de algunas personas que escriben y
tienen la suerte que les publiquen y lo lean, de manipular la historia
de acuerdo a sus deseos. Pero hay cosas que por mucho que se
esfuercen en probar lo contrario, nos llevan siempre al mismo
origen. Me refiero al artículo titulado “
Historia del Bolero
Latinoamericano
” escrito por Antonio Michel D., y publicado
entre otros lugares en
www.musicaybiografia.com/la-historia-del-
bolero-latinoamericano/  

Al parecer se ve muy completo por lo extenso, pero cuando lo
terminamos de leer nos damos cuenta que carece de un estudio
profundo sobre el tema y está desacertado sobre los orígenes. Por
eso aseguro que el autor se limitó a copiar hasta los mismos errores
de otros que han maniobrado con la misma falacia tratando la
descubanización de la música cubana.

Entre algunos disparates nos dice: “
Entre las mujeres podemos
señalar a Xiomara Alfaro, autora de Siboney
”. (Si Lecuona viviera
qué diría).  O confundir a Lino Borges y escribir “
Borres”. Aunque
esto pueden ser errores tipográficos.

Por momentos me pareció ver que confundía bolero con balada o
viceversa. No es de extrañar que extienda la confusión a la
Nueva
Trova
ya que en algún momento “bolero” fue primero “canción” que
ejecutaban nuestros trovadores, y no al revés como dice el autor:
así el bolero evolucionó de música de cantinas y peñas a música
de serenatas
”, pues estas últimas ya llevaban más tiempo en la
escena, como aquella serenata que le ofrecieran a la joven en
Bayamo de 1867, y que nuestro pueblo reconoce como la primera
canción cubana titulada “
La Bayamesa” de Céspedes-Fornaris-
Castillo.

Es frecuente ver que todos los manipuladores de la historia suelen
contradecirse, porque no se puede tapar el sol con un dedo así
leemos que escribe: “
La irradiación musical de Cuba se hizo sentir,
no sólo con el bolero sino con el son, el danzón, la guaracha, el
mambo y el cha cha cha, entre otros. Los países que se ven
bañados por el mar Caribe asumieron pronto como propio el
producto que Cuba les daba de contrabando entre la década de los
veinte y los treinta. Eso permitirá la fusión y el engrandecimiento del
bolero con otros géneros musicales dándose como resultados los
sub géneros…
”, reconociendo que el origen está en Cuba, lo que
negó al principio y niega hasta en el título.

No me pareció ver entre los famosos boleristas argentinos que
mencione a
Carlos Argentino Torres (nombre artístico de Israel
Vitenszteim Vurm) ni menciona a
María Martha Serra Lima que
revivió el bolero antes que
Luis Miguel. Pero esto es lo de menos,
si el autor hubiera hablado correctamente del origen y no se
hubiera olvidado de una parte fundamental del bolero, su estilo
“filin”, de lo que no se puede prescindir en una historia completa del
género.

También es imperdonable que considere a la gran compositora
mexicana
Consuelo Velázquez entre los “compositores de menos
escala
” aunque diga “pero de igual importancia en el bolero
latinoamericano fueron”.

Me dio la impresión que desconocía bastante sobre compositores
cubanos que se destacaron por sus boleros como
Bobby Collazo
(La última noche; Nostalgia habanera),
José Dolores Quiñones
(Los aretes de la luna; Vendaval sin rumbo),
Ernesto Duarte
(Como fue; Dónde estabas tú),
René Touzet (La noche de anoche;
Mi Habana, cuando te vuelva a ver),
Julio Gutiérrez (Inolvidable),
Juanito Márquez (Alma con alma), Fernando Mulens (Que te
pedí; Habana),
Ernestina Lecuona (Un viejo amor), Rosendo
Rosell
(Cobarde; Alarde; Repítelo), Arsenio Rodríguez (Feliz
viaje),
Hermanos Rigual (Cuando calienta el sol), Marcelino
Guerra "Rapindey"
(Se fue; Quien será), quizás porque sus
nombres trataron de eliminarlos del cancionero cubano y de nuestra
historia después de 1959 porque se fueron definitivamente de Cuba
y no simpatizaron con el totalitarismo impuesto por los Castro
.

P
ero veo que menciona a Cesar Portillo de la Luz que creó
«Contigo en la distancia» pero se olvida de
José Antonio Méndez
(La gloria eres tú; Si me comprendieras; Novia mía),
Adolfo
Guzmán
(Profecía), Frank Domínguez (Tú me acostumbraste;
Imágenes) estos tres últimos junto al primero son los principales
responsables del estilo filin del bolero del que nada menciona el
autor de este artículo y que sí se quedaron bajo el dominio de los
castristas. Así que no fue por esta razón política su omisión, porque
también deja fuera a
Evelio Landa Martínez (Centinela, Carta
para ti, Me duele el corazón; Dos lágrimas; Carita de cielo), que allá
murió en la miseria, entre otros como
Ricardo Pérez (el autor de
“Vida” que popularizó Beny Moré, y de “Ofensa”; “Demanda
corazón”), y
Ricardo García Perdomo (con su tema de recorrido
internacional “Total”; “Que te cuesta”), etc.
.
Lo mismo habla de
Miguel Matamoros y nada dice de otros
trovadores muy inspirados como Manuel Corona (Mercedes, Santa
Cecilia, Longina), Rosendo Ruíz (Junto a un cañaveral; Que te
castigue Dios; Entre mares y arena), Rafael Gómez “Teofilito”
(Pensamiento), María Teresa Vera (Con mi madre siempre; Por qué
me siento triste), Eusebio Delfín (Aquella boca; Tú que has hecho),
Sindo Garay (La tarde, Retorna; Guarina, Neurosis), Miguelito
Companioni (Mujer perjura), Luis Martínez Griñán (Esto sí se llama
querer), Luis Marquetti (Plazos traicioneros; Deuda), Virgilio
González (Le dije a una rosa); Otilio del Portal (Mi ruego de amor;
Enferma del alma), Alberto Villalón (Yo debiera matarte; Soy
cubano). En cambio mienta a
Ernesto Lecuona que precisamente
no se destacó como un compositor de boleros, aunque los incluyó
en su extensa obra, dejando fuera a sus coterráneos que sí fueron
de los más destacados compositores de este género como Mario
Fernández Porta (Mentiras tuyas; Que me importa; Realidad) y Juan
Arrondo (Ese que está allí; Fiebre de ti; Que pena me da).

También otros clásicos crearon piezas que convirtieron en boleros
famosos: Jorge Anckermann (El arrollo que murmura), Jaime Prats
(Ausencia); Manuel Mauri Estevez (Celia); y más.

Igualmente tiene un listado de boleristas cubanos muy limitado
dejando fuera a muchísimos, entre los más recordados: Orlando
Vallejo, Fernando Álvarez, Roberto Ledesma, José Tejedor, Dúo
Cabrisas-Farach, Hermanas Martí, Ñico Membiela,
Wilfredo Mendi,
Gina León, Tata Ramos, Nelo Sosa, dúo de Clara y Mario, La
Freddy;
Luis García, Chamaco García, Cuarteto Las D’Aida, Bertha
Dupuy, René Barrios,
Doris de a Torre, Orestes Macías, Tito
Gómez, Carlos Díaz,
ni siquiera mienta a Celia Cruz y eso que
menciona a muchos de los cantantes de la Sonora Matancera y
hasta a Gloria Estefan que no se destacó por bolerista. Y solo en
esta réplica le recordamos a algunos de los más clásicos y antiguos
boleristas cubanos, dejando fuera a la generación de Luis Miguel,
Alejandro Fernández que el autor tiene en cuenta, porque sino,
nuestra lista fuera interminable.

Y no es que tenga que mencionarlos a todos, pero al menos
hubiera aportado una proporción pareja como los que el referido
articulista mienta de México y Puerto Rico, siendo Cuba la meca del
bolero junto al país azteca como él mismo reconoce.

Menos mal que asevera: “
No pretendimos nunca sentar cátedra,
más bien, sirva este humilde ensayo como una reflexión más dentro
de ese universo de emociones que para cada uno es el Bolero…”

En mi opinión para ser un ensayo carece de importantes fuentes
consultadas (no estudió ni a
Cristóbal Díaz Ayala; Rosendo
Rosell; Natalio Galán; Helio Orovio; Elena Sanjurjo, Israel
Castellanos, Senén Suárez, Rosendo Ruiz hijo
, etc.), por eso
digo que sólo copió lo que otros escribieron y ni siquiera escogió los
mejores.

Hay un blog llamado Blog del bolero de
Oswaldo Páez que en su
artículo “
Grandes compositores de boleros en el mundo”,
cuando lo leímos nos dio ganas de llorar porque solamente se
menciona un par de cantantes cubanos
Olga Guillot (porque sería
obvio eliminar a la Reina del Bolero) y
Lino Borges (porque este
último hizo famosa la canción del venezolano
Homero Parra
titulada “Vida consentida” del que él habla) y a ningún compositor
de nuestra patria, aunque hace una breve referencia de
Frank
Domínguez
sin mentar que nació en Cuba. http://elblogdelbolero.
wordpress.com/2007/11/03/grandes-
compositores-de-boleros-parte-
i/

Lo que al hablar de bolero y omitir la raíz, la fuente matriz, es como
negar la madre, que es no decir nada. Aunque en este blog se
percibe un espíritu de superación de su autor, que quizás en un
futuro pueda enmendar sus omisiones.

Es cierto que el bolero cubano debe su nombre del bolero español,
pero nada tiene que ver el uno con el otro sólo en su forma de
llamarse ya que el primero es de 3x4 y el nuestro es en 2x4, entre
otros factores. Mientras que en La Habana y Matanzas se bailaba el
danzón los trovadores orientales cultivaban sones, criollas, guajiras,
canciones y boleros, con influencia más afro que gitana como
quiere atribuir este “escritor” que se empeña en descubanizarlo.
Todavía se pueden leer las crónicas del músico
Laureano
Fuentes Matons
que refleja muchos detalles del siglo XIX cuando
describe a los “
cantadores llamados boleristas, que con letrillas
disparatadas forman cantinelas muy bonitas
”. Pero aún en esta
era más moderna en el “
Diccionario de la música cubana” su
autor
Helio Orovio, que sí fue conocedor de la historia y músico,
nos asegura: “…
podemos afirmar que corresponde
plenamente a nuestro país la evolución sufrida por el bolero
y no a otros países, como a veces ha querido hacerse creer.


A los cubanos nos ha tocado tener que sufrir del robo consecuente
de nuestros logros no sólo con el bolero, también con la Pachanga
y con la forma musical que el mundo conoce como “Salsa”, entre
otras manifestaciones culturales, lo mismo nos pasa con nuestra
guayabera, nuestro ron Bacardí, nuestra novelas, que hasta los
propios compatriotas desconocen su verdadero origen de ahí que
no la puedan defender cuando somos vulgarmente usurpados.

En conclusión, considero una falta de respeto con la verdadera
historia y el público llamar al bolero cubano “
latinoamericano” y
sobre todo manifestar que “
el Bolero a pesar de sus raíces
europeas es definitivamente algo Latino y aunque lo ubiquemos a
veces en Cuba o el Caribe es un patrimonio colectivo
”. Esto es un
intento más de descubanización de una música que se ha probado
hasta el cansancio que es cubana.

Tengo un viejo trabajo al respecto que escribí hace como dos
décadas, y que puede leer visitando
www.mariaargeliavizcaino.
com/m-el_bolero_cubano.html en el que hago una síntesis del
bolero cubano y su evolución, y en la segunda parte se la dedico al
estilo filin. No es la más completa, pero al menos no distorsiono la
historia. Para mi no mencionar el estilo filin del bolero es como
desmembrarlo de una de sus partes fundamentales.

Posiblemente yo no sea considerada una autoridad en la materia,
pero al menos soy una respetuosa de todos los que han dedicado
tiempo a estudiarla, y no omito los méritos de quienes sin ser
cubanos la cultivaron ayudando a su universalización. Todo el que
se calla ante una infamia como esta sabiendo que es incorrecto lo
que se dice sobre un tema tan trillado, es cómplice, o aún más
despreciable que quien lo escribe a sabiendas. Por supuesto,
excuso a los que no pueden o no saben como manifestarse en
contra de estos mitos tan viles, ya que entiendo las limitaciones que
puedan presentarse.

Lo que sí es imperdonable que a estas alturas con tantos trabajos
serios sobre historia de la música y la ayuda de la Internet para
buscar información se insista en descubanizar lo que nos
pertenece, pero increíblemente algunos siguen fiándose en lo que
primero encuentran para tergiversar, quizás sin resentimiento
acumulado, como puede ser el caso de este articulista, pero
evidentemente sin el menor esfuerzo de investigar fuentes
fidedignas para llegar a la verdad.-
NOTA DE MAV: Estos son los únicos cubanos que el autor Antonio Michel D.  menciona en su articulo
Historia del Bolero Latinoamericano: El Trío Matamoros; Barbarito Diez; Antonio Machín; René Cabel;
Fernando Albuerne;Bola de Nieve;Beny Moré; Panchito Riset; Rolando Laserie; Orlando Contreras; Lino
Borges; Xiomara Alfaro; Olga Guillot; Blanca Rosa Gil; La Lupe; Pablo Milanés; Gloria Estefan; Orquesta
Casino de la Playa, su vocalista Miguelito Valdés; Orquesta Sonora Matancera con sus cantantes: Bienvenido
Granda; Celio González; Orquesta Aragón; La Lecuona Cuban Boy’s.
Y de los compositores Oswaldo Farrés, destacado autor de “Toda una Vida”, también de “Acércate más”,
“Tres palabras” y “Quizás quizás quizás” los cubanos Orlando de La Rosa (No vale la Pena y Vieja Luna) y
Gonzálo Roig (Quiéreme mucho y Estás en mí).

Material de consulta con Derechos Reservados conforme a la ley
Queda prohibida la reproducción total o parcial de todo lo que aparece en
esta página (web. blog, etc.), por cualquier medio o procedimiento, sin para
ello contar con la autorización previa, expresa y por escrito de María Argelia
Vizcaíno. Cualquier forma de utilización no autorizada le será aplicada lo
establecido en la ley federal del derecho de autor. Información puede
encontrar visitando
http://www.copyright.gov/
9) Artículos sobre Talentos
Artísticos Cubanos


1.- Maggie Carlés: La Voz Vs. La
Actriz

2.- La cruz de Celia

3.- Clavelito: Miguel Alfonso Pozo

4.- Hago Constar: Nunca fui
comunista
(Declaración después de leer
como han escrito que Ernesto
Lecuona y Celia Cruz eran
simpatizantes comunistas)

5.-
¿Qué pasó con Chacumbele?

6.- Blanquita Amaro, la atómica de
Cuba

7.- Falleció Mercy Navarro
fundadora de Miami Sound
Machine

8.-  Los Precursores de
Telenovelas

9.- ¿Son distintos los mexicanos
de
ahora?

10.-   Guanabacoenses ofendidos
y
algunos mexicanos también
(Por comentario inapropiado de
Raúl de Molina en su programa El
Gordo y la Flaca)

11.-
Conozca nuestros talentos

12.- Intercambio con Colombia

13.- El Gardel Cubano Emilio
Ramil  

14.-
Tanya: En este pueblo

15.- Rosendo Rosell

16.- El Rey del Rock de Cuba: El
Conde

17.- Inquisidores contra Willy
Chirino y familia (por unas fotos
que han corrido por toda la
Internet donde se ven junto a la
famosa vedette cubana Rosita
Fornés, celebrando su
cumpleaños en la casa de
nuestros admirados artistas
exiliados).

18.-
Hijo de artista hereda la pista

19.- Rolando Ochoa, primer
Mister de Televisión de Cuba

20.- Lina Salomé.

21.- Elsa Valladares: “La Novia de
Cuba”

22.- Raquel y Rolando: “Los
Reyes del Mambo”

23.- Blanquita Amaro: “La Atómica
Cubana”

24.- Doris de la Torre: "La Reina
del Filin
"

25.- Las Tertulias de Xio

26.- Invasión cultural y con
consignas

27.- Leopoldo Fernández sí era
anticastrista

28.-
Tropicana en Palm Beach>
Angel Roque, su piano y su
orquesta.

29.- Mirta de Perales

30.- Talentos en Cuba que no
simpatizaron con el totalitarismo

31.- Lena, NO solo tiene suerte

32.- Momentos estelares de
Manolo Coego

33.- Gaspar Pumarejo

34.- Olga Chaviano
“Cuban Bombshell”

35.- Historia del Sans Souci
cabaret-casino habanero

36.- Dinastía musical de la familia
Romeu

37.- Agustín Rodríguez el gallego
que
mejor interpretó la cubanidad
"El más cubano de todos los gallegos
de su época". Parte I de III.

38.-
*Wilfredo Mendi: "La Voz de
Oro de Cuba"

39.- ¿Quién es el autor de
“Pelotero
la bola” la más
emblemática canción que
interpreta Carlos Oliva?

40.-
Sección constantemente en
progreso, visítela próximamente
Son y Sazón (cubano)
Para leer otros artículos
de María Argelia puede
pulsar aquí